LA POBLACION REALIZARA MARCHAS EN PROTESTA POR LA SITUACION

Cardona, ciudad de olores irresistibles

A principios de este mes LA REPUBLICA informó que la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama) intimó a la empresa láctea cardonense Indulacsa a presentar un plan para eliminar la emisión de malos olores en su planta. La decisión se produjo luego de que comenzaran las frecuentes quejas por malos olores de los vecinos de la ciudad. Los ciudadanos han expresado su disconformidad a través de diferentes medios, llegando incluso a pegar carteles en las vidrieras de los comercios denunciando el «asqueroso olor a chancho» que se percibe cotidianamente.

Los técnicos de Control Ambiental de la Dinama llegaron a la ciudad de Cardona y visitaron un criadero de cerdos y la Industria Láctea Salteña (Indulacsa), emprendimientos linderos que los cardonenses señalaban como los sitios de donde provenían los fuertes olores. Indulacsa provee de suero al criadero de cerdos, y ésa es la causa probable de la situación.

La inspección de la Dinama determinó que algunos aspectos «no se están gestionando en forma ambientalmente adecuada», según palabras de Rosario Lucas, jefa del Departamento de Emisiones al Ambiente del organismo. Como consecuencia de esta constatación se intimó a la empresa a presentar un plan para corregir la situación.

 

Llamado a los turistas

Pese a ello la situación continuó incambiada, por lo que los vecinos redoblaron los reclamos y protestas, catalogando a Cardona como «la capital del olor a chancho». En carteles distribuidos por los comercios de esa ciudad, los vecinos se dirigen a los turistas y, tras darles la bienvenida, ironizan: «Disfruten del incomparable olor a chancho. A los cardonenses nos encanta y por eso queremos compartirlo con usted».

Paralelamente la Intendencia de Soriano emitió un comunicado donde se destaca que, junto a la Dirección de Medio Ambiente, ha realizado visitas «a la porqueriza instalada contigua a la fabrica Indulacsa de la ciudad de Cardona, respondiendo así a las reiteradas demandas de la población por malos olores que se presume provengan de este establecimiento. Nuestros inspectores comprobaron que al momento se está realizando un tratamiento del suero, utilizando en los tres tajamares existentes bacterias que facilitarían la biodegradación del componente graso del suero».

El informe también señala que la solución «no podrá encontrarse en poco tiempo, ya que consistiría en la compra por parte de la empresa Indulacsa de maquinaria que permita el desecado del suero para su posterior exportación».

 

Los caprichos del viento

Estas explicaciones no conformaron a los vecinos de la ciudad de Cardona, que amenazaron con movilizarse para revertir la situación, prometiendo marchas y cacerolazos por el continuo olor a cerdo.

El molesto aroma afecta especialmente a los vecinos del barrio Mevir, de la Ruta 57 y de La Lata Vieja, cercanos a la planta industrial. La población de estas zonas indicó a los colegas del periódico Centenario, de Cardona, que darán plazo hasta fin de mes para que desaparezcan los malos olores, o de lo contrario comenzarán a movilizarse juntando firmas, realizando manifestaciones y cacerolazos y colocando carteles en diferentes puntos de la ciudad. «Estamos dando tiempo a la empresa Indulacsa para que logre solucionar una situación que se ha vuelto insoportable para los vecinos de Mevir Cardona, para toda nuestra ciudad y para la vecina Florencio Sánchez», afirmó uno de los afectados.

«Ya no se trata del viejo olor a chancho que nos inundaba en la época de Quesería Helvética; hoy se percibe un olor ácido, a fermentación. Es tan insoportable que se tienen que colocar trapos y papeles en las puertas y ventanas, aunque eso no evita que ingrese a nuestros hogares», coincidieron los vecinos de Mevir Cardona.

Las acusaciones no se detienen allí: «El aroma que llega con el viento del Este ha provocado que varias personas tengan vómitos y eso no se puede permitir. Nosotros no estamos en contra del trabajo; al contrario, ojalá se instalen más empresas que necesiten más mano de obra, pero no podemos ser rehenes del mal olor. No somos dueños ni de sentarnos fuera o de abrir las ventanas en estos días de calor».

La situación que describen los cansados pobladores también afecta a los comerciantes de la zona, que día a día deben mantener sus puertas abiertas para atender a los clientes. «Los distribuidores que llegan al almacén no entienden cómo estamos soportando el olor, y en muchos casos hasta debo dar explicaciones, porque aunque en ocasiones el aroma deja de sentirse en la calle, perdura muchas horas en el interior de las casas», explica un almacenero, que luego añade: «Sé que muchos vecinos la están pasando muy mal.

Algunos han debido consultar al médico para saber si esto puede tener relación con las afecciones a la piel y problemas bronquiales que padecen».

En tanto, otro vecino de Mevir Cardona asegura: «La cosa es clara: vamos a dar plazo hasta fin de mes para que se comiencen a notar cambios en cuanto al mal olor y de no ser así nos vamos a manifestar en la forma que una asamblea popular decida». Los habitantes del complejo realizaron una consulta puerta a puerta y constataron que todos los habitantes están padeciendo la misma situación, que se sufre con la misma intensidad en la Ruta 57, el barrio Lata Vieja y los predios cercanos al tajamar de Indulacsa y al criadero de cerdos.

Dependiendo de cómo sople el viento, el olor nauseabundo afecta cada día a una zona diferente de Cardona y de la cercana Florencio Sánchez. *

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