Culpable con dolor pero sin dolo

Alguien criticó cierta vez una barbaridad de Napoleón y sostuvo: «Peor que un crimen, es un error». En nuestro caso, refiriéndonos concretamente al Calendiario de este pasado lunes 29 de enero, en las Historias de Acá, hubo un error grave, peor que un crimen porque implicó imputar acciones indebidas a una organización como «AMNISTIA INTERNACIONALl».En esa referencia se decía que a veces «se les va la mano como en el 2006, cuando anduvo jorobando con el asunto de las papeleras». Toda la frase debe quedar fuera de cualquier mal entendido, porque si bien la noticia era la referida a la carta del secretario de esa organización a Juan María Bordaberry, endilgamos a ésta una participación que nunca tuvo en el caso de las papeleras. En este caso, la que anduvo metiendo la nariz sin razón fue GREENPEACE, en una involuntaria desviación hasta del valor y el reconocimiento internacional que tiene cada una de esas asociaciones.

Debo precisar que esta columna no es responsabilidad del diario «La República» sino que apenas es una colaboración que, desde hace algún tiempo, me permiten editar creyendo que uno es confiable. Y siempre la confianza mata al hombre. Pedimos la debida comprensión, el consiguiente perdón y damos las excusas a AMNISTIA INTERNACIONAL, señera organización por la dignidad de los derechos humanos.

JUAN MEMORIA

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