"Los costos, la excesiva profesionalización y la TV fue lo que sacó a la gente de los tablados"
Al comenzar la nota, Muiño quiso destacar antes que otra cosa a las personas que más lo ayudaron a lograr ser un organizador de espectáculos de carnaval durante tantos años y «con tanto respeto» de todas las partes.
«En esa lista no pueden faltar don Pepe Gares, Chirimino, Hugo Arturaola y Madera. Fueron mis padrinos, porque cuando empecé en el carnaval había que aprender de todos y ellos me explicaron cómo debían hacerse las cosas para que salieran bien, cómo ‘comprar’ un conjunto que estuviera en la ‘ruta’, entre otras», enfatizó el empresario carnavalero.
En tanto, y al ser consultado acerca de por qué en la actualidad hay tan pocos tablados, Muiño dijo que eso es debido a los altos costos que tiene organizar un espectáculo, lo que se traslada a «los bolsillos de la gente con el precio de las entradas» y agregó: «Este es un carnaval profesionalizado y light. Antes era mucho más honesto, y más sincero. Ahora es una cosa y a los dos minutos la cambian».
El empresario afirmó que debido a esta «excesiva profesionalización» y a ese alto costo de la entradas existen conjuntos «que infelizmente no puedo llevar, porque no convocan, y los costos siguen siendo los mismos».
Subvención pública
Muiño fue mucho más allá. «Resumiendo dijo: los costos, la excesiva profesionalización y la TV fue lo que sacó a la gente de los tablados. Los que se favorecen con la televización son aquellos empresarios que tienen bares, restoranes, que son los que no apoyan al carnaval. La gente va a tomar una cerveza y se queda mirando la actuación».
«Lo único bueno de la profesionalización es que se acabó el ‘se pinchó el camión’, ‘se cortó la luz’, y ‘el conjunto no salió’, como disculpas cuando se atrasaba un espectáculo», indicó.
Ante esta situación, el carnavalero presentó sus posibles soluciones a lo que considera los «males» de la actual fiesta popular.
«Debe darse una reducción en todo sentido del gasto, tanto de lo que cobran los conjuntos como en las entradas. Esto podría darse por subvención pública o fijar las reglas del próximo carnaval cuando termina y que las mismas se mantengan, porque cuando llega octubre siempre se cambia todo, y se hacen aún peor las cosas», enfatizó. Consideró que la fiesta popular en nuestro país es «muy larga» y «no hay bolsillo que aguante». Acerca de esto planteó que podría o «achicarse» el carnaval o que los espectáculos en los tablados fueran permitidos «sólo de jueves a domingo, o que la IMM subvencione todos los escenarios, pagando parte de los costos de cada conjunto».
Popular o antipopular
Sugirió además que las reinas del Carnaval y de las Llamadas vuelvan a ir a los escenarios, ya que «nadie las conoce, sólo se ven en los desfiles».
Otra de las críticas del empresario fue que nunca lo convocaron a una reunión de las partes involucradas en el carnaval «ni siquiera» para intercambiar ideas. «Creo que en 40 años organizando espectáculos de este tipo, algo de experiencia habré acumulado. Además hay gente que opina sobre esto y no sabe nada. Esta situación que he narrado me lleva a pensar seriamente en que este año puede ser el último que yo organice algo».
Muiño finalizó diciendo: «Entre todos debemos decidir si el carnaval va a ser popular o antipopular. Los vecinos deben ‘aguantar’ todo el mes. Se tienen que cambiar los decretos sobre los niveles de decibeles permitidos que son de 40 años atrás, siendo que hoy los equipos de sonido y las exigencias de los conjuntos son mayores y mejores», aunque destacó que «desde la IMM, el director Fernando González se está esforzando para resolver estos problemas».
Las anécdotas
1. «Un día llevé al Albatros y al Goes un mismo conjunto, eran lubolos, y cuando lo veo en el Goes le faltaba la mitad de los componentes, y me dije ¡¿qué compré?! El tema fue que el resto del conjunto estaba esperando en el Albatros, porque el dueño del mismo les dijo a una parte del grupo que el primer tablado era el Albatros y a otra que era el Goes. Tuve un lío tremendo con la gente».
2. «El primer conjunto que fue al Club Cordón, contratado por mí, fue la murga «Las lechuzonas».
3. «Como antes había tantos escenarios, había tantas rutas. Yo averiguaba con el vendedor del conjunto dónde estaba antes y dónde estaba después, y con el auto lo iba a esperar. El tema era que en una determinada ruta se estipulaban siete escenarios, pero como había tanto trabajo, hacían catorce. Eso se podía porque había muchos cerca. un ejemplo; en el Cordón estaba el Club, Olimpic Belgrano, Río Branco y Cerro Largo, Galicia y Gaboto, Justicia y Miguelete, Miguelete y Cabildo, La Paz y Agraciada, Cauá, Aguada. Los esperaba, si no se te escapaban. Esa experiencia me sirvió para que haya un respeto de mí hacia los grupos y de los grupos hacia mí». *
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