El agua que vuelve al río no está contaminada

La ingeniera Alejandra Topolansky, de OSE, explicó el proceso: el agua sigue ingresando en la planta vieja; allí tiene un proceso de sacado de sólidos a través de rejas mecánicas, y es bombeada hacia la planta nueva. Al ingresar a la planta nueva pasa por un desarenador y luego es sometida a un proceso biológico, generado con base en bacterias aerobias (que necesitan oxígeno para vivir), que toman el alimento de toda la materia orgánica que viene en las aguas residuales. Además, la planta realiza una desnitrificación parcial. Consiste en sacar los nitratos y los nitritos (productos químicos que contaminan las aguas del río y son difíciles de manejar durante la potabilización del agua). Para ello cuenta con dos tipo de reactores. Los primeros son anóxicos, en lo que no se incorpora oxígeno, por lo que las bacterias toman el oxígeno de los agentes nitrogenados y liberan el nitrógeno en forma de gas; y luego el agua pasa a la otra sección de reactores, donde se le incorpora oxígeno. Allí se realiza todo el proceso biológico de depuración orgánica del agua del afluente, y luego pasa a los sedimentadores.

El lodo, formado por los desechos que generan las bacterias, sedimenta; luego el agua pasa por la desinfección ultravioleta y luego va al río San José. No se utiliza cloro, porque pequeñas porciones de cloro afectan muchísimo el ecosistema del río. La desinfección ultravioleta no incorpora ningún químico; la concentración de rayos ultravioletas mata las bacterias. El agua, que vuelve al río tratada, no es potable, pero está en condiciones de agua de río no contaminada. *

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