Calendiario

1983.- Este día, sin duda, fue un golpe a los golpistas. Pese a la censura previa alguien aprobó el manifiesto que leería aquel vozarrón impresionante de Alberto Candeau. Estamos, entonces, ubicados en «el río de libertad» que nacía en el Obelisco y se extendía por todo el Parque de los Aliados y que tenía un estrado lleno de políticos de todos los colores y un enorme cartel de «POR UN URUGUAY DEMOCRATICO SIN EXCLUSIONES», Medio millón de uruguayos sacudió sus temores, cantaron con «Los Olimareños», con Alfredo Zitarrosa, con Piero y como cierre entonaron el himno más hermoso de este mundo. Y los tiranos temblaron.

Candeau decía: El pueblo ha dicho presente. Este es un pueblo que conoce sus derechos, sus deberes y sus responsabilidades. Porque es un pueblo con madurez y cultura cívica. Porque es capaz de dar al mundo ejemplos únicos y magníficos de altivez, coraje e independencia (…), y supo decir que no a los dioses con pie de barro. A quienes, asentados en la fuerza, pretendieron legitimar la usurpación de nuestros derechos sagrados en un proyecto de Constitución que desconocía toda la tradición democrática y republicana de la patria (…) El último domingo de noviembre de 1984 un partido y sus candidatos emergerán triunfantes de las urnas. Pero no habrá derrotados, porque venciendo la democracia y consagrándose el respeto a la voluntad popular, la victoria será de todos. Como será de todos la responsabilidad de sacar adelante al país de la gravísima crisis en que lo ha sumido esta década de intolerancia, de soberbia y de ceguera (…) El gobierno de facto al que la República fuera sometida hace más de diez años se halla hoy agotado y agostado. No responde a ningún sector de la ciudadanía y constituye un elemento artificial, incrustado por la fuerza en la vida colectiva. Su aislamiento en el seno de la sociedad uruguaya es total, como lo es también su aislamiento internacional ante el conjunto de las naciones democráticas del mundo (…)Victoria que nos dará, en suma, una Patria en la que sólo estarán proscriptas la arbitrariedad y la injusticia, una Patria sin perseguidos y fundamentalmente sin perseguidores, y en la cual, por consiguiente, se liberará de inmediato a todos los que fueron privados de su libertad por causa de sus ideas y se repararán, en todo cuanto resulte posible, las arbitrariedades cometidas a lo largo de una década de ejercicio discrecional del poder.

Por eso aquí no hemos venido a corear consignas sectoriales ni a levantar emblemas partidarios, ni divisas tradicionales o no. Hemos entonado el himno patrio, levantado la bandera nacional y hecho flamear nuestros colores inmortales.

¡COMPATRIOTAS!: proclamemos bien alto y todos juntos, para que nuestro grito rasgue el firmamento y resuene de un confín a otro del terruño, de modo que ningún sordo de esos que no quiere oír diga que no lo escuchó: ¡VIVA LA PATRIA! ¡VIVA LA LIBERTAD! ¡VIVA LA REPUBLICA! ¡VIVA LA DEMOCRACIA!»

1945.- Nace Luis Alberto Ospitaleche, plástico, trabajando en dibujo, pintura, tapices, cerámicas, barro

1961.-Nace Aldo Mazzucchelli, escritor, periodista, crítico, ensayista. Con la poesía como una idea fija en ríos desconocidos. Entre sus obras «Wysiwyg»

1961. Nace Daniel Ayala, médico y comunicador radial, muchos años en CX 26 Sodre («Radioactividades»), pasaje breve por CX 14 El Espectador, actual director de Cultura de la Intendencia Municipal de Florida

1965.- Nace Jorge Carbajal, pintura y diseño gráfico y televisivo -«Transformaciones» para MTV-

 

LO PIENSO, LO DIGO

«El futuro nos tortura, y el pasado nos encadena. He ahí por qué se nos escapa el presenteGustave Flaubert, el novelista francés.

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