"El Pelado" Cordera cantó en La Paloma y dijo que la gente necesita de los artistas
En ese marco, el vocalista y líder de la banda argentina Bersuit Vergarabat llegó a participar del evento de la misma forma que hace dos años estuvo presente en actividades organizadas por el movimiento de vecinos que se opuso a la instalación de un puerto granelero en el balnerario. «Sí, el diario El País me acusó de viejo, demagogo y anticuado pero ya sabemos que era un diario oficialista, está del lado de los gobiernos porque los gobiernos ponen dinero para que hablen bien de ellos, y en ese momento hubiera sido una desgracia para todos nosotros el puerto de aguas profundas», recordó Cordera al evocar su participación en esta movida ciudadana.
El artista argentino, autodefinido como un luchador ambientalista, puntualizó que su participación en estas actividades las asume como un acto de compromiso y de forma totalmente desinteresada. «Lo mío es absolutamente desinteresado, no gano un peso con esto, lo hago porque la gente se acerca y me cuenta lo que le está pasando y en un estado de desesperación al no ser representado por sus líderes políticos necesitan de las figuras artísticas para que puedan difundir lo que les está pasando, tanto a la gente de La Paloma como a la gente del Chacho de Argentina».
En la charla mantenida con el popular músico, que acaba de construir una casa en balneario La Paloma, lugar al que viene desde hace varios años, Cordera relató experiencias de situaciones que se están dando en distintos países con relación a la afectación del ambiente impulsado por empresas que según su visión tienen la misma expresión de procurar el empobrecimiento de los pueblos latinoamericanos.
«Negocios con cualquiera»
A modo de ejemplo relató que «en Valdivia (Chile) mataron a cien mil cisnes, del lado argentino (San Juan) están dinamitando la cordillera y luego pasando a la tierra con cianuro para sacar el oro. Están militarizando San Juan y no se puede hacer absolutamente nada, no podemos ni entrar a verlo. Digo esto porque no nos dejemos engañar, estos gobiernos con la consigna de que están a favor de los derechos humanos, por un lado, por el otro lado están haciendo negocios con cualquiera. Las empresas de las plantas de celulosa están siendo amparadas por argumentos jurídicos, se les está dando elementos para que vengan a contaminar y a destrozar los pueblos, digamos ofreciendo trabajo, trabajo de mentira porque estamos viendo que Botnia ahora expulsó a los trabajadores uruguayos y está trayendo trabajadores chinos y trabajadores paraguayos, entonces no nos dejemos engañar más», indicó.
Entrando en el tema de las papeleras, Gustavo Cordera recordó que «Argentina tiene papeleras que son mucho peor que las que están en Uruguay, mucho más antiguas y mucho más contaminantes. Tenemos por ejemplo el Riachuelo que es donde yo vivo, donde hay 3.000 empresas que están desde hace años y estamos viendo un estado de putrefacción tremenda. Solamente que, cuando uno viene a un lugar donde todavía hay posibilidades de que tengamos una proyección más interesante, es como que te aferras a la posibilidad de que todavía esto sea querido, que esto no sea contaminado».
Refiriéndose al diferendo entre los países rioplatenses el músico interpretó que «no es un problema de argentinos y uruguayos, las empresas contaminantes están en toda Latinoamérica, es una política de devastación de las empresas que suben los índices de producto bruto interno, suben los índices de exportación y la balanza comercial pero a la gente, a ninguno de nosotros nos sirve eso, no nos hace bien, solamente nos va empobreciendo un poco más», recordó, también que en esa situación que describe están todos los ciudadanos, «todos nosotros, los argentinos, los uruguayos, los brasileros, los paraguayos, los chilenos, los bolivianos», e hizo una pausa para señalar: «menos en Venezuela, por eso me pongo este gorrito (hace referencia a un gorro con los colores con la bandera del país caribeño) porque si hay un lugar en Latinoamérica donde está habiendo una verdadera revolución ese lugar es Venezuela. Estuve ahí, lo viví, no me lo contó nadie y es alucinante lo que está haciendo este señor que resulta caricaturizado por algunos medios, es burlado, pero verdaderamente es una persona consciente, que está haciendo un proyecto muy interesante para el pueblo venezolano», concluye.
Gustavo Cordera subió al escenario acompañado por su guitarra para interpretar varios temas de las distintas épocas de Bersit Vergarabat para finalizar con un tema que hacía referencia a La Paloma, la playa de La Balconada, su entorno natural y el pasaje de las ballenas por este lugar en esta época del año. En parte del recital estuvo acompañado por dos músicos argentinos que están radicados en una zona rural cercana a la ciudad de Rocha. Al bajar del escenario se encontró con Julio Víctor González (El Zucará) a quien saludó con un abrazo y le demandó: «Julio, ¿por qué no subiste?». *
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