CON EL UNICO FIN DE BAJAR LA MORTALIDAD PROVOCADA POR LAS ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES

Mañana comienza la Semana del Corazón

Acerca del tema en cuestión, la principal preocupación de las autoridades es que la población «no sabe» cuáles son las enfermedades que más muertes provocan en nuestro país, y es allí que las ECV ocupan el primer lugar.

En tal sentido, un estudio realizado en 1992, concluyó que «el costo o daño económico que soporta la sociedad uruguaya derivado de las afecciones cardiovasculares superó los 230 millones de dólares (gastos directos e indirectos)», una cifra que representó el 30% del gasto en salud, que duplicó el presupuesto del Ministerio de Salud Pública (MSP) y que fue equivalente a casi el 2% del Producto Bruto Interno (PBI) del país.

«La importancia del impacto social y económico que la morbimortalidad de las enfermedades cardiovasculares tienen anualmente en nuestro país es de tal magnitud que la focalización de la políticas preventivas en este problema sanitario se justifican por sí solas», aseveró el doctor Ricardo Bachmann, coordinador de programas y proyectos de la Chscv.

Los principales factores de riesgo que son los que provocan las muertes por ECV son el tabaquismo, la obesidad, el sedentarismo y la presión arterial alta.

 

Estrategias nacionales

Para que el país logre bajar su mortalidad por ECV es necesario poner en prácticas varias estrategias: colocar un mayor énfasis en el primer nivel de atención; aumentar -entre otras profesiones- la cantidad de nutricionistas; realizar la Encuesta de Factores de Riesgo; que exista una historia familiar; un ambiente libre de humo; la implementación de un Programa Nacional de Actividades Físicas; crear el Día de la Presión Arterial; incentivar la Educación e intervenir sobre los programas de alimentación; bajar los índices de consumo de sal (60 millones de kilos anuales) y de grasa trans (50.000 kilos al año); fomentar el consumos de aceites alto oleicos.

Basadas en estas estrategias, surgen posibles soluciones a la problemática.

Las mismas pasan por una educación sanitaria en las escuelas; implantar una cultura de la buena alimentación y favorecer una reglamentación sobre el consumo de determinados productos.

La conclusión de las autoridades en el tema es que «no vamos bien», pero «no podemos dejar de seguir trabajando para bajar los índices, porque no está mal morir del corazón, pero sí de enfermedades que se pueden prevenir», sostuvo el doctor Mario Zelarayán, director ejecutivo de la Chscv.

 

La Semana del Corazón y las demás actividades de la Chscv

Las actividades que se llevarán a cabo durante la 15ª «Semana del Corazón» -las que se realizan en el marco del Día Mundial del Corazón que se celebra todos los 24 de setiembre- apuntan a que se cree conciencia sobre la importancia de las ECV y de cómo prevenirlas.

Se trata de acciones organizadas y masivas, de impacto nacional facilitadas y apoyadas por la Chscv, creada por la Ley Nº 16.626, del 22 de Noviembre de 1994.

A lo largo del año, la Chscv en coordinación con múltiples instituciones y organizaciones, desarrolla actividades de capacitación, investigación, sistematización de información y difusión de la temática cardiovascular.

«Celebrar la Semana del Corazón nos permite lograr un llamado de atención y de reflexión para que los uruguayos revisemos nuestro estilo de vida perjudicial y cambiemos a opciones saludables», manifestó Bachmann.

Y agregó que «es importante que la Semana no se considere solamente como un acto conmemorativo de una semana, sino como una oportunidad para la acción».

Las actividades de la semana están enumeradas en la página web www.cardiosalud.org de la Chscv, y se destacan la inauguración que se dará en Maldonado y el lanzamiento del programa «Proyecto de Intervención Integrada de Uruguay para la Reducción de la Morbimortalidad Cardiovascular (Piurec)», a aplicarse en la población de niños y jóvenes floridenses. *

 

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