Renato festeja el primer año de vida en la calle, su hogar desde que nació
El 31 de octubre del año pasado, Elizabeth Funes fue desalojada de su apartamento en el barrio Goes junto a sus cinco hijos. «Mi ex esposo se quedó sin trabajo y fue imposible sostener el alquiler», contó ayer a LA REPUBLICA desde el refugio Santa Clara (Encina y Lorenzo Carnelli), donde pasa las noches de invierno.
El hijo mayor, de 12 años, vive con su abuela, pero el resto (de 11, 9, 4 y 1 años) pasan las horas del día en escuelas de tiempo completo y a las 18 horas ingresan al refugio.
«Cuando no ocupo mi tiempo en los chicos estoy en la explanada municipal junto a otra gente que también está en situación de calle», relató la mujer de 40 años, que trata de «mantener a los nenes en actividad para evitar las cosas malas de la calle».
Elizabeth dijo que hasta que Renato no haga tiempo completo en la guardería, le es «complicado trabajar», aunque confesó que ya tiene ofertas de empleo doméstico en algunas casas.
No obstante sostuvo que «una pensión que permite la entrada de niños cobra 2.400 pesos por quincena y de ninguna manera puedo pagar esa plata».
Una fiestita a cielo abierto
Con la ayuda de un grupo de abuelas que pasan horas del día en la explanada municipal, quienes consiguieron donaciones de diversos comercios de la zona, Renato podrá festejar su primer cumpleaños. «En el refugio no puedo hacer el cumple individual y además quería que Renato la pasara con sus abuelas del corazón.
Por eso decidí hacer la fiestita frente al Palacio Municipal».
El festejo también servirá para «recordarle al intendente Ehrlich el pedido que le envié por escrito hace 20 días, a través del cual solicito que se nos incorpore en el proyecto que plantea el realojo de personas de bajos recursos en casas deshabitadas del centro de la ciudad. Soy una madre que educa y cuida muy bien a sus hijos. Sólo pido una vivienda para no estar más en la calle». *
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