Calendiario
2005.- Uruguay no está acostumbrado a esas broncas ciclónicas. Estamos convencidos que vivimos en un lugar protegido de las furias de l os dioses, en un paraíso aislado donde no hay más que algunas tormentas fuertes, algunas lluvias pesadas pero nunca terremotos -y los hubo, no muy intensos pero la tierra supo moverse en alguna oportunidad- . Pero este día, se vino una depresión atmosférica asustante, que definieron como ciclón subtropical afectando al Sur y Este.La situación dejó dudas varias: la falta de respuesta inmediata de la Dirección Nacional de Meteorología, la carencia de equipamiento adecuado, la ausencia de coordinación entre los grupos de predictores, los alertas desconocidos o incompletos y alguna falla que nunca tendrá, por lo menos hasta ahora, culpable.
Los informes técnicos insistían en alarmas sobre vientos que llegarían en rachas, en ciertos momentos a velocidades cercanas a los 90 kilómetros por hora y así se continuó durante toda la jornada con esos parámetros.
Lo cierto es que el soplar fue más rabioso y los vientos alcanzaron a 187 kilómetros por hora. Además, nunca se registraron tales inclemencias por tanto tiempo: diez horas.
El saldo fue muy trágico, 10 muertos, miles de árboles caídos, casas voladas. En las conclusiones del informe oficial del Ministerio de Defensa Nacional se afirma que «para poder realizar mejores pronósticos y mejorar la vigilancia en el corto plazo a tiempo real será necesario actualizar nuestras herramientas de trabajo (ejemplo: receptor de imágenes satelitales); ampliar la capacitación de los meteorólogos, observadores y demás técnicos; lograr en un futuro el ingreso de personal técnico; ampliar el horario de algunas estaciones meteorológicas clave en la vigilancia y equiparlas adecuadamente. Se debería lograr un sistema en el cual el pronosticador se dedique más a la actividad meteorológica que a tareas administrativas y de relaciones públicas. También que se mejoren los mecanismos de coordinación y que se trabaje a futuro en un Sistema de Alerta Temprana adecuado».
Es una de las pocas cosas en las que hay una coincidencia mundial, nadie cree en los meteorólogos, casi casi como con los técnicos de futbol.
FELIZ DIARIO
1940.- Nace Rafael Guarga, ingeniero industrial, docente en la Facultad de Ingeniería, destituido por la dictadura se exilió en México y se doctoró en Ingeniería Hidráulica. De vuelta a nuestro país fue decano de su Facultad desde 1992 a 1998 y luego rector de la Universidad de la República desde 1998 hasta hace muy pocos días.
1942.- Nace Juan Domínguez. Dedicado a la política: en este período es diputado por Paysandú en representación del FA.
1946.- Nace Tarik Carson, riverense, que además de tener tiempo para ser periodista y crítico, se las ingenia para una gran producción de cuentos y novelas. «El hombre olvidado», «Una pequeña soledad», «Océanos de néctar», «El estado superior de la materia», entre otros
1950.- Nace Alberto Kesman. El fútbol se transformó en voz, en los inicios siguiendo los pasos de Carlos Solé, luego ganando su propio lugar en una fidelidad total a Radio Universal y Teledoce. Ahora en el Canal, además de encontrarlo en los informativos, está los domingos en «La redonda» .
1951.- Nace Carlos Pombo, gerente general de UTE.
1967.- Nace Carlos Enciso, diputado por el Partido Nacional y por el Departamento de Florida.
LO PIENSO, LO DIGO
«Aprender música leyendo teoría musical es como hacer el amor por correo». Luciano Pavarotti, uno de los tres grandes tenores de hoy en día.
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