Calendiario

1974.– Ayer y hoy los diarios montevideanos se inflaman de patriotismo dictatorial.

Se publica un aviso en el que se alimentan las esperanzas con mentirillas torpes y con autobombos que nadie cree. Si usted vivió esa época, sea franco, olvide a García Pintos, y búsquele alguna explicación a frases como «en el país se han removido, y para siempre, obstáculos que parecían montañas». Sólo alguien muy ingenuo podría creer ese disparate ya que nada había mejorado desde el momento del golpe, pasado un año y algo más. Tampoco le resultaba creíble que le dijeran que el poder militar no era el que ejercía el poder civil sino que estaba al servicio del mismo. Capaz que ahora –en aquellos tiempos era difícil reír por miedo a delaciones–, se carcajea casi groseramente porque utilizaban frases tan hermosas que daban pena, como aquella que sostenía que el poder civil, el orden de la sociedad y el respaldo a la Justicia para que sea fuerte pasaban a apoyarse en los militares y fluía la magia poética del escribidor cuando agregaba «Diríase que es como el mar, cuando desciende la marea y afloran las rocas; no son las rocas que suben, sino la marea que baja» . Si no está emocionado es un amargado sin cura y porque no sabe que la Tierra se mueve alrededor del Sol y no que el Sol gira alrededor la Tierra. Pero había más. En este aviso referido por la historiadora y escritora Virginia Martínez se habla también de la seguridad, y allí se nos contaba que había desaparecido el sabotaje económico y las industrias exportaban como nunca antes. Si todo el saldo no hubiera sido tan triste, tan doloroso, podría seguir con una sonrisa cuando se afirmaba: «Queda mucho para hacer, pero a los impacientes les decimos que miren un poco hacia atrás. Verán el extenso camino recorrido».

Todo esto debe servir de ejemplo para la generación posterior, para probar qué fácil es mentir y que siempre hay que buscar otras patas a la sota. La pérdida de once años en este país no fue de rápida recuperación y aún sigue doliendo. Por eso, menos aun, se pueden olvidar.

 

FELIZ DIARIO

1937.– Nace Carlos Tonelli, uno de los valores plásticos más relevantes de estos años. Un pintor de formas bien ajustadas en objetos que pueden ser simples naturalezas muertas pero que viven con mayor fuerza, sensibles, sugerentes.

1947.– Nace Humberto Radiccioni, ex director del Banco de Seguros del Estado, de filiación blanca, herrerista.

1947.- Nace Tatiana Oroño, escritora, periodista, crítica de arte en varios diarios y semanarios de acá y de otras partes de esta América Latina.

1949.– Nace Daniel Turcatti, científico, ex director de la Dirección Nacional de Tecnología Nuclear y ex miembro del Servicio Mutuo de Bienestar Social de Funcionarios y ex Funcionarios de la Intendencia Municipal de Montevideo

19… Nace Pilar Herrera Lussich, vinculada a medios de comunicación como «Nuevo Siglo y «El País».

 

PIENSO, LO DIGO

«Aunque suele la memoria //morir a manos del tiempo,// también suelen revivir// a vista de los objetos, mayormente cuando son // para dolor sus acuerdos».

Calderón *

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