Proyecto comunitario devolvió la esperanza a vecinos de Estanzuela
Desde hace poco más de dos meses, muchos son los cambios -silenciosos pero importantes- que han empezado a producirse en la vida cotidiana del vecindario de Estanzuela, localidad ubicada a pocos kilómetros de Colonia del Sacramento, y fuertemente vinculada a las tareas del agro. Veintiún vecinos recuperaron la posibilidad de volver a sentirse útiles a sí mismos y a su comunidad, desarrollando actividades laborales a través del Programa «Construyendo Rutas de Salida», del Ministerio de Desarrollo Social (Mides). La iniciativa se puso en marcha el pasado 2 de mayo, bajo el nombre de «Proyecto Estanzuela Trabajando», que nació en torno a una institución del lugar, la Escuela Municipal del Hogar, que al igual que otras varias que funcionan en todo el departamento se ocupa de impartir cursos de economía doméstica y otros rubros complementarios. «Esta es una zona muy poblada y sentíamos la necesidad de hacer algo, de participar de la experiencia del Mides, por eso articulamos este proyecto y formamos un equipo para llevarlo adelante», contó a LA REPUBLICA la profesora Graciela Barolín, directora de la Escuela del Hogar. «Estanzuela Trabajando» apunta «por un lado a lo educativo-cultural y por otro, incluye tareas comunitarias», explicó Barolín. Los beneficiarios del ingreso ciudadano «participan de dos módulos educativos, donde ellos brindan lo que saben, y a la par todas las semanas cumplen con otras tareas productivas y de mantenimiento aquí, en su propio lugar de residencia», agregó.
En su mayoría son mujeres
El equipo que lleva adelante «Estanzuela Trabajando» está gratamente asombrado por los primeros resultados que están recogiendo de esta experiencia. «Lo que más hay que destacar es la buena disposición de los participantes», subrayó la entrevistada. Se trata de un grupo humano compuesto en su mayoría por mujeres, donde «el abanico de edades es bien variado, desde una chica de 19 años hasta una señora de 80″. Hay mayoría de madres con niños que asisten a la escuela de la zona. Ellas «quieren volver a recuperar su espacio productivo, de trabajo, y por eso le están poniendo tanta buena energía al proyecto», celebró Barolín. Las tareas comunitarias las vienen cumpliendo en la Escuela del Hogar, a través de huerta orgánica, para lo cual ya se cuenta con un invernáculo. También en la escuela Nº 80 llevan a cabo tareas de pintura. La propuesta «va a más» ya que apenas se conoció su puesta en marcha, otras instituciones se conectaron con Barolín y su equipo para abrirles sus puertos. A la lista inicial, hay que sumar ahora al Club Deportivo Independiente, a la capilla Santa María y a la escuela 55 de Semillero -zona aledaña-, donde se cumplirán nuevos trabajos. «Cuando nos preguntan a dónde quiere llegar este proyecto de ‘Estanzuela Trabajando’, nosotros decimos que lo fundamental es darle oportunidades a la gente», comenta la directora de la Escuela del Hogar y anuncia que «además de la huerta orgánica, que es tan importante para que cada familia pueda producir sus verduras y mejorar su alimentación, ya andan dando vuelta planes para instalar una panadería, un espacio para la elaboración y venta de conservas y también se estudia la posibilidad de instalar un taller de costuras». «Creemos que de a poco se podrán concretar esas inquietudes; lo que importa es escuchar a la gente», concluyó la profesora Barolín. *
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