Votaron en la Junta pagar impuesto de Primaria por viejo aforo
Una propuesta para que el Ministerio de Economía considere el viejo catastro para calcular el impuesto de Primaria en varias ciudades del departamento fue votada por la Junta Departamental de Colonia. Un catastro parcial realizado con préstamos del BID durante la gestión de Carlos Moreira disparó el valor de aforo de cientos de propiedades y con ello el impuesto de Primaria, que en algunos casos se incrementó en un 400%.
El edil Luis Purtscher (MPP-FA) señaló a LA REPUBLICA que la bancada del Frente Amplio está de acuerdo con los planteos que dicen que el impuesto de Primaria se disparó por las nubes en las ciudades de Colonia, Carmelo, Tarariras y Nueva Helvecia, y que es sumamente oneroso para algunas propiedades, «pero no estamos de acuerdo con hacernos cargo de la carga impositiva que ha arrastrado el país durante años, ni con la responsabilidad de los gobiernos blancos del departamento, que no han hecho una inversión ni un ahorro para un catastro departamental», manifestó.
La bancada frenteamplista propuso, y fue votada afirmativamente, una moción solicitando al Ministerio de Economía y Finanzas que se utilice el viejo catastro para tomar el valor de las propiedades que permiten el cálculo del impuesto de Primaria. El tema provocó polémica el pasado viernes en la Junta Departamental. «Hubo polémica en varios sentidos, porque si bien es cierto que el edil tiene la potestad de pedir la inclusión en el Orden del Día de cualquier punto para su tratamiento por la Junta, es de uso que haya un documento que respalde ese pedido para fundamentar la discusión. En este caso no se contó con ese material, fue simplemente una intervención oral y luego, en el desarrollo de la sesión, la información con que contaban los proponentes de la bancada del Partido Nacional era de escaso alcance. Tanto es así que ni siquiera había datos específicos de Colonia», dijo el edil Purtscher, quien explicó que «el Impuesto de Primaria no es un invento del Frente Amplio, ya que todo el cuerpo normativo de la Ley 15.809 es de 1986 –primer gobierno de Sanguinetti–, gravando propiedades urbanas y suburbanas. Lo otro es que alguna de las afirmaciones que se realizaron en Sala no tienen sustento racional, lógico o numérico. Alguien dijo que había crecido 100% por 100% el aumento, cosa que si uno mira las recaudaciones año a año hay, desde su creación, un crecimiento que en general es de 100 millones de pesos al año. Es decir que en este gobierno no creció», afirmó.
Se trata, argumentó, del impuesto más justo de los que se pagan en Uruguay. «Este impuesto financia la alimentación escolar a más de 224 mil niños en escuelas de contexto crítico, partidas de limpieza de escuelas, inversiones en equipamientos de escuelas de contexto crítico, materiales y útiles escolares, etc.». Por lo que «de todos los inventos de impuestos con que los gobiernos blancos y colorados sobrecargaron el país, este tal vez es uno de los más justos, por lo menos ahora cuando sabemos que efectivamente esto vuelve a las escuelas y va al destino que tiene que ir». Lo segundo que quiero decir afirmó el curul- es que el departamento de Colonia cuenta con dos aforos, uno es el parcial realizado con fondos del BID que incluye cuatro ciudades del departamento, Colonia, Carmelo, Tarariras y Nueva Helvecia y el resto del departamento que está en una situación vinculada al viejo aforo. Tampoco es responsabilidad de este gobierno que el gobierno departamental no haya generado, a pesar de recaudar más de 30 millones de dólares al año como recaudó en alguna oportunidad, generando formas para instrumentar un nuevo catastro. Lo otro son los criterios con los que se genera el catastro en donde miran la propiedad, descontextualizada del poder adquisitivo que tiene la gente. Con respecto a este último punto consideramos que no es justo que existan dos catastros para el mismo departamento y por eso promovimos la votación de una moción para que en Colonia el parámetro para pagar sea el catastro viejo», señaló. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad