Sólo para mujeres
Apuntes de supervivencia para mujeres que aman (y conviven) con un fanático futbolero:
A menos que participes de las pencas (y aún sobrevivas en ellas), sepas más que el Toto y Kessman juntos, o consideres que los uruguayos aún tenemos chance… para el que viene, no participes de la conversación, para decir nada, absolutamente nada, por lo menos una hora antes y después de cada partido.
A menos que te compres un televisor con tu dinero (y aún cuando el que hay en la casa lo hayas comprado tú), el televisor y su extremidad: el control remoto, son absoluta, exclusiva y totalmente de mi propiedad, durante toda transmisión deportiva, o sus repeticiones.
El horario de televisión para la familia en general comenzará a las 0 horas y concluirá a las 8 A.M. (El horario no es aplicable a quienes por ser abonados a servicios satelitales puedan disponer de partidos dentro del citado horario).
Hasta el 9 de julio inclusive se atacará a quien osare pasar frente al televisor, salvo que lo haga reptando sobre la alfombra en total silencio.
Durante el intervalo entre primer y segundo tiempo, sólo se aceptarán estas sugerencias: ¿vas a tomar cerveza, o un whiskicito?, ¿querés papitas con salamín?; ¿algo para picar en el segundo tiempo?…Absolutamente inaceptables: ¡Amor el nene le prendió fuego a las cortinas!…¡nos están robando el auto¡… o cualquier otra que complique ver el inicio de los segundos 45´.
Un gol es hecho una vez, es visto mil. Es decir: no importa que sea la cuarta repetición, no importa que lo haya visto en cinco programas diferentes, no importa nada: ese (ese es todos) gol debe verse nuevamente. No interrumpas.
En honor a la continuidad de la relación es dable advertir que suspiros de hartazgo acompañando la expresión: «Â¡Menos mal que no hay otro hasta el 2010!», y todas sus variaciones habidas y por haber, afectan a la simbiosis hombre-fútbol, tanto o menos que el vuelo de un mosquito. Vacunados estamos! *
Compartí tu opinión con toda la comunidad