Un cometa se acerca a la Tierra y podrán verse algunos fragmentos
Un cometa que entró en una etapa de desintegración y se dividió en al menos 40 fragmentos fue captado por el telescopio VLT del Cerro Paranal, en el norte de Chile, informó anteayer el Observatorio Europeo Austral (ESO, por su sigla en inglés).
«Este objeto alcanzará su distancia más cercana con la Tierra el próximo 14 de mayo, cuando uno de los pedazos llegue a 10 millones de kilómetros de nuestro planeta», dijo un comunicado de la organización astronómica. «Esto es lo más cerca que un cometa ha estado de la Tierra en más de 20 años. Se espera que algunos de los fragmentos sean visibles a ojo desnudo, sin ayuda de telescopios», agregó la nota. Los cometas son pequeños cuerpos sólidos que viajan por el Sistema Solar y que están constituidos, básicamente, por hielo de agua y pequeños granos de polvo.
Cuando se encuentran cerca del Sol, el calor calienta los hielos provocando que se evaporen. El gas producido arrastra consigo los granos de polvo, formándose las espectaculares colas, como la que se puede ver en la fotografía.
El cometa Schwassmann-Wachmann Tres, gira alrededor del sol en una órbita elongada que lo desplaza desde el interior de la órbita terrestre hasta las vecindades de Júpiter.
Los astrónomos del Cerro La Silla, también en el norte de Chile, se sorprendieron en 1995 cuando observaron que el cuerpo celeste se partía en tres «minicometas» después de un inesperado aumento de su luminosidad, señaló la ESO.
Las nuevas observaciones con el VLT (Very Large Telescope) revelaron que la desintegración continúa, según las imágenes captadas en la noche del 23 al 24 de abril desde el observatorio de Cerro Paranal, cerca de la ciudad chilena de Antofagasta y 1.200 km al norte de Santiago.
El VLT y el telescopio del Cerro La Silla, 500 km al norte de la capital chilena, continuarán sus observaciones para intentar obtener datos sobre el material oculto en el interior del cometa, «que corresponde a los primeros tiempos de la formación del Sistema Solar», informó el comunicado de la entidad científica. «Si ello ocurre, estas observaciones serán un complemento ideal de los estudios que se realizaron el año pasado respecto del Cometa Tempel 1, cuando fue impactado por la nave espacial Deep Impact y la ESO desarrolló una amplia campaña de observación», agregó la organización.
Las imágenes que los telescopios del Observatorio Europeo Austral captaron del cometa Tempel I, impactado el 4 de julio de 2005 por un misil, confirmaron la presencia de agua en esos cuerpos celestes pero no permitieron obtener conclusiones precisas sobre la formación del sistema solar. *
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