Identidad digital
Otra de las incógnitas a resolverse es la futura distribución que deberá hacer el gobierno de las frecuencias digitales entre los distintos broadcasters.
Entre las batallas aún no ganadas, quizás por ni libradas, está la antigua intención de que la televisión que llega a los hogares represente valores culturales propios.
En ese sentido existen interrogantes de corte político hacia las características de defensa del acervo cultural que pudieren tener los primeros concesionarios de frecuencias digitales, concedidos recientemente.
Se plantea en este sentido que incluso una señal satelital. que llega ya al cien por ciento del territorio nacional, carece totalmente de señales de aire de televisión nacional.
Compartí tu opinión con toda la comunidad