Prohibido para nostálgicos

Crónicas del alma

¿Qué nos queda de Montevideo de antaño? Sólo un puñado de recuerdos que el viejo escribidor hace años garabatea siguiéndole la corriente a su terca memoria. Reflejos de una época en que todos los mediodías en CX 14 aparecía la voz del actor Dante Ortiz para decirte que todo era mejor si no perdías el sentido del humor. Era «El Peluquero» que al ritmo de peines y tijeras comentaba con ironía la realidad nacional. También representaba a «Juancito Sangredulce», el último optimista que con inocencia charlaba de todos los temas y sostenía que a pesar de todo la gente era buena por esos lejanos días también surgió otro personaje radial que hablaba hasta por los codos. Fue «Casimiro Parola», el hombre que todo lo arreglaba con una palabra sola, como decían en la presentación. Crítica filosa a los sabihondos pedantes y a los politiqueros que nos apabullan con hueca palabrería. Los montevideanos de mediados del viejo siglo también nos reconocíamos en muchos otros programas de tono costumbrista. Autores como Olodine se encargaban de retratar hábitos, defectos y virtudes en creaciones como «Los Paredes» un radioteatro que prendía fuerte. Actuaban valores como Juan Casanovas y Violeta Ortíz sin olvidar a la entrañable Gladys Darling en su famoso personaje «Pepito». Nuestra idiosincrasia también se mostraba a las risas en aquella creación que encarnaban Chelita Linares y Rómulo Boni titulada «La Chimba». En horarios del mediodía te hacían sonreír mientras apurabas algún refuerzo y tomabas rapidito una Bidú porque ya se hacía tarde pal’ laburo. Por la vieja Carve estaban las «Crónicas Montevideanas» con David Niremberg y Ana María Casó junto a Tito Martínez para representar amores y miedos de una ciudad con casas de patio, zaguán y la música de un piano entreverándose con las hortensias, como diría Felisberto Hernández. Y el alma rioplatense tenía su enamorado amante en aquel bohemio que la conquistó a puro chamuyo poético. Así fue Héctor Gagliardi, cronista de lo simple y cotidiano de una Montevideo como ante lo hizo Buenos Aires, cayeron rendidas ante su pluma esquinera con sabor de cafetín. Realizó en la CX 16 un ciclo acompañado por el trío del «Potrillo» César Zagnoli que hicieron vibrar el cuore de todos los escuchas. Poeta arrabalero sin dejar de ser un exquisito del sentir ciudadano, Gagliardi te hacía añicos la arrogancia si te creías un finoli engrupido. Su ciclo radial se llamó «Esquinas del Tango» donde componía inéditas poesías dedicadas a los rincones y personajes de los barrios montevideanos. Antes de cada programa recorría las calles a las que le dedicaría sus versos. Los vecinos del añejo barrio Guruyú se conmovieron al verlo recorrer los adoquines acompañado por Zagnoli.

Luego recalaron en el mítico Club Las Bóvedas donde todos los saludaron y le daban ideas para esa tan escuchada audición. Gagliardi también fue un habitué al programa de Miguel Angel Manzi «Sábados de Tango» y recitaba, emocionado hasta a las piedras, sus poesías dedicadas a Montevideo y sus barrios populares. Con más recuerdos y música los esperamos en la 1410 AM LIBRE.

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