MIDES CONVOCA A NUEVOS PROYECTOS SOCIOEDUCATIVOS PARA LOS BENEFICIARIOS DEL PANES

Pensar es la clave para salir de la pobreza

Este programa se enmarca dentro del Plan de Atención Nacional a la Emergencia Social, y tiene como objetivo brindar oportunidades de desarrollo personal e integración ciudadana a quienes están incluidos en el plan pero no accedieron a un puesto de trabajo transitorio.

En ese sentido, las Rutas de Salida constituyen uno de los caminos que sigue el Mides para diseñar e implementar los mecanismos de «desenganche» del Panes.

Por esa razón, las propuestas que solicita a las organizaciones que deseen coordinar las actividades de este programa deben referirse a actividades comunitarias y educativas destinadas a jefes y jefas de hogar y que promuevan el desarrollo de sus capacidades de relacionamiento, autoestima e inclusión en la vida social y laboral.

Los análisis del perfil poblacional del Panes y la experiencia de las dos etapas anteriores de las Rutas de Salida, concluyen que la diversidad de situaciones existentes entre quienes están integrados al plan requiere la creación de estrategias de intervención social específicas para cada grupo de acción.

Cabe recordar que algunos de los beneficiarios del Plan nunca han trabajado, o son analfabetos (ya sea por no haber concurrido a centros educativos, por bloqueos psicológicos o por desuso), y que además carecen de toda motivación. Pero también hay quienes han quedado desempleados recientemente y han cursado algunos estudios, o están motivados para salir de su situación actual.

 

Para trabajar, primero pensar

Partiendo de esa hipótesis desde el Mides se aseguró que «el trabajo es, sin duda, una importante herramienta en el camino de propender al desarrollo y consolidar la inclusión social, pero no es la única».

Se propone como cimientos de las propuestas la promoción del desarrollo de visiones críticas de la propia realidad y de la asunción del derecho a una participación activa en la vida económica, social y política del país, entre otros compromisos.

Para alcanzar esos objetivos se ha utilizado una metodología de trabajo mediante grupos que incluyen un cierto grado de diversidad, donde se desarrollan propuestas que contemplan los diferentes perfiles de población del Panes representados en el mismo.

En este ámbito se despliegan tres módulos educativos que motivan la reflexión y la recuperación de habilidades mediante actividades concretas.

En tal sentido, una de las partes del programa se basa en la promoción del pensamiento analítico de la realidad de vida personal, familiar y social, el reconocimiento de sus necesidades y la búsqueda de soluciones para las mismas; por ejemplo cómo acceder a los servicios proporcionados por el Estado en materia sanitaria o educativa.

Para ello se parte del descubrimiento de los saberes ya existentes en el grupo, tanto los adquiridos por vía académica como de vivencias.

También aquí se incluyen actividades tendientes a elevar la autoestima, revalorizar el vínculo madre-hijo y el rol paterno, así como promover la interacción social.

En el segundo módulo las tareas de los coordinadores se focalizan en el desarrollo del pensamiento abstracto. Esta etapa permite adquirir herramientas para poner en práctica los conceptos tratados en el primero.

Lo que se busca, pues, es la promoción del habla y la palabra escrita como herramienta expresiva a la vez que potenciadora del pensamiento y el desarrollo de la lógica matemática como elemento fortalecedor del racionamiento.

Finalmente, el tercer módulo esta destinado a las capacidades laborales, mediante el análisis de los pasos necesarios para obtener y mantener un empleo; como por ejemplo la aprehensión del valor del trabajo para modificar la propia historia de vida personal y familiar.

Es en esta instancia donde algunos grupos han podido formular proyectos de emprendimientos productivos, más precisamente 172 hasta el momento, cuya viabilidad esta siendo analizada por el Mides.

Por otra parte, las Rutas de Salida conllevan la realización de actividades comunitarias específicas, como forma de materializar la inclusión social, de poder trabajar sobre la experiencia que el grupo implique y generar una nueva valoración social.

 

90 mil pesos por grupo

Para coordinar estas actividades, que suponen para el beneficiario del Panes una carga horaria mínima de diez horas semanales (seis de índole socio educativa y cuatro de tareas comunitarias, y por las que no percibe una retribución especial, como sí lo hace quien participa del programa de trabajo transitorio), el Mides contrata instituciones que proveen de equipos técnicos conformados en un 60% por asistentes sociales, sociólogos, educadores, psicólogos, médicos, o enfermeras especializadas en trabajo comunitario.

Para la ejecución de este programa del Panes, el Mides destina por cada grupo de 25 personas un monto de 90 mil pesos, en tres partidas bimensuales. En las convocatorias anteriores 294 propuestas recibieron un presupuesto similar.

Cabe señalar que los salarios del equipo técnico y las cargas sociales pueden suponer una erogación máxima de 70 mil pesos en los seis meses de duración del contrato.

Tanto los beneficiarios como el equipo coordinador son evaluados en forma bimensual a través de la presentación de informes presentados por la institución contratada. A la vez, el Mides se guarda el derecho de realizar todas las auditorías financieras y sociales que considere necesarias. *

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