La Hermana Font y la maestra rural Olivera narran sus puntos de vista sobre profesión y equidad de género

Con motivo del Día Internacional de la Mujer, Compacto 1410 de AM LIBRE se comunicó con dos mujeres, cuyas profesiones implican un gran compromiso social. La directora del Colegio Clara Jackson de Heber, Hermana Gloria Font, y la maestra rural de Canelones, Soraya Olivera, quienes expresaron sus puntos de vista sobre la igualdad de los sexos.

Gloria Font, Hermana de la Congregación de las Dominicas de La Anunciata, habló de la igualdad en la religión y reflexionó sobre el papel de la mujer en la sociedad actual.

«Que se haya instituido un día de la mujer significa que los otros 364 quedan en el debe», sostuvo la religiosa, añadiendo que de todas maneras es «un momento de reflexión sobre lo que significa la relación varón-mujer, sobre la ubicación de la mujer en la sociedad, en el mundo, el papel que juega y el aporte que da».

«No me gusta la idea de conmemorar un día de la mujer para que pensemos y reflexionemos en estas situaciones», sostuvo Font.

En lo que tiene que ver con la Iglesia , dijo » varón y mujer tenemos el mismo valor ante Dios, sin embargo dentro de lo que son los roles». A la interna de la institución «el sacerdocio está reservado exclusivamente para varones», aunque «Jesús en un momento de su comienzo, me parece que apuntaba a otra cosa y nos hemos quedado ahí».

De todas formas, dijo la Hermana Font, ese «es un trabajo que tenemos por hacer hoy dentro de la Iglesia y esos son los desafíos que uno conoce, piensa y habla, pero tenemos que empujar un poquito más».

 

Como «una gallina con los pollitos»

Por su parte, Soraya Olivera, maestra rural, nos cuenta un día de trabajo en Canelones y habla de la igualdad entre el hombre y la mujer en el medio rural.

«Soy maestra única en una escuela rural que el año pasado contaba con doce alumnos», comenzó diciendo la docente, para quien «ha sido muy significativo poder ir a trabajar a una escuela rural».

Este establecimiento está ubicado en «Canelones, y en el 2003 fue denominado como Guyunusa, la mujer charrúa, por lo cual es doblemente significativo en el día de hoy».

Olivera relató que «un día en la vida de una maestra rural es bastante arduo», entre otras cosas, en su caso particular, «por lo que significa el traslado», pues viaja «en ómnibus» y posteriormente debe caminar «un kilómetro».

«Una maestra rural es como una gallina con los pollitos, porque atiende a todo el grupo, tienes alumnos de jardinera, educación inicial y de primero a sexto», explicó la docente. *

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