CABEZUDOS Y CARROS ALEGORICOS PRONTOS PARA SALIR A ESCENA

De los galpones de la Rural a las luces del Centro

Y a la vista está el resultado; los cabezudos van cobrando vida y los carros alegóricos que pasearán la simpatía y el encanto de las soberanas de Momo, comienzan a mostrar sus formas y colores. Todo el añoso predio de la Rural del Prado se encuentra en silencio, y en el pabellón uno  declarado junto a los dos restantes, monumento histórico , se concentra la actividad de la cuadrilla municipal, que depende del Taller del Servicio de Turismo y Eventos de la IMM.

Analía González, quien tiene 18 años y es becaria del INAU, no oculta su entusiasmo: «Estamos haciendo de todo un poco. En este momento estamos aplicando la pintura artística de los muñecos del carro de la Reina del Carnaval». La joven trabajadora destaca que llegó por una beca de un año por el taller de INAU, junto a seis compañeros más.

 

Desafíos y satisfacciones

Analía asegura que «fue un desafío para el taller, ya que lo que allí se estaba haciendo era el armado de escenarios, algo muy monótono y estructurado; esto ha sido un gran desafío para todo el personal».

Edgard Mazza, quien es el director artístico, hace algunos días que está enfermo, pero las tareas se han venido desarrollando con la misma intensidad, bajo la supervisión del capataz del Sector, Carlos María Ferreira. Un grupo de flamantes cabezudos se agrupa en un costado del antiguo recinto, casualmente la mayoría de ellos parece mirar hacia la entrada del galpón, como esperando el momento en que serán cargados a los camiones que los llevarán a vivir su momento de gloria. «Con el toque final  resalta Analía González , van a quedar muy bien. Para el carro de la Reina del Carnaval nos basamos en el Carnaval antiguo, por eso está montado sobre una cachila y es todo artesanal, remontándonos a la década del 50. El de la Reina de las Llamadas en cambio, se basa en el Africa negra, un poco en la parte religiosa, por eso lo de las imágenes.»

Analía no disimula la ansiedad ni la satisfacción que le provoca ver llegar el final de la labor. «Para mí  dice , fue una gran experiencia, no me imaginaba trabajando acá porque yo soy administrativa; me veía sentada tranquila en una oficina.»

Le hablamos del desfile, preguntamos qué va a hacer esta noche a las 20.30 horas, y ella contesta sin dudar: «Voy a estar en el desfile y cuando los vea pasar me voy a sentir orgullosa». Las figuras van tomando forma, en el pabellón sólo se oye el rumor de la sierra sinfín, martilleos y algún aleteo de palomas inquietas que van de un tirante a otro; y la presencia mágica de los eternos duendes del Prado pasándose la buena nueva, «esta noche los carros y los cabezudos se van del Prado para las luces del Centro», porque es Carnaval, ¿vio? *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje