Mañana frente a la explanada de la IMM se quiere conformar una Sociedad Anónima
El ingeniero Armando Regusci es profesor de física, de matemáticas, mecánico e inventor. Su espíritu innovador e inventor comienza en su juventud. Cuando tenía 20 años hizo un auto con giroscopio y transmisión hidrostática, el primero con motor, «se podía manejar el auto con un solo pedal, recuperar la energía de la frenada y tener el motor acelerado al máximo todo el tiempo, como auto de carrera era imbatible», contó a LA REPUBLICA.
En 1959 cuando tuvo la idea de construir vehículos a nitrógeno líquido, aire comprimido y con transmisión hidrostática y giroscopio. En 1984 empezó a trabajar en vehículos a aire comprimido y en 1986 tuvo su primer prototipo andando.
Regusci explicó que un motor con aire comprimido es adaptable a cualquier tipo de transporte terrestre, aéreo o marítimo y anunció la presentación de su moto en la avenida 18 de Julio, frente a la explanada municipal, mañana jueves, con el fin de que la gente la vea y pruebe sus beneficios. Además, aspira a vender acciones a un dólar para conformar una Sociedad Anónima que comience a crear dichos vehículos y permita ponerlos a la venta en nuestro mercado interno «Esto puede cambiar a Uruguay en sentido económico y ecológico», comentó el inventor. Su idea es fabricar motos y autos y «brindarle a Uruguay la posibilidad de tener sus propios vehículos».
Según Regusci, Uruguay gasta dos millones de dólares por día por importar un petróleo que no necesita. A su entender, el agua que tenemos acumulada en las represas pueden «mover a todos los vehículos que hay en Uruguay».
En pocas palabras
Un vehículo como la moto de Regusci, tiene uno o más tanques donde se coloca aire comprimido. Para comprimir el aire se utiliza un compresor de aire que funciona mediante un mecanismo que recibe energía mecánica rotacional en su eje y transforma esa energía en energía de aire comprimido.
Esa energía mecánica rotacional puede ser producida por un motor eléctrico, un molino de viento, una turbina hidroeléctrica, una turbina de vapor, etcétera. Esto permite utilizar todo tipo de energías, las no renovables y las renovables, como ser agua, viento, y sol.
El aire se puede comprimir directamente sobre los tanques del vehículo o en tanques fuera del vehículo y luego conectar estos tanques a los tanques del vehículo y entregar la energía necesaria para recorrer 1 kilómetro o más en solo un minuto.
Cada tanque utilizado debe ser «lo más fuerte posible y lo más liviano posible», puede ser de acero, de fibra de vidrio o de kevlar («un material cinco veces más fuerte que el acero y cinco veces más liviano»).
El aire comprimido es enviado a un motor de aire donde se transforma esta energía en energía mecánica rotacional en las ruedas del vehículo. Estos motores pueden ser del tipo turbina, del tipo paletas o pistones. Los del tipo pistones pueden ser con cigüeñal o a pistón libre y rueda libre, estos últimos fueron los inventados por Armando Regusci.
El sistema de funcionamiento es un motor eléctrico conectado a una red eléctrica, la cual se mueve por medio de un compresor que comprime el aire a alta presión, en los tanques del vehículo.
La presión es de 200 kilos por centímetro cuadrado y es la misma que se usa para nadar bajo del agua, para el oxígeno y para el gas natural comprimido. El motor es un cilindro largo que lleva dentro un pistón. Cuando al pistón se le da aire produce un movimiento hacia adelante provocando otra secuencia de movimientos. Tira de un eje, el cual a la vez tira de una cadena y la cadena mueve una rueda libre. Ese movimiento provoca un impulso que hace andar el vehículo. El motor lleva más de un pistón, de esa manera se provoca una acción combinada, de manera que «el andar sea suave y parejo». Eso se abre con válvulas electromagnéticas comandadas por una computadora o mecánicamente. (Ver infografía adjunta).
En pesos
La moto que expondrá Regusci gasta $1 por 100 kilómetros, mientras que una moto común con motor a nafta, para hacer 100 kilómetros gasta $200. En el caso de los autos, el gasto es mayor en combustible, pero no ocurre lo mismo con aire comprimido, pues cada 100 kilómetros gastan tan solo $30.
Los vehículos son de fácil construcción y Regusci se encuentra de cara a promoverlos, «los motores son muy simples de construir y de esa manera se evitaría la importación de vehículos caros y repuestos caros, tendríamos nuestros propios repuestos». *
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