SIN BOMBOS NI PLATILLOS EN EL TEATRO DE VERANO RAMON COLLAZO

Se presentó el Carnaval 2006

Tiempos vendrán en algún momento de la larga y compleja historia de nuestro Carnaval en que a alguien se le ocurrirá jubilar y enviar a cuarteles de invierno, a los viejos y destartalados cabezudos, que despintados, descascarados y con su impúdica desnudez de varillas y alambre a la vista, siguen siendo el principal recurso estético de conferencias de prensa, lanzamientos y actividades vinculadas con la fiesta. Como si fuesen el reflejo de los tiempos que corren, o el símbolo de un Carnaval que se resiste a fenecer aunque se le caiga la pintura a pedazos, otra vez volvieron a ser testigos de un lanzamiento oficial, ahora del Carnaval 2006.

El evento se realizó en pleno escenario del Teatro de Verano Ramón Collazo, con la presencia de la prensa, ediles, algunos carnavaleros y demás invitados. El fondo silencioso de las gradas vacías del viejo teatro, devolvía bajo el cielo encapotado de las canteras del Parque Rodó, el eco tenue de las cortas y poco profundas alocuciones de quienes hicieron uso da la palabra.

No se hizo presente el ministro de Turismo, doctor Héctor Lescano, y como en «los viejos tiempos», no hubo ni rastros del Ministerio de Educación y Cultura, cartera para la cual el Carnaval sigue siendo un paria desconocido.

 

Poco ruido y pocas nueces

El director de Turismo de la IMM, Fernando González, hizo referencia como parte medular de su breve discurso, a la futura reforma a la que se someterá el viejo Teatro de Verano, que ya vio pasar concursos de anteproyectos, ideas y nuevos proyectos, planes, y hasta una enjundiosa maqueta que hoy anda descalabrada de un piso a otro del Palacio Municipal sin que nadie se haga cargo de ella. Todos los que de alguna manera estamos vinculados al Carnaval, pero más que nada los ciudadanos de Montevideo, ya que el Teatro de Verano es un patrimonio de todos y debe explotarse al máximo más allá de febrero, anhelamos con fervor que se concreten esas obras. Por lo pronto, al menos, el Teatro cuenta ahora con un director, el colega Daniel Porciúncula, que tiene ideas y capacidad de gestión como para detener su deterioro y no dejarlo venir abajo. González también anunció que los carros alegóricos para los desfiles del Carnaval 2006 nuevamente están siendo realizados por funcionarios municipales, accediendo así a un pedido expreso de los propios funcionarios.

Luego hizo uso de la palabra el presidente de Daecpu, entidad que aglutina a los directores de Carnaval, quien dejó flotando en el aire fresco de la mañana un extraño mensaje para quienes, a su entender, estaban apostando a la división y al distanciamiento entre la Intendencia y la propia gremial. Como alguien dijo alguna vez, «al que le caiga el sayo que se lo ponga». Natale expresó además que tanto Daecpu como la Intendencia siempre harán lo imposible para que «este Carnaval sea mejor y siga siendo el mejor Carnaval del mundo».

Finalmente, el intendente Ehrlich se dirigió a los presentes, haciendo referencia a la importancia que tiene para la ciudad poder reconstruir el relacionamiento de todos los vecinos de Montevideo, desde los barrios y para los barrios, gracias al Carnaval, que obra como elemento de unión frente a la fractura de los vínculos ciudadanos. Fue quizás, el mensaje más profundo, al definir en pocas palabras algunas de las características puntuales que hacen a la esencia misma del Carnaval, aunque sin abundar en detalles concretos.

 

Sin bombos ni platillos

Siempre creímos aquello de que «lo bueno si es breve es dos veces bueno», pero si esa brevedad carece de sustancia, simplemente se convierte en «breve y nada más…» Nada se dijo en esta conferencia de lanzamiento del Carnaval 2006, de los escenarios populares, por ejemplo; no se informó cuántos van a ser, dónde estarán instalados, o qué barrios van a tener el triste privilegio de ver pasar al dios Momo a muchas leguas de distancia. No sabemos cuántos corsos barriales se llevarán a cabo y cuáles son las propuestas para este año en líneas generales, y no hay comunicación oficial confirmando la integración del jurado del Concurso Oficial, que de acuerdo con la escasa información brindada o a los anuncios realizados ayer, en teoría no estaría conformado. Lo que se sabe es fruto de trascendidos o visto u oído en los corrillos; no es nuestra forma de trabajo ni nuestro estilo acceder a la información por esos vericuetos, por lo que creemos que es algo que queda en el debe del evento realizado.

Sumado a ello, la carpeta entregada a la prensa momentos antes del inicio de la ceremonia, no contiene ningún elemento o dato nuevo con relación al boletín de prensa que ha hecho llegar la Unidad de Difusión el 30 de diciembre del año pasado; es más, si nos debemos atener a este esmirriado boletín entregado ayer en el Teatro de Verano, debemos decir que sólo habrá un corso barrial el 11 de febrero. En la transcripción textual de dicho comunicado, se lee (el remarcado es nuestro): «El tradicional desfile de llamadas se realizará el 3 de febrero por los barrios Sur y Palermo. En los barrios Un corso de carnaval se llevará a cabo el sábado 11 de febrero desde la hora 20.30 por la calle Ramón Anador, desde Presidente Oribe hasta Navarra«. Si, como expresó el Director de Turismo Fernando González, «manejar información es fundamental», y «si queremos que la gente se apropie del Carnaval tiene que estar informada», entonces hay alguien que no hizo bien los deberes.

No hubo tambores, bailarines ni sonido de murga, pero sea como sea, el Carnaval 2006 se puso en marcha, al menos oficialmente, porque los protagonistas hace meses que vienen ensayando y preparando sus espectáculos con ahínco, fervor y sacrificio, y con un enorme esfuerzo que a veces no encuentra en las esferas oficiales más que el silencio cómplice de los viejos y mudos cabezudos. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje