El movimiento del inspirador Marek Bak abre sus opciones también para Uruguay
«El magnetismo humano o magnetismo animal es un concepto con 150 años de existencia. No se trata de una fuerza magnética en el sentido conocido. Se trata de una fuerza concentrada de pensamientos, la cual posibilita fenómenos magnéticos fascinantes», afirma desde su official site en webs.montevideo.com.uy, el movimiento encabezado por el ingeniero Marek Von Bak, un ingeniero vuelto movilizador de masas, cuyas experiencias ganan adeptos en el mundo.
Marek Bak (el «Gran Iluminado» para sus seguidores), ha cobrado fama por sus alocuciones y pensamientos con bases del cristianismo, combinado con experiencias públicas insólitas que convocan audiencias atónitas.
«Por concentración consciente, es capaz de levantar con la palma de la mano cosas como ollas y fuentes de metal, y también cosas no metálicas como tablitas de madera y cerámicas pesadas. Es capaz de fijar estas cosas en su frente con la fuerza de concentración pensativa», explican los seguidores con fotografías que exhiben algunos de sus logros ante el público.
Los registros gráficos muestran efectivamente a Bak en distintas exhibiciones públicas, con objetos «sostenidos» de una forma inexplicable para las leyes de la gravedad en las que el mundo está inmerso.
«Se trata de un vencimiento de la gravitación que por las leyes físicas conocidas no es posible y que ahora está demostrado y visible para todos», explican sus acólitos.
«Esta fuerza es transferible, así que estos fenómenos se pueden ver también en otras personas», agregan en explicación a la serie de fotografías en que individuos junto a Bak aparecen experimentando iguales capacidades a las del mentor.
Marek Bak, cuya aparición en conferencias y programas televisivos de Europa ha sido reiterada, demuestra sus capacidades «sobrenaturales», con explicaciones de su método PSI, que se expande en el mundo.
Así lo exponen
El método PSI (por Psi, la letra del alfabeto griego devenida en símbolo para asuntos relacionados con la psicología), abarca toda una serie de fenómenos que se es capaz de alcanzar a instancias de las enseñanzas del «visionario». La línea más interesante para el profano responde a poderes y percepción extrasensorial, «conocida como cognición animal, que incluye: telepatía, clarividencia, clariaudiencia, clarialiencia, clarigustancia y precognición», afirman los iniciados. También alcanza a la psicokinesis (conocida en el pasado como telekinesis, el movimiento de objetos a través del poder de la mente), experiencias extracorporales, e incluso la reencarnación.
Según la doctrina del método PSI, prácticamente todos lo aplicamos «mucho más frecuentemente de lo que nosotros comprendemos, ya que casi continuamente lo usamos inconscientemente». La síntesis de esta providencia con que contamos y sobre la cual carecemos de dominio la mayoría de los humanos, es explicada por los acólitos.
«Así como nosotros examinamos nuestro ambiente con nuestros sentidos regulares para distinguir el bien y el mal en las situaciones diarias, para distinguir situaciones, objetos o personas útiles o dañosos para nuestra supervivencia, para nuestras necesidades, y las aceptamos o evitamos, según convenga, también nosotros, constantemente, podemos examinar psíquicamente el ambiente, para las situaciones, personas y eventos que satisfacerán nuestras necesidades biológicas y psicológicas».
Al desarrollar esta capacidad PSI, aseguran, «nuestra conducta puede cambiar, incluso de las maneras más sutiles como el cronometrar de nuestras acciones, para que nosotros aumentemos nuestra probabilidad de encontrar las cosas provechosas y evitar las negativas».
Como ejemplo de la cuestión se apunta a algo de lo que nadie está exento: los accidentes. Para los seguidores del método PSI, «los accidentes pueden necesitar ser reconceptualizados. ¿Siempre es un accidente o una coincidencia, que nosotros nos encontremos en el lugar correcto en el momento correcto», se preguntan. ¿O más bien, este afortunado resultado podría ser consecuencia de la función psíquica inconsciente en acción?».
La respuesta es que «sólo raramente habría tal funcionamiento psíquico, tan intenso, raro o dramático para forzarse en nuestra conciencia, aunque de hecho podemos estar usando nuestras habilidades psíquicas en nuestros propios intereses».
Experiencia colindante, de constante ejercicio y con aplicación para la técnica PSI, es la comunicación humana.
«Nosotros nos comunicamos, no solamente verbalmente y por un complejo y sutil ‘idioma del cuerpo’, sino también psíquicamente. Si nosotros pudiéramos aprender algo sobre las condiciones que mejoran el funcionamiento psíquico exacto, quizás podríamos comunicarnos mejor y con una precisión total. Podrían usarse los procesos psíquicos en la terapia médica y psicológica. Médicos y terapeutas podrían usar telepatía y clarividencia para ayudar a diagnosticar los problemas médicos y psicológicos que son imposibles de averiguar de otra manera. Posiblemente, podrían incluso corregir, sanar o curar los problemas en forma psicokinética. Hoy en día, esto suele suceder más frecuentemente de lo que nosotros pensamos», aseguran.
En síntesis, «los seres humanos nos conectamos y nos interrelacionamos mucho más estrechamente de lo que nosotros hemos sospechado. Nosotros no somos tan separados, como parecemos ser. Si somos tan estrechamente relacionados y en constante contacto como los resultados psíquicos sugieren, quizás es imprudente pensar en la sociedad como compuesto de «nosotros» y «ellos». Y quizás el tipo de ética compatible con esa visión, también será imprudente. Quizás podríamos tratarnos con más amor, bondad, y respeto, si pudiéramos comprender que nosotros realmente no somos ese ser separado, diferente y aislado, después de todo».
La aplicación práctica
Algunas de las aplicaciones prácticas para el desarrollo de la habilidad psíquica son abordados por los seguidores de Bak.
En los diagnósticos médicos «podría usarse telepatía, clarividencia y precognición», de particular utilidad en diagnósticos rápidos «o de desórdenes no descubiertos por los otros medios más convencionales». Explican además como «probable, que los médicos muy eficaces ya están usando inconscientemente las habilidades psíquicas en su trabajo de diagnóstico. Este puede ser un componente importante del ‘arte’ de sanar».
Como segunda aplicación práctica apuntan a la «sanación y curación psíquica», basada en la psicokinesis. Esta posibilidad abarca de influencia intencional, de aplicación en experimentos, a reacciones fisiológicas en personas distantes; de la reacción conductual en animales, a un incremento en la proporción de recuperación de la anestesia, aseguran.
Los restantes puntos clave de aplicación del PSI, pasan por: trabajos de investigación (encontrar personas u objetos perdidos, resolución criminológica); encuentro de recursos ocultos (como agua, recursos minerales); hallazgos arqueológicos (afirman que el trabajo en Pompeya y en Troya, «puede haber tenido componentes psíquicos»); agricultura (influencia de la psicokinesis en el crecimiento de las plantas); anulación del accidente (minimizando por precognición los mismos); usos comerciales («exitosos hombres de negocios» emplean estas metodologías, aseguran); así como también en la prevención del suicidio («una aplicación rara del PSI», reconocen). *
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