Toda la verdad sobre Los Reyes
Dos mil millones de niños habitan la Tierra. Dado que Los Reyes no atienden a los niños musulmanes, hindúes, judíos y budistas, sólo un 16% del total (exactamente 321,3 millones) representa su carga de trabajo.
A razón de 3,5 niños por núcleo familiar (según los últimos censos) tenemos 91,8 millones de hogares. No es arriesgado presumir que en cada uno de ellos viva un niño que se porta bien.
TIEMPO
Suponiendo que Los Reyes viajen de este a oeste, gracias a la rotación de la Tierra y a las diferencias de horarios, disponen de 31 horas para su trabajo del 6 de enero. Para visitar a 91,8 millones de niños deben hacer 822,6 visitas por segundo.
Es decir que tienen, 1/1000 de segundo para:
– Estacionar los camellos en una zona autorizada.
– Entrar a la casa, encontrar los zapatos y reconocer de quien son para distribuir los regalos.
– Llevarse el pasto y el agua para los camellos.
VELOCIDAD
Aunque cada una de estas 91,8 millones de paradas estén uniformemente distribuidas sobre la Tierra, estarían a 1,25 kilómetros entre sí. Tendrían que viajar, entonces, un total de 121,5 millones de kilómetros.
Sin tomar en cuenta las paradas necesarias para hacer caca o pichí por lo menos una vez cada 31 horas, porque serán magos pero no tanto, se deberían desplazar a 1.046 kilómetros por segundo, 3.076 veces la velocidad del sonido.
MASA
Suponiendo que cada niño reciba nada más que un jueguito de plástico cada camello debería cargar 107.000 toneladas, sin contar a los propios Reyes.
CONCLUSION
Una masa de 320.626 toneladas, desplazándose a 1.046 kilómetros por segundo, crea una enorme resistencia al aire. Los camellos se calentarían y se vaporizarían en 4,26 milésimas de segundo.
Yo no sé mucho de ciencia, quizás todo esto sea posible, pero con lo que cuesta cada juguete te puedo asegurar que Los Reyes en el Uruguay, ni siendo magos pueden existir.
(Este informe fue realizado gracias al aporte de Santiago y Elena). *
Compartí tu opinión con toda la comunidad