REDES DE INFANCIA BUSCAN MEJORAR LA DOTACION DE DINERO PREVISTO POR EL PODER EJECUTIVO PARA EL INAU

Reclaman por "un presupuesto más justo para la infancia en situación de riesgo social"

La comisión de educación no formal de Audec (Asociación Uruguaya de Educación Católica) está trabajando junto a otras redes de infancia, con el fin de mejorar el presupuesto enviado por el Poder Ejecutivo para el INAU. Con tal motivo han elaborado un informe titulado: «Un presupuesto más justo para la infancia en situación de riesgo social», procurando garantizar y consolidar las políticas sociales de carácter estructural que realiza el Estado.

Mientras el tema está a consideración del Parlamento, Audec sigue insistiendo en pro de los niños y adolescentes en situación de riesgo social. La asociación considera que el presupuesto de INAU asigna menos recursos a las organizaciones de la sociedad civil que lo que en su momento asignó en el gobierno anterior.

Audec integra el «Colectivo Infancia», el cual es la articulación de las Organizaciones de la Sociedad Civil que trabajan con la niñez y la adolescencia en todo el territorio del país. Opera a través de la mesa coordinadora de las redes de infancia, que son: la Asociación Nacional de Organizaciones No Gubernamentales Orientadas al Desarrollo (Anong), la Asociación Uruguaya de Educación Católica (Audec), la Federación de Instituciones Privadas de Atención al Menor (Fipam), la Federación de Instituciones Populares de Educación Inicial (Fipei) y el Comité de Asociaciones Civiles de Montevideo del Plan CAIF. Dichas organizaciones de la sociedad civil que conforman el Colectivo atienden a 58 mil niños, niñas y adolescentes, en 650 proyectos socioeducativos.

 

¿Cuáles serán las políticas para la infancia?

El informe da cuenta de la situación de la niñez en Uruguay y manifiesta que el incremento de la población atendida por el INAU mediante convenios con las OSC ha sido irregular durante varias décadas.

El número de niños, niñas y adolescentes atendidos por el INAU fue

creciendo hasta comienzos de la década del 2000. De allí en más el crecimiento se frenó cuando la demanda se hizo más fuerte y la atención era más necesaria. En plena crisis el país no contó con políticas sociales de infancia anticíclicas, para atender donde más golpeaba la exclusión y la pobreza, que era, y es, en la infancia.

Desde 2001 hasta 2003 -en general- no se aprobaron nuevos proyectos ni se concedieron ampliaciones a los convenios ya existentes. Recién con el programa Infancia y Familia (2004) se sale al encuentro de la emergencia social, explica dicho documento.

Además de dar cuenta de las cifras oficiales del Sistema de Información para la Infancia del INAU y muestran que: en el año 1990 se atendían a 7.108 niños y comparándolo con el año 2002 cuando se atendieron a 43.714 niños, el crecimiento de la población atendida es del 61.5%. En el documento se compara el número de niños atendidos en dicha institución durante 1990 con los que en mayo del 2005 atiende el organismo y el crecimiento es de 85,2% (60.564 niños).

«El presente gobierno ha emprendido un embate a la pobreza, particularmente a la indigencia con políticas sociales de emergencia. A través de políticas de promoción y de inversión, se espera entrar en una etapa de desarrollo social sostenible, que asegure el crecimiento y una justa distribución de sus beneficios que traerá a los jefes y jefas de familias la posibilidad de trabajo genuino. Ahora bien, una vez implementado el Plan de Emergencia, ¿cuáles serán las políticas de mediano y largo plazo para la Infancia?» se preguntan los integrantes de las asociaciones. Las cuales entienden que la consolidación, y el crecimiento de las políticas sociales estructurales dirigidas directamente a la infancia bajo la órbita INAU, darán «una continuidad a lo iniciado en la emergencia cuando ésta culmine».

 

Un presupuesto que pone en riesgo la atención de los niños más pobres

El director nacional de Audec, el salesiano Marcelo Fontona dijo a LA REPUBLICA que el problema se centra en la distribución del presupuesto que se destinaría al INAU. Los gastos de funcionamiento y el rubro sueldo se llevarían casi el 91% del total, mientras que lo que se debe destinar a los niños, niñas y adolescentes carecería de aumento teniendo en cuenta que el organismo pretende mantener la misma cobertura de niños que tiene hasta el momento. Reclaman la posibilidad de que existan otros dineros que sean transferidos desde el Poder Ejecutivo para la atención directa de los niños.

La preocupación es que «este presupuesto pone en riesgo la atención de los niños más pobres», manifestó Fontona y recordó que el INAU atiende a la primera infancia que no llega al sistema primario, a los adolescentes que no estudian ni trabajan, y también a los que se encuentran internados en sus distintos hogares.

Por otra parte Audec con el aporte las asociaciones que integran el colectivo, elaboro una ley que busca que el estado transfiera a las Asociaciones Civiles los recursos necesarios para poder desarrollar las políticas públicas que el estado asume.

Fontona dijo que algunos legisladores tanto de la oposición como del partido de gobierno ya manifestaron su interés en el documento y tienen la intención de ver la forma de poder contemplarlo y poder facultar ese pago y brindar los recursos necesarios. En ese sentido el martes próximo los recibirá la bancada del Encuentro Progresista, también se encuentran a la espera de una respuesta formal por parte de la ministra de Desarrollo Social, Marina Arismendi. *

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