Vecinos de Malvín Norte pidieron más policías, luz y obras a Faroppa y Ehrlich

El subsecretario del Ministerio del Interior, Juan Faroppa, y el intendente Ricardo Ehrlich participaron ayer de una asamblea organizada por los vecinos de Malvín Norte. Los pedidos de más patrullaje, luz, apertura de calles y espacios de recreación se repitieron durante las casi tres horas de reunión. Ni Faroppa ni Ehrlich prometieron soluciones «mágicas e inmediatas», pero sí el «compromiso de trabajar para recuperar la calle sin miedos».

«Malvín no le quiere regalar el barrio a los delincuentes». Bajo esta consigna se realizó ayer, en la parroquia de Belén (Zaragoza 1971), una asamblea de vecinos del barrio Malvín Norte. Para los habitantes de esta zona de la ciudad no fue una reunión más: tuvieron la oportunidad de trasladar sus quejas, críticas y propuestas en forma personal al subsecretario del Ministerio del Interior y al intendente de Montevideo.

Y no se callaron nada. Los pedidos de más iluminación y un patrullaje policial más eficiente en la zona, que tiene más de 120 mil habitantes, fueron un denominador común de la asamblea. Aunque también aseguraron que el incremento de policías en ese barrio de la ciudad «podría ser hasta insuficiente si se tiene en cuenta que cuando pasa un patrullero por una calle están robando a cien metros».

Hubo pocos vecinos que no confesaron haber sido víctimas de arrebatos, robos y agresiones. Con más o menos detalles, la mayoría de los ciudadanos que hablaron ayer en la reunión relataron episodios de estas características ocurridos «en cualquier hora del día y en todas las zonas del barrio».

Por estas experiencias debieron recurrir a distintos mecanismos para resguardarse, como poner rejas, muros y otras formas para evitar la entrada de delincuentes a sus apartamentos. Hasta aplicaron un mecanismo de rotación entre los vecinos para custodiar su lugar. Se escucharon propuestas de todo tipo, como aplaudir o silbar en caso de detectar a algún delincuente en las cercanías. Luego de que habló la mayoría de los vecinos presentes se escuchó a Ehrlich y Faroppa. Ambos dejaron en claro que «no existen soluciones mágicas ni milagrosas». Faroppa dijo que «no es problema que se resuelva de un día para el otro. Ni tampoco se soluciona poniendo 2 mil policías o endureciendo las leyes».

En tanto Ehrlich manifestó que «es necesario trabajar en conjunto con ministerios e institutos nacionales y departamentales para atacar esta problemática. «Es inaceptable seguir viviendo con miedo, por eso proponemos empezar a trabajar con ustedes para volver a recuperar la calle». *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje