La madera viva

Cuando Luis Miranda hizo referencia a la enorme sensibilidad de la guitarra, de sus maderas que se resienten con el clima, le preguntamos la razón y nos dijo «yo creo que el árbol, después que lo cortaron, la madera sigue viviendo, tiene fibras que se van secando y la resina las va endureciendo y otras que siguen respirando, o sea, la madera sigue respirando porque tiene vida…»

Entonces, ¿la madera sigue viva en la guitarra?- le interrogamos- y respondió «sí, porque sino no se podría rajar, no tendría movimiento…»

Quisimos saber después sobre algo de lo que muchos hablan, del alma de la guitarra y al respecto nos dijo que «el alma, los duendes, como decía Agustín Carlevaro, aparecen cuando más armónicos tiene, más calidad tímbrica tiene, más alma tiene el instrumento, más podés sacar de él. O sea, que un instrumentista, un guitarrista, tiene que buscar, porque como la guitarra es como una orquesta porque imita muchos instrumentos, la guitarra se los tiene que dar. Una nota, cuando tú pisás, tocás, esa nota sale al aire, pero a su vez, internamente en la guitarra están esos duendes que decía Carlevaro que enriquecen el sonido, son los armónicos y otros sonidos que se enriquecen por simpatía… » *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje