Un Jardín de Infantes que atiende a 90 niños, algo más que un proyecto educativo
En Uruguay la Legión de la Buena Voluntad (LBV) se encuentra trabajando hace alrededor de 20 años. Su sede de la avenida Agraciada centraliza todas las tareas de gestión administrativa e institucional, brindando además clases a jóvenes de bajos recursos.
Actualmente la institución se encuentra con miras a la realización del nuevo complejo educativo ubicado en Bulevar Batlle y Ordóñez 4820, en donde serán beneficiados centenares de niños y adolescentes de bajos recursos económicos por medio de proyectos educativos y culturales que se iniciarán el año entrante.
El nuevo edificio que aún no está finalizado, está dividido en tres niveles con una superficie cubierta de 980 m
Amarillo, rojo, celeste y verde
La obra más importante de la LBV es sin duda el Jardín de Infantes «Jesús», ubicado en la zona del Prado (Camino Castro 462), que atiende a 90 niños de entre 2 y 5 años de edad. En el centro se brinda además de educación, alimentación y atención primaria de la salud para todos por igual.
Los chicos que asisten al jardín permanecen de lunes a viernes desde las 8.00 de la mañana hasta las 17.00 horas, mientras sus padres o tutores «trabajan o buscan trabajo», dijo su directora Beatriz Vázquez a LA REPUBLICA.
El jardín o «centro maternal», como bien lo definen sus integrantes, fue creado en el año 1991 con el objetivo de lograr el desarrollo integral de los niños y niñas, mejorando a su vez la calidad de vida de sus familias. «Ese fin se logra aplicando una instrucción que armoniza la enseñanza con los valores espirituales».
El ingreso al centro se realiza por medio de una «solicitud de vacante» y de inmediato una trabajadora social visita el hogar y se dedica a conocer todo el entorno familiar. La misma es concedida cuando los especialistas comprueban las necesidades del grupo familiar. De inmediato la institución comienza a desarrollar un trabajo de asistencia directa con la madre, padre o quien esté a cargo de la criatura buscando esa mejora en la calidad de vida.
En el jardín los niños desayunan, almuerzan y meriendan. Por la tarde todos duermen una pequeña siesta; mientras ellos descansan y son cuidados por las auxiliares, los maestros se dedican a la actividad curricular junto a la directora. En la pequeña recorrida que hicimos por el lugar los niños y niñas se encontraban realizando distintas actividades con sus respectivas maestras, unos con juegos de armar, otros trabajaban con «plasticina» y otros estaban en pleno ‘collage’. La misma tarde que LA REPUBLICA visitó las obras de la LBV en el Jardín «era el día de la jardinería». Todos los miércoles de cada semana Lourdes, mamá de un niño y una niña que asisten al centro maternal, dedica parte de su tarde para trabajar con los chicos en una pequeña huerta. Entusiasmados todos colaboran, la diversión de esa tarde fue la regadera: todos se trasladaban desde la canilla hasta los canteros para regar sus plantitas.
Al respecto de la obra que realiza la Legión, Lourdes expresó: «Como madre me ha dado posibilidades infinitas, a nivel personal, familiar y para mis hijos. Siempre soñaba con encontrar un lugar así. Ha sido muy importante porque esta primera etapa es vital para ellos». *
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