Calendario
Historias de acá
1968.- Asesinan a Líber Arce. El gobierno de Pacheco Areco soportaba una violencia generalizada. La economía no andaba. La política deambulaba sin rumbos. Lo más duro, sin embargo, iba poco a poco creciendo, el malestar estudiantil en reclamo de mejoras presupuestales para la Universidad. Manifestaciones continuas de los jóvenes terminaban en enfrentamientos con policías, gases, pedreas, ocupación del viejo edificio central de la Universidad, más oposiciones y correrías en el IAVA, en todo el Centro y un saldo de heridos de bala y daños materiales en cientos de negocios con vidrieras reventadas a pedradas. Este 14 de agosto, la agitación se agravó ante la muerte de un estudiante, Líber Arce. En horas del mediodía, estudiantes de Odontología, Enfermería y Veterinaria manifestaban por General Prim, entre Julio César y Larrañaga, hasta encontrarse con efectivos policiales, en este caso en un jeep. Uno de los policías, según el informe oficial, fue atacado por los muchachos y se defendió a balazos. Uno de éstos alcanzó a Líber Arce, estudiante de 28 años, ingresando por una pierna con salida en la región inguinal. Le había seccionado la arteria femoral con la consecuencia lógica, el desangramiento acelerado. Fue trasladado al Hospital de Clínicas y sometido a varias intervenciones quirúrgicas. El joven sufrió un paro cardíaco, del que salió, pero murió en la madrugada.
Fue velado en el atrio de la Universidad y miles de personas acompañaron todo el recorrido del féretro hasta el Cementerio del Buceo en una clara demostración de repulsa hacia el gobierno, hacia el pachecato.
Historias de allá
1945. Japón estaba siendo golpeado sin piedad, la guerra se le iba de las manos divinas. Las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki fueron parte de la historia final, pero los nipones aún creían que podían contar con la Unión Soviética como último recurso para detener las masacres. No tuvo respuestas. Este 14 de agosto, el emperador reúne al Gabinete y reclama que se acepten las exigencias de las potencias enemigas con la rendición incondicional que se reclamó en la cumbre de Potsdam. Se establece que no debería ser tan incondicional como se pedía, que por lo menos se respetase la dignidad del emperador, ese hijo de Dios. La decisión de rendirse terminó con el almirante Ukaki, responsable de la aviación, estrellando sus últimos aviones contra barcos estadounidenses. Otros dos altos jefes se hicieron el harakiri en la misma sala de la reunión. Otros prefirieron llevar su dignidad ante el palacio imperial, donde se dieron muerte.
El día 15, los japoneses oían por primera vez, por radio Tokio, a su divino emperador anunciando la rendición. Por primera vez se enteraban que no estaban ganando la guerra.
Habrá que esperar hasta setiembre para formalizar la rendición la que se firmará a bordo del «Missouri, nave insignia de las tropas estadounidenses, con el Gral. Douglas Mac Arthur como representante del presidente Harry Trumann y un numeroso grupo de personalidades de todos los países que participaron en la guerra.
Feliz diario
1961. Cumple 44 años la diputada Beatriz Argimón, representante por Montevideo del Partido Nacional por la Correntada Wilsonista. Habrá que regalarle, no sea machete. Por lo menos un beso.
1958 Nace este día José Vicente. Pianista, con clase, de música clásica.
Yo me bautizo
Ombú. Uno de los humoristas, dibujantes de la última generación surgida con «Guambia». Sus trazos aparecen dominados por grises y negros. Su nombre verdadero: Fermín Hontou
In memoriam
1956. En un día como hoy, a los 58 años, moría Bertolt Brecht. Para algunos críticos fue excelente poeta. Se le conoce, sin embargo, en Uruguay por lo menos, como un gran dramaturgo, cargado de ironía, sátiras, humor y canciones para trasmitir su rechazo al capitalismo. Una de sus clásicas obras es «La ópera de dos centavos», un tremendo éxito en el Teatro El Galpón, grupo que también fue responsable de otra de sus mayores creaciones «Galileo Galilei», que «contiene un mensaje de doble filo referente a la responsabilidad del científico para con la ciencia, la sociedad y consigo mismo». Lo definen como «maestro del lenguaje» con escenas y personajes memorables más allá de tramas cerradas (Ref. Diccionario Enciclopédico de las artes, Herbert Read).
Sus últimas palabras
«Más luz». Johann Wolfgang van Goethe en su lecho, reclamando que le abrieran las persianas de la ventana de la habitación para que la oscuridad se fuera.
Epitafios
«Estuve borracho muchos años. Después me morí». Francis Scott Fitzgerald, escritor de una época muy loca de los Estados Unidos de América («El gran Gatsby»)
Pienso luego existo…
«Las cosas deberían pertenecer a aquellos que las merecen»(los niños, a las mujeres maternales; la tierra, a aquellos que la
vuelven fructífera».
Bertolt Brecht en «El círculo de tiza caucasiano».
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