SECRETOS DE LA CALIDAD DE LOS VINOS URUGUAYOS

Bodega y Viñedo Filgueira de "puertas abiertas" a los turistas

Ajusten sus cinturones. A toda velocidad «La Ruta del Vino» comienza por La Casa del Vino, punto de arranque de una ruta rodeada de sabor, calidad y secretos. La misma está ubicada en 25 de Mayo, esquina Pérez Castellanos. Allí el Instituto Nacional de Vitivinicultura brinda la posibilidad a numerosas bodegas uruguayas a que exhiban sus productos y ofrezcan al turista la opción de degustar y adquirir los exquisitos vinos.

Presionen el acelerador a fondo porque Uruguay brinda la opción de visitar más de 272 bodegas y 9.143 hectáreas vitícolas, que en su mayoría se concentran al sur del país. Las mismas se pueden combinar con diversos paquetes turísticos como sol y playa, turismo rural o ecoturismo.

 

Casa Filgueira

Para los amantes y no tan amantes del vino LA REPUBLICA recorrió las instalaciones de una de las bodegas uruguayas que ofrecen al mercado nacional e internacional la alta calidad de sus vinos, Bodega y Viñedos Filgueira, sobre la Ruta 81 Km 7, Cuchilla verde, en Canelones. Durante la recorrida la ejecutiva de comercio exterior, economista Mariana Filgueira nos cuenta, entre otras cosas, junto a la enóloga Verónica Cabrera, la trayectoria de la familia Filgueira y los secretos para distinguir y conservar la calidad del vino.

Bodega Filgueira fue fundada en 1927, y realizó su reconversión y reingeniería durante los años 1992 y 1999. Su primer embotellado en 1999 y su primera exportación en el 2000. Según develó Mariana «el secreto de la calidad de un vino fino empieza en el tratamiento del viñedo». Se sabe que la vid tiene una vida útil de 20 años. A los cinco, la planta es adulta y ofrece uvas de suficiente calidad y brinda 10 toneladas por hectárea.

Filgueira expresó que cuentan con «80 hectáreas de las cuales aproximadamente 43 están plantadas hace 13 años como máximo. La empresa fue concebida para la elaboración de vinos finos de excelente calidad, exclusivamente, buscando conquistar los mercados internacionales más exigentes. La meta establecida para 2010 fue llegar a una composición de ventas donde el mercado externo represente el 80% de las ventas y el local el 20% restante. En los diversos mercados se encuentran consumidores que buscan vinos jóvenes, frutales y frescos y otros que los prefieren con cuerpo, de guarda, etcétera.

Los vinos elaborados llegan al mercado nacional e internacional en tres diferentes líneas, a saber: Primera Línea. Es un vino de muy alta calidad que se identifica con este nombre dado que fue con el que la empresa salió por primera vez al mercado. Como característica fundamental se puede señalar que es un vino elaborado a partir de una producción controlada del viñedo que no supera los 9.000 ks la hectárea y que no posee envejecimiento en barrica. Es un vino fresco, rico en aromas frutales. Lanzado al mercado en octubre del año 1999.

Línea Roble. Se elabora a partir de un corte del vino elaborado para la Primera línea con un vino de iguales características pero que reposó en barricas de roble francés de un uso, por el término de un año. Con este corte se busca un vino que denote el pasaje por barrica pero sin perder las características frutales del mismo. Lanzado al mercado en el año 2001. Línea Premium. Es un vino que desde sus orígenes posee un tratamiento diferencial, trabajándose los viñedos con un rendimiento más exigente, 6.000 kg la hectárea. Con ello se obtiene un vino de más cuerpo que permite y exige un mayor reposo, esta vez en barricas de roble francés 100% nuevas. El plazo de maduración en barricas oscila en dos años para los tintos y 9 meses para los blancos, dependiendo de cada vino. Es el vino quien indica cuándo hay que retirarlo de la cuna de roble. Este vino sin cortes ni filtración es embotellado, debiendo nuevamente reposar antes de salir al mercado.

Observar la calidad organolépticas: aroma, textura, color, sabor -que produzca una sensación de sequedad-, y cuerpo -densidad- permiten detectar algunas de las pautas de excelencia. La combinación de éstos elementos hace al justo equilibrio del vino. A su vez, la levadura que se utilice y la temperatura determinarán finalmente su calidad.

 

Trayectoria empresarial

El origen de la historia de la familia Filgueira en el Uruguay se ubica a comienzos del siglo XX, con la llegada de Manuel Filgueira desde España, Galicia. Manuel Filgueira se establece en la zona de Santa Lucía. Rápidamente se incorpora a la ya incipiente actividad vitivinícola del lugar y durante casi siete décadas trabaja una pequeña extensión de tierra, transformando de forma artesanal el fruto de sus viñedos en un vino de mesa de muy buena calidad que vende a granel.

Con el apoyo del Sr. Filgueira, en 1992, la esposa del doctor José Luis Filgueira, la Dra. Martha Chiossoni, asume la dirección de los viñedos y de la antigua bodega familiar. Con su llegada a la dirección de la empresa se inicia una etapa de reconversión industrial, donde se mezclan los métodos de elaboración artesanal con las últimas técnicas de producción. Este impulso abre un nuevo horizonte de oportunidades.

En esta etapa se renuevan totalmente las viñas con variedades importadas de Francia de Tannat, Merlot, Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc, Pinot Noir, Syrah, Sauvignon Blanc, Sauvignon Gris y Chardonnay. Se pone en marcha la reingeniería de la empresa y durante casi una década se desarrollan procesos que aseguran la calidad de sus productos, tanto en el campo como en la bodega. El espíritu emprendedor de la Dra. Martha Filgueira otorga nueva vitalidad al proyecto iniciado por su suegro.

«En la actualidad, Viñedos y Bodega Filgueira está consolidada como una empresa eficiente y dinámica que elabora y comercializa vinos finos de calidad internacional. Hoy Casa Filgueira ocupa una posición de liderazgo en la elaboración artesanal de vinos finos y renueva la cultura vitivinícola uruguaya con un trabajo a la manera de los antiguos chateaux franceses donde todas las tareas de la bodega, desde el viñedo hasta la salida de los vinos al mercado, son realizadas con máximo cuidado, respeto y seriedad», afirmó Filgueira.

 

Certificación ambiental

La empresa ha certificado los procesos de acuerdo a la norma ISO 9001 Versión 2000, siendo la única bodega del Uruguay que también certificó los procesos de viñedos. El control de calidad abarca etapas anteriores y posteriores a la elaboración del vino. En el año 2005 se obtuvo la certificación ISO 14000 en gestión ambiental, generándose un sistema de gestión integral de calidad y medio ambiente. Esto conlleva que mantenemos la trazabilidad de nuestros vinos. Por ello se lleva un registro de las tareas que se realizan a diario en cada cuadro. Pudiendo de esta forma lograr respaldo de homogeneidad en los vinos Filgueira», expresó Mariana. *

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