Angel Kalenberg refutó a APEU: ya hay "un inventario, que está actualizado y es público"
Angel Kalenberg refutó por otra parte declaraciones del vicepresidente de APEU, Fernando López Lage, en torno a un eventual «vaciamiento» del Museo, así como a falta de exposiciones de artistas nacionales fuera de los que integran el acervo, y a un estancamiento del centro de arte.
Al tiempo de asegurar que «nadie más que yo está convencido de la necesidad de los inventarios para conocer el patrimonio artístico de la Nación», Kalenberg afirma que el mismo «existe, está permanentemente actualizado y es público». Apunta también que los últimos inventarios datan de 2002 y 2003.
Kalenberg descarta de plano el «vaciamiento», señalando que hay un «notable» incremento de obras en el Museo.
Califica de «falsedad» lo asegurado por APEU en cuanto a falta de artistas nacionales más allá del acervo en las exposiciones del Museo, puntualizando que la falta de recursos no ha permitido hacerlo con mayor frecuencia.
Acerca de las denuncias de estancamiento del Museo, Kalenberg apunta a siete ítems claves cumplidos durante su administración. Concluyó recordando una sentencia judicial de 1990 frente a una «demanda de verificación de un inventario judicial de las obras plásticas que existen en el Museo Nacional de Artes Plásticas y Visuales», falló que «no surgen justificadas en autos las irregularidades denunciadas».
A continuación, LA REPUBLICA publica el texto completo de la carta de Kalenberg.
«Habiéndose difundido algunos cuestionamientos acerca de mi gestión al frente del Museo, desearía hacer ciertas precisiones.
La APEU aprobó en mayo, en asamblea, el texto de una carta dirigida al Sr. Ministro de Educación y Cultura. Me complace decir que comparto el que los inventarios permitirán «terminar con especulaciones relacionadas con posibles pérdidas y desapariciones…» Nadie más que yo está convencido de la necesidad de los inventarios para conocer el patrimonio artístico de la Nación, y el del Museo que dirijo existe, está permanentemente actualizado y es público. Desde que se fundó el Museo se lleva un Libro de Inventario General, foliado y sellado por la Dirección. En 1966, el Ministro de Instrucción Pública y Previsión Social Prof. Juan Pivel Devoto, dispuso la realización de un inventario que se publicó ese año bajo el título «Catálogo Descriptivo del Museo Nacional de Bellas Artes».
En diciembre de 1984, a solicitud del Ministro de Educación y Cultura de la época se realizó un segundo inventario actualizado, el que fue elevado al Ministerio.
Y, en cumplimiento de la Ley 17.473, se entregó a la Comisión de Patrimonio, un inventario actualizado en soporte digital. La primera parte el 5 de setiembre de 2002, y la segunda el 8 de mayo de 2003, a fin de ser incorporado al «Registro General de la Propiedad Estatal de Obras de Artistas Plásticos». Este Museo fue el primero en cumplir con el mandato legal. Cabe destacar, asimismo, que el actual inventario del Museo está acompañado por imágenes digitalizadas de las obras, lo que confiere una seguridad notable.
El Museo recibió dos inspecciones a cargo de la Auditoría Interna de la Nación (1997 y 2002). En el informe de esta última puede leerse: «El MNAV cuenta con un avanzado sistema computerizado que brinda en forma detallada las características de las obras inventariadas, su estado de conservación y foto digital de las mismas.»
Los dichos del Sr. López Lage
En la nota, plantean una serie de puntos acerca de los cuales se me hace imperioso manifestar lo siguiente.
VACIAMIENTO. Habla de «vaciamiento» del MNAV. Lo desmiente el notable incremento de las obras que integran el patrimonio del Museo: en 1966, 2.888 obras inventariadas. Al día de hoy el Museo cuenta con 6.085 (5.973 inventariadas y 112 en proceso de inventario). El acervo del Museo se duplicó. ARTE NACIONAL. En la nota se dice que en el Museo «casi no se ven artistas nacionales más allá del acerbo [sic].» Es otra falsedad. Obras de los artistas nacionales que no integran el acervo han sido expuestas reiteradamente en sus salas y también en el extranjero, durante la gestión de este Director, incluyendo obras del artista López Lage. Debo decir que encarar la realización de exposiciones de obras de artistas nacionales tiene un costo que el presupuesto del Museo no permite afrontar con una frecuencia mayor.
ESTANCAMIENTO. En la gestión a mi cargo, han ocurrido las siguientes transformaciones notorias y visibles para quien quiera verlas: a) remodelación y reciclaje de la sede del Museo -realizado por el arquitecto Clorindo Testa- que pasó de ser un edificio inadecuado para la función, a constituir una sede que es una de las postales de Montevideo; b) el área de exposiciones se multiplicó por cuatro; c) el acervo patrimonial ha sido duplicado con creces, d) se realizaron 227 exposiciones provenientes de 33 países. Además se tecnificó la tarea de conservación y restauración y se incorporaron equipos de aire acondicionado y deshumectadores. Como herramienta complementaria, ha podido editar o ha participado de numerosas ediciones de catálogos de arte.
Y además, un espacio existente, inerte, fue ganado para la biblioteca, especializada y abierta al público, cuyo caudal de publicaciones pasó de 2.500 cuando asumí la Dirección, a 10.897 inventariados, a los que hay que sumar 1.100 ejemplares en proceso de inventario en la actualidad. Para completar, se instaló y equipó una isla de edición de video. A lo que debe añadirse la labor docente: talleres de serigrafía, de aguafuerte, punta seca, litografía, xilografía, cursos a nivel de posgrado y seminarios y ciclos de cine arte en colaboración con Cinemateca Uruguaya y la Cinemateca del Museo de Arte Moderno de Nueva York.
López Lage dice «que el proceso de deterioro máximo se dio durante la dictadura, cuando se dijo desde que las obras flotaban en los sótanos del museo cuando se inundaba, hasta que cualquier milico tenía un Figari colgado en el living.»
Esto es el colmo de la irresponsabilidad, diría que al borde del delirio. Las obras no pueden flotar en el sótano del Museo, simplemente porque el edificio del Museo carece de sótano, y nunca se han prestado cuadros de este maestro para ornamentar despachos de militares. Finalmente debo decir que esta «denuncia» (lo que el cronista califica como tal) no es nada nuevo, ni tiene el mérito de la originalidad. En el año 1990, un particular se dirigió al Poder Judicial entablando una «demanda de verificación de un inventario judicial de las obras plásticas que existen en el Museo Nacional de Artes Plásticas y Visuales y su posterior publicación …» Como puede advertirse, uno y el mismo tema. Culminado el juicio, la sentencia fue de una claridad meridiana: «Concluyendo, a la luz de las probanzas incorporadas creemos que la demanda en este aspecto como ya se anunciara no puede prosperar en tanto no surgen justificadas en autos las irregularidades denunciadas…».Si para algo me han servido estos años en el Museo es para templarme enfrentando este tipo de planteos que, cuando fueron investigados, se demostró que carecían totalmente de fundamento». *
Angel Kalenberg Director Museo Nacional de Artes Visuales
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