EN 2006, EL PROTANDIM INGRESARIA AL MERCADO URUGUAYO

Estimulador catalítico de antioxidantes: último avance científico para combatir envejecimiento

Aunque le falta aprobar su última fase, la homologación de la Food & Drugs Administration (FDA) estadounidense, el producto ya está en el mercado de ese país, con lo cual su arribo a Uruguay es a lo sumo cuestión de meses.

Básicamente presentado como un «complejo de hierbas», el tratamiento está basado en los conocidos principios que rigen a los antioxidantes, aunque aborda los últimos descubrimientos en la materia. ¿Qué dicen estos descubrimientos? Que los antioxidantes que hasta ayer eran la panacea para llegar a ser siempre joven, no lo son tanto. Mejor aún: los antioxidantes son efectivos, pero la forma en que vienen siendo consumidos hasta ahora, parece no dar los resultados anunciados.

Analizando el asunto con detención parece estar ocurriendo lo mismo que con anteriores tratamientos que saturaban el organismo de vitamina C y E, principalmente, entendiendo que allí estaba lo que demoraba el envejecimiento. Algo similar a lo ocurrido con el ginkgo biloba, o las hormonas del crecimiento: en última instancia, los investigadores reconocen que el cuerpo humano no puede digerir, asimilar, el volumen de sustancias necesario para realmente producir un impacto que haga retroceder los deterioros de la edad. Más aún, en caso de que el individuo consuma cantidades masivas de vitaminas, u otros antioxidantes, las reacciones negativas, por lo general alérgicas, no se hacen esperar.

A una década casi de los tratamientos con antioxidantes, la ciencia no ha podido encontrar todavía la fórmula para que el nivel de estos elementos, que combaten los radicales libres acusados del envejecimiento, sea tan alto y constante en sangre, como para producir los resultados deseados. Ni tampoco ha logrado probar que la ingesta de antioxidantes sintéticos haga involucionar la vejez.

Los descubridores del nuevo tratamiento aseguran no obstante que todo esto ya quedó atrás.

 

Antioxidantes catalíticos

El 5 de mayo de 2005 un equipo de 50 investigadores de varias universidades estadounidenses publicaron, en Scientific American, sus últimos descubrimientos conjuntos, como aporte a la «Teoría de los radicales libres». Esta teoría tiene su fundamento en que los radicales libres, generados durante la «combustión» biológica que produce la energía corporal, son los causantes del envejecimiento; a su vez, enzimas «antioxidantes» generadas por el mismo organismo eliminan esos radicales, evitando las nefastas consecuencias. Ahora bien, cuando los animales de laboratorio tenían altos niveles en sangre de antioxidantes, demoraban en envejecer. Pero ello ocurría sin contraindicaciones aparentes ¡cuando los antioxidantes eran generados por el propio organismo! A partir de allí, los investigadores desarrollaron una nueva teoría para estimular la producción de antioxidantes bajo la premisa de que estos últimos debían saturar el organismo «desde dentro», y no como suplemento extraordinario en la dieta.

Descartando progresiva y selectivamente distintas enzimas, la investigación concluyó en que las enzimas peróxido dismutasa (SOD, por sus siglas en inglés), y catalase (CAT, ídem), son responsables de estimular la producción intraorgánica de aquellas enzimas catalogadas como antioxidantes.

Los técnicos responsables del descubrimiento agregan que «la producción orgánica de la primera línea de defensa contra el envejecimiento, los antioxidantes, disminuye con los años, reducción que se acelera cada vez más. Existe unanimidad en que los antioxidantes tienen un rol fundamental para mitigar los efectos de la edad, pero la cantidad de antioxidante necesaria para mantener un equilibrio es imposible de absorber por vía externa. Peor aún, la mayoría de estos antioxidantes es pobremente absorbida por el sistema, en tanto son incapaces de atravesar ciertas membranas, donde serían de alta efectividad».

Aunque el equipo de medio centenar de especialistas, apunta que «a la fecha no existe un absolutamente comprobado tratamiento para combatir los efectos de la edad causados por el estrés de la oxidación», apuntan al descubrimiento como una «prometedora vía, el estímulo para que el cuerpo intensifique sus niveles de generación de antioxidantes».

Catalogados como «antioxidantes catalíticos», las enzimas SOD y CAT han sido lanzadas al mercado como «no degradables» por los procesos de digestión corporal: hasta ahora la degradación de los antioxidantes, producida por las funciones digestivas, minimizaba la capacidad de estos elementos. Se estima que cada molécula de antioxidante consumida por vía oral es capaz de destruir una molécula de radical libre antes de ser eliminada. A su vez, una molécula de «antioxidante catalítico» promueve una reacción capaz de destruir hasta un millón de radicales libres, sin perder su potencial.Hasta aquí, las bases conceptuales del nuevo fármaco, aunque seguramente cuando arribe a Uruguay, sus fabricantes se expedirán mucho más aún sobre sus virtudes. Acorde a los tiempos de estudio habituales, se estima que antes de fin de año, la FDA norteamericana dará su visto bueno al Protandim. De ser así, para 2006 especialistas y consumidores uruguayos, accederán a este nuevo avance en la eterna lucha de no quedarnos atrás. *

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