LICEO DE LA TEJA: CENTRO DE FUERTE VIOLENCIA JUVENIL

Aumenta el traslado de alumnos a centros hospitalarios por palizas

«Vivimos a diario episodios de violencia que se agravan día a día. Agresión física dentro y fuera de la institución, que se acrecienta al punto de tener que llamar a la emergencia e incluso el traslado de los alumnos heridos a centros hospitalarios, así como continuas llamados al servicio 911″.

El hecho había sido denunciado hace dos meses por los propios padres de la zona cuando un alumno fue atacado a golpes para robarle un par de championes y una campera. En ese entonces el Liceo Nº 11 también era centro de fuerte hechos de violencia también denunciados en la prensa.

La situación actual en el 38 fue denunciada ante el antiguo y el actual consejo de secundaria, pero los docentes reclaman por una respuesta urgente a la realidad conflictiva de dicho centro y comunidad.

En mayo de este año obtuvieron una entrevista con la directora general del consejo, Alex Mazzei, a quien se denunció la actual realidad y se hicieron los reclamos edilicios y de funcionamiento, que se necesitan para contener esta población de alumnos conflictiva y numerosa.

«Toda esta situación tiene como consecuencia la decadencia de nuestro trabajo como docentes y en su defecto la educación de los alumnos. A la violencia del barrio se suma que el liceo fue ampliado en cantidad de salones y en cantidad de alumnos, pero no en cantidad de funcionarios, lo cual hace que los pocos que hay aún no han pedido traslado o se lo negaron trabajen con tal sobrecarga que hace imposible el debido cumplimiento de las funciones», denunciaron por medio de un comunicado los docentes y funcionarios del centro.

Asimismo ellos reclaman la falta de personal y adscriptos para poder realizar el trabajo educativo así como funcionarios administrativos. Se hace imprescindible la figura de un portero, persona que reclaman la mayoría de los centros de estudio ubicados en el área capitalina y un servicio 222 en horario diurno.

Entre otras carencias se encuentra una sala de adscripción aún sin terminar y baños clausurados lo cual repercute en los 650 alumnos que el liceo alberga en sus 4 turnos.

 

«Los liceos no son guarderías para adolescentes»

«La violencia es un problema social, genérico, no está en los liceos pero entra porque está en la sociedad», expresó al respecto el dirigente de la Asociación de Docentes de Enseñanza Secundaria (ADES), Juan Marsilio. Consultado por LA REPUBLICA el profesor recordó que en 1999 ADES presentó un programa para resolver este tipo de situaciones pero «el problema es como siempre: presupuestal».

«Además la primera situación violenta de todas es que un muchacho que no comió bien se enfrente con un profesor que estudió y se formó y al que le pagan mal; de arranque es o define una situación violenta. Si además te fijás en el recrudecimiento de una crisis por la que atravesó nuestro país, es natural que haya violencia en los bailes porque estás en una situación violenta, inadecuada y enferma a la que debiéramos darle una solución». El problema presupuestal hace que en los liceos que debieran tener un número suficiente de adscriptos estén siempre desprovistos. Algunos liceos no tiene psicólogos, ni asistentes sociales y es necesario proveerlos por medio del presupuesto y contener a los muchachos sin dejar de brindarles lo académico. Si bien el sistema deber dar respuesta, la finalidad es educativa porque «los liceos no son guarderías para adolescentes».

El dirigente de ADES reclamo que cada centro tendría que tener un adscripto por turno, un profesor pedagógico, y en algunos casos, donde se registra una población estudiantil alta, reforzar el equipo de docentes y especialistas. «Es irreal que un psicólogo pueda atender a 1.500 alumnos». El presupuesto tendría que cubrir además las actividades extracurriculares que permitan «contener educando».

 

Pequeñas comunidades

No es de ahora que los liceos están siendo centros de fuertes hechos de violencia, tampoco que se encuentran en malas condiciones edilicias y carecen de recursos humanos para poder trabajar en el quehacer educativo. La violencia se instala en la comunidad y por consiguiente en los centros de enseñanza: peleas, golpizas, adolescentes con graves heridas y hasta fracturados por sus compañeros son llevados a hospitales a diario. A veces se genera en el trayecto al liceo o de ida a su hogar porque llevaba un par de championes o una campera de marca lo roban y lo golpean. Hace poco una madre me comentó que a su hijo le robaron la mochila y todo el material de estudio que tenía dentro. «Los libros me habían salido caros y ahora no tiene para estudiar. La adscripta le dijo que sólo fuera al liceo con una cuadernola y una birome».

Por otra parte fuentes del liceo de la Teja dijeron a LA REPUBLICA que se está trabajando en condiciones complicadas. Aunque las autoridades están sabiendo lo que ocurre «las promesas no se han podido cumplir» y los problemas crecen. Respecto a la postura de los padres señalaron que «algunos llegan al centro muy receptivos y otros vienen muy agresivos», lo que reclama también el cuerpo docente es un equipo multidisciplinario para poder abordar estos temas. Por lo que a los hechos del Liceo 38 se le agregan la de otros tantos centros de la capital. *

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