No a la prohibición: ahora los taxis podrán colocar publicidad
Finalmente se concretó la aspiración de los taximetristas en poder utilizar sus coches para vender publicidad y de esa forma mejorar económicamente las menguadas arcas de este sector, que desde hace años viene en constante crisis.
Hubo varios antecedentes de solicitudes a la comuna montevideana de permitir la propaganda en los taxímetros, de forma similar a como ocurre con el transporte colectivo de pasajeros. Según explicó el director de la Unidad Central de Planificación Municipal, Daniel Christoff, se produjo una decena de antecedentes de pedidos de la gremial del taxímetro y de actores de publicidad en la vía pública pero que por diversos motivos no prosperaron.
Una de las causas era que se debía reglamentar, ya que no bastaba con una habilitación al respecto porque era necesario concretar una instrumentación correcta de la propaganda, que no interfiriera el servicio prestado.
El antecedentes más cercano y próximo era el de la ciudad de Buenos Aires, donde está autorizado desde hace años la publicidad en los taxímetros. Pero según entendieron autoridades municipales, la experiencia en Argentina no era considerada positiva, por entender que la falta de una adecuada reglamentación llevaba a que estos coches se transformaran en un «carnaval».
La reglamentación que fuera firmada por el intendente Adolfo Pérez Piera el pasado 10 de junio, especifica determinadas condiciones para la implantación de esta propaganda.
Sólo se permite hacerlo en los laterales de los techos, especificando una dimensión máxima y utilizando un material trasparente. La norma determina que esta propaganda no puede interferir con el servicio público. Es decir que en la parte frontal y posterior del vehículo se deberá observar la inscripción de «taxi» y el número del coche, respectivamente.
En el único caso que se permite la publicidad en la parte posterior de un taxi es para divulgar la inscripción: «Uruguay Natural», que tiene la finalidad de promover a nuestro país como destino turístico.
Para colocar la publicidad, el taximetrista deberá pagar una tasa municipal, pero siempre la cartelería deberá ceñirse a la normativa para obtener la aprobación de la Intendencia.
A partir de ahora, deberán existir interesados en la construcción del artefacto que deberá de ofertar el producto a los taximetristas.
En la reglamentación firmada por el intendente Pérez Piera, se establece que la propaganda debe ser compatible con el servicio de interés público que se brinda, prohibiéndose la colocación de propaganda política, religiosa y «toda otra que a juicio de la División Tránsito y Transporte sea inadmisible exhibir en ese servicio público».
Los publicitarios podrán ubicarse únicamente «en el techo del vehículo mediante la colocación de un exhibidor fabricado en acrílico ópalo traslúcido de 4 milímetros de espesor como mínimo, autoportante».
El exhibidor se colocará en el mismo sentido del vehículo y los avisos publicitarios lucirán en los laterales. Deberá tener las siguientes medidas máximas: altura 0,30 centímetros, base 0,35 cm. y 1,10 metros de largo.
También podrá ubicarse en la parte superior del parabrisas delantero o luneta trasera mediante la colocación de parasoles de material transparente, los cuales no podrán exceder un ancho de 15 centímetros.
Oscar Dourado, presidente de la patronal del taxímetro, manifestó que la colocación de la publicidad en los vehículos beneficiará al sector, ya que el dinero obtenido por este medio se destinaría a la incorporación del lector de tarjetas de créditos y que funcionaría como un monedero informático, tal como es utilizado en algunas empresas de transporte colectivo. Esta tecnología sería utilizada en las 3.000 unidades existentes en Montevideo. *
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