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"El mes de Gardel"

Como quien no quiere la cosa, ya estamos en la mitad del año. Tenemos a junio con su Don Invierno golpeando la puerta. Los tangueros y los que a la larga lo serán, saben que este es el mes de Gardel. Aniversario del accidente de Medellín donde el fuego no pudo nunca extinguir la llama sagrada del recuerdo del Mago. Cuando en esa fecha de San Juan, toda la Vieja Capital se conmovió por la muerte de su ídolo. Al instante, todas las radios de capilla hablaban de lo mismo y las canciones de Gardel se sucedían una detrás de otra. Aquellos vecinos emocionados pasaban también las páginas y postales de las visitas del Zorzal Criollo a su querido Montevideo.

Aunque estábamos en el 24 de junio del 35 y habían pasado casi dos años de sus últimas actuaciones en la Tacita del Plata, los recuerdos eran muy frescos. Muy nítidas se presentaban las imágenes de la cabalgata musical del Invicto en nuestra ciudad.

Fue por los fines del año 33 donde todos coincidían en que había sido la involuntaria despedida de Gardel de sus fanáticos montevideanos.

Con un Teatro 18 de Julio desbordante, donde se repetía aquel cartelito de «entradas agotadas». Y luego, su actuación de leyenda en los estudios de la Radio Carve. Se corrió la voz que Carlitos se presentaría en la CX 16, ahí nomás en pleno centro, por 18 en esquina con el London París y frente a la coqueta plazoleta.

Todos los que esa tardecita andaban en la vuelta y otros que llegaron desde los barrios más alejados, inundaron ese tramo céntrico. Se cortó el tránsito y bruto lío con los tranvías que tuvieron que detenerse hasta muy avanzada esa primaveral noche. Adentro de la Radio Carve, en su estudio principal sólo estaban muy pocas personas. Los dueños de la emisora, los Fontaina, al lado de Farrel y De Feo y un grupito de integrantes de la Troupe Ateniense que tanto le gustaba a Gardel. Y no podía faltar el popular Perico, su representante en el Uruguay. La transmisión tuvo un récord de audiencia y el público que estaba enfrente también escuchó la actuación por unos grandotes parlantes que sacaron a la calle. Por esos días del octubre del 33, también fue la recordada visita de Gardel al Hospital Fermín Ferreyra donde alegró con sus tangos a los enfermos.

Cuentan que por cantar allí dejó de lado una invitación muy bien remunerada en el aristocrático Club Uruguay. Y los vecinos también recordaban cuando muchos años atrás, Carlitos se había presentado en la Villa de la Unión ya sea cantando con Néstor Feria en un tablado carnavalero o cuando se trepó con sus guitarristas al escenario del cine Empire Theatre, luego el famoso Glusckman. Torbellino de recuerdos aquella mañana de San Juan. Carlitos en Fun Fun, cantando a capela emocionando a los habitués de ese picadero del Viejo Mercado de Ciudadela. Una noche en el Royal, al costado del Solís, en dúo con Razzano y los más viejos también lo recordaban de muy mozo y desconocido en sus frecuentes visitas a las mesas del Tupí Nambá. Es el mes de Gardel y ya nadie duda que cada vez canta mejor. Con más recuerdos y música los esperamos el sábado, a las 17 horas, en la 1410 AM LIBRE. *

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