Lanzan tests de ADN individual para diseñar formas de prevención en buena parte de las enfermedades
Aunque a nivel nacional los técnicos aguardan mayor información para expedirse en torno a esta nueva panacea descubierta en los Estados Unidos, la vertiginosa expansión del fenómeno en el norte, augura un arribo estrepitoso en nuestro medio. Se trata del lanzamiento por parte de la Genelex Corporation, de Seattle, de la primera edición de análisis masivos para predecir enfermedades a futuro.
La técnica está basada en el novel conocimiento de las cadenas genéticas. El análisis de muestras de ADN de una persona permitiría encontrar los flancos más «débiles» de la cadena, o más aún, aquellos genes defectuosos cuyo más rápido deterioro, desencadenará una u otra enfermedad en el correr de la vida.
La primera masiva «evaluación genética nutricional», se está llevando a cabo en estos días con 140 voluntarios. Con apenas unas gotas de sangre, los técnicos aseguran ahora, poder descubrir aspectos que ameritan cambios de dieta como prevención a futuro. ¿Tienen los genes que manejan la fijación de grasas algún síntoma adverso? Convendría entonces aconsejar al paciente ser estricto con el sobrepeso para evitar consecuencias cardíacas a futuro.
¿Presentan los genes algún coeficiente de resistencia bajo para la eliminación de toxinas? Debería entonces el paciente, evitar desde el tabaquismo a cualquier otro elemento de residuos tóxicos importantes, para evitar un cáncer.
¿Presentan los genes problemas metabólicos con algunas vitaminas?
Con la A (habría que tener mayores cuidados con la vista); con la vitamina D (entonces debería enfatizarse el cuidado de la masa ósea, para evitar descalcificaciones en la adultez). Y así sucesivamente.
La «evaluación genética nutricional», compromete además la posibilidad de discriminar los medicamentos que eventualmente mejores efectos harían ante una afección, teniendo en cuenta las reacciones genéticas ante los distintos fármacos, previamente a que el eventual paciente los necesite.
Las gama de posibilidades de la evaluación no concluye ahí: los técnicos afirman estar en condiciones de indicar las dietas, hábitos de vida, y peligros inherentes, específicos a cada individuo, con ese único análisis de unas gotas de su sangre.
Y si bien existe un costo básico de aproximadamente 400 dólares para la evaluación, el costo trepa a medida que los deseos de conocimiento de su posible futuro crecen en el potencial paciente.
Los análisis de Genelex Corporation son los más completos anunciados comercialmente, según el mercado norteamericano, donde otros intentan colocar ahora nuevos modelos de evaluación, mientras aparecen las primeras voces en contra.
En por lo menos cinco estados de la Unión, se solicitó ya aprobación para evaluaciones similares, aunque obviamente con distinto nombre y patente, asegurando ser capaces de advertir a futuro desde enfermedades como la diabetes, hasta vicios patológicos como las ludopatías, por ejemplo.
Panacea, mito, y Uruguay
Ante esta panacea que pronostica poco menos que el futuro sanitario de cualquier individuo, surgen filas de técnicos algo más escépticos.
La Universidad de San Francisco, California, emitió una declaración de su cuerpo técnico afirmando que «están intentando hacerle creer a la gente que con cambiar algunas cosas, su futuro clínico está asegurado». El Concilio para la Responsabilidad Genética, con sede en Cambridge, entiende por su parte que «la idea que estos análisis tienen un alto valor predictivo, es solo un mito». Otros especialistas entendieron que «se está dando a la gente la sensación, de poder controlar su futuro», algo hasta hace algún tiempo reservado a brujos y afines.
En Uruguay, las consultas llevadas adelante abrieron más interrogantes que respuestas dadas, en tanto los especialistas apuntaron a la necesidad de esperar pruebas fehacientes, sino concluyentes de algo que «en teoría parece lógico, pero la lógica tienen multiplicidad de factores cuando de vida y futuro se trata».
Peor aún es la definición de técnicos que se oponen directamente a este tipo de evaluaciones con miras al futuro. Barbara Brenner, directora del Grupo contra el Cáncer de Seno, en California, afirma que «tanto la desinformación de técnicas no concluidas, como el miedo a las enfermedades, hace que la gente se someta, o se someterá a exámenes sobre los que no hay certeza. Pero peor aún, la presión a que quedarán sometidos aquellos a quienes se diga que pueden desarrollar a futuro un cáncer, por ejemplo, podría causar patologías a corto plazo peores incluso, al cáncer potencial que desarrollarían de aquí a cuarenta o cincuenta años».
Un cuerpo de biólogos británicos, contratados especialmente a nivel ministerial para evaluar el tema, advirtieron en Londres que: el test de la empresa Genelex, analiza 19 pares de genes de los 23, la mayoría de los cuales actúan en el procesamiento de las vitaminas, dejando fuera elementos que podrían resultar determinantes en la aparición de patologías. *
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