Socios del Hospital Evangélico movilizados en Nueva Helvecia y Colonia Valdense

En un hecho hasta ahora inédito en este departamento, más de 300 socios de la institución médica Hospital Evangélico, con sede en Nueva Helvecia, se han declarado en «estado de movilización» en defensa de la doctora Rosario Silva Martens, médica de familia que fue abruptamente separada de su cargo por autoridades de ese centro asistencial.

Todo comenzó días pasados, cuando al acudir a su trabajo la doctora Silva fue llamada por un jerarca, que cumple funciones de «interventor» del Hospital Evangélico en esa ciudad, quien le manifestó que estaba «desafectada de la institución» y que debía retirarse «de inmediato» del lugar.

La reacción de los pacientes que esperaban para ser atendidos por Silva, fue de total apoyo a la profesional «que desde hace más de 20 años, en forma ininterrumpida, viene brindando sus servicios», dijeron a LA REPUBLICA numerosas fuentes consultadas.

De ahí en más se han sucedido reuniones y asambleas que, en su inicio, ya concitaron la presencia de más de 300 socios de la institución, y que actualmente también reciben la adhesión de «vecinos de Colonia Valdense y aledaños, y también algunas autoridades religiosas», en alusión a representantes de la Iglesia Evangélica Valdense, de la que depende este hospital.

«Razones administrativas y técnicas»

LA REPUBLICA procuró obtener la palabra del funcionario interventor de Nueva Helvecia, quien se limitó a señalar que «tal vez» en próximos días se emita «un comunicado sobre ese tema».

Extraoficialmente, este corresponsal pudo saber de fuentes cercanas a la institución médica que «para la expulsión de la doctora Silva se manejaron razones administrativas y técnicas», pero no especificaron cuáles eran.

«Desde 2003 hay motivos para desafectarla del cargo», fue el lacónico comentario de los informantes. Los socios por su parte, consideran que lo sucedido es «una falta de respeto a quienes mes a mes cumplimos con nuestras obligaciones con esta mutual».

Como primera respuesta a lo que definen como «atropello» contra la doctora Silva, están pensando si «siguen en calidad de asociados, o si emigramos para otra institución».

La doctora Rosario Silva, por su parte, dijo a la prensa departamental: «Siempre voy a estar al lado de mi gente», y que estudia «el camino legal que corresponda».

Para la masa asociada «hay procedimientos que nos recuerdan actos de la dictadura», dijeron a este corresponsal, a la vez que anticiparon que seguirán «en estado de asamblea permanente».

Desde el Hospital Evangélico se informó escuetamente que «en el lugar de la doctora Silva se contrató a dos profesionales; por lo tanto, la atención de los pacientes está garantizada». *

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