Escrito por: LUIS A. CARRO - COLONIA DEL SACRAMENTO
La familia coloniense Borgogno-Arce tiene previsto solicitar a las autoridades argentinas asilo en aquel paÃs, en caso de que la Justicia uruguaya –al cabo de un litigio que lleva ya diez años de duración– resolviera exigirles la vacunación de sus hijos, situación a la que los padres se oponen por sus convicciones naturistas.
El conflicto arrancó en la ciudad de Tarariras (departamento de Colonia) en 1994, cuando los Borgogno no autorizaron la inmunización quÃmica para sus vástagos menores de edad, que cursaban Primaria. Argumentaron que a raÃz de un problema de salud que uno de los chicos habÃa padecido, la familia habÃa resuelto “prescindir de todo elemento ajeno a la naturaleza”, explicó Juan Carlos Borgogno, padre de los menores.
La familia viene exigiendo, desde entonces, “canjear el esquema de vacunación por un certificado médico que exima a los chicos de ese procedimiento, como está establecido en la legislación uruguaya vigente”, acota Borgogno.
Las autoridades de Salud Pública, desde hace diez años, se niegan a aceptar esa demanda de la familia, y el caso ha seguido su curso en la órbita judicial.
Las últimas actuaciones tuvieron lugar el viernes 25 del corriente, en el Juzgado Letrado de Colonia del Sacramento, adonde retornó la causa luego de pasar por otras reparticiones de Montevideo.
El magistrado local, Gerardo Siri, concedió a los Borgogno-Arce veinte dÃas para la realización de estudios clÃnicos que serÃan determinantes para establecer (o no) la obligatoriedad de vacunar a los involucrados.
Para Juan Carlos Borgogno “lo que ahora nos pide la Justicia de Colonia es prácticamente lo mismo que antes nos pidieron en Montevideo. Pero sucede que en aquella ocasión nos derivaron para los estudios al Pereira Rossell, y cuando fuimos los propios médicos nos dijeron que ahà no se hacÃa ese tipo de análisis”.
“Ahora, nos vuelven a derivar al mismo sitio para el mismo estudio”, comentó.
La familia se mantiene en su cerrada negativa a las vacunas, y anuncia que, habida cuenta de que Susana Arce, la madre de los chicos, es de nacionalidad argentina, ya están en contacto con autoridades del paÃs vecino “para pedir asilo enfrente si quieren vacunar a los gurises por la fuerza”.
Los Borgogno esperan, sin embargo, que “las nuevas autoridades de Salud Pública revean esta situación. Nosotros (los padres) estamos vacunados y no hacemos campaña contra quienes se vacunan; simplemente hay razones especiales en el caso de nuestros hijos, y pedimos que se nos contemple”. *
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