Típica y grata etapa de ajustes buscando lugar en la liguilla
Senegal
La agrupacion lubola del barrio Belgrano, cumplió en esta segunda instancia una labor destacada.
Su guión, escrito por Gerard Grimaud tuvo un mejor respaldo de los actores y una más que cuidada puesta en escena, que en definitiva lo hizo más contundente y disfrutable que en la primera rueda.
Vuelve a destacarse, tanto como entonces, la actuación de Pedro Ferreira, en su doble función de actor y escobero.
Como actor demostró su ductilidad y dominio del escenario, con parlamentos convincentes apoyados en su reconocida capacidad histriónica y muy buena dicción.
Como escobero, la sutileza de sus movimientos y la simpatía que irradia durante su demostración, ganó más que merecidos aplausos del público.
Cantando en esta oportunidad, Senegal tuvo muy buenos momentos, que incluyen una actuación redonda de su coro, dirigido por Joselin Grimaud y participaciones solistas destacadas, como las de la propia Joselin, Elbio Olivera particularmente en un milongón de gran calidad o Eloy Carrizo, desdoblándose con solvencia, cantando y actuando.
Buen trabajo de la cuerda de tambores dirigida por Adrián Arrambarri y en forma principal la orquesta, integrada por músicos de primer nivel, bajo la dirección de Juan Steiner, que resultó uno de los puntos más altos de Senegal.
Con esta actuación Senegal da un paso importante para su integración en la liguilla.
Carambola
La de Carambola, debutando en la categoría de revistas resultó una actuación redonda, con un respaldo orquestal estupendo, pleno de musicalidad, que por sí sólo se constituyó en un disfrutable espectáculo.
Entiendo que la de la noche del viernes resultó en definitiva, la justa dimensión de lo que Bocha Pintos y su equipo proyectaron como espectáculo para el Carnaval, por diferentes circunstancias no absolutamente plasmado en la primera rueda, pero que ya entonces nos impresionó como sólido, de buen gusto y particularmente carnavalero. Todos los extremos de la exhibición de Carambola están plenamente consustanciados con el cumplimiento cabal de lo reglamentado para la categoría, cubriendo todos los rubros, algunos con excelencia.
Vestuarios estupendos, lujosos en su concepción aportando color y luminosidad a cada cuadro.
Un buen cuerpo de baile actuando sobre coreografías marcadas y dirigidas por Larisa Russo, resulta por su muy buen desempeño con excelente proyección estética uno de los pilares fundamentales junto a la orquesta, del desempeño de Carambola.
Las voces tanto como solistas o agrupados en el coro, resultan sumamente agradables, algunas de ellas excelentes, de las mejores del Carnaval, como las de Natalia Vega o Stefani Alvarez, también Danilo Mazzo, Gustavo Rodríguez, David Trindade o Cecilio Suarez.
Los textos de Enrique Vidal, son muy bien interpretados por Hugo Blandamuro y Néstor Prieto, a los que se incorporan con suceso Natalia Vega y Nicolás Fernández.
Todo el espectáculo proyectado y plasmado por Carambola marcó puntos muy importantes, en cuanto a lo que plásticamente planteó en el escenario y al espíritu absolutamente festivo y optimista, con muy buenos temas, musicalmente brillantes en cuanto a su ejecución, sin estridencias y hasta con algunos lujos en su resolución. Tal el insólito y muy bien interpretado, Bolero de Maurice Ravel, musicalmente todo un logro y donde la base rítmica lo constituyó ni más ni menos que tanques de plástico.
Carambola plasmó en la noche del viernes una de las mejores exposiciones de la categoría en lo que va del Carnaval 2005.
La Soñada
La actuación de murga La Soñada resultó espléndida, confirmando puntualmente todo lo mucho y bueno que brindase en su primera actuación en el Concurso y demostrando no solamente que aquella no había sido casual sino que definitivamente La Soñada se ha consolidado como de las más importantes agrupaciones murgueras de nuestro Carnaval.
La Soñada aborda el espectáculo estéticamente de la mejor manera, enfundados en trajes espléndidos diseñados y realizados por Emilio Herrera, que más allá del acierto y lo hermoso de su confección, significa la absoluta vigencia de un hombre consustanciado durante muchísimos años con el Carnaval, como Emilio Herrera y cuyos trabajos, por lo general puntuales y esporádicos, siempre tuvieron impregnadas de una impronta carnavalera que es la de su creador.
La Soñada tuvo a su frente a un excelente director del nivel de Jorge Cocina Márquez, que generó un canto sólido, vital por momentos vertiginoso (sin apuros), para el que contó con voces de estupendo porte, en cuanto al timbre y su potencia, que Cocina manejó magistralmente sacándole el mejor partido.
Buenos textos de Tiburón Martínez, Fernando Esteche y Darío Ibarra, permitieron también el lucimiento de solistas de jerarquía dentro de la plantilla de La Soñada y que tuvieron particular destaque.
Tabaré Luzardo, un actor consustanciado con la murga, pone al servicio de su personaje toda su reconocida capacidad histriónica, con gran soltura, luciéndose y posibilitando el lucimiento de toda la murga. Claudio Rojo resultó otra de las grandes figuras contemporáneas, en base a su proverbial simpatía y gran capacidad de cupletero, con excelente dicción y cantando muy bien.
La actuación global de la murga genera una gran respuesta positiva del público y no solamente de los hinchas de La Soñada, sino de los amantes del género que encuentra en los hermanos Moreira un sólido bastión murguero tradicional de magnífica concepción.
Dentro del plantel de La Soñada aparecen voces y personalidades de altísimo rendimiento, como Daniel Chiribao un estupendo solista a quien Cocina inviste de gran responsabilidad, en solos vocalmente muy comprometidos de la murga.
También Angel Gómez, luego del paréntesis del año anterior, con mucho suceso. Pablo Inthamousso, Amílcar Duarte, vuelven a ser pilares de esta excelente 2ª rueda de La Soñada, debe dejarla muy bien posicionada para pelear las mejores ubicaciones de la categoría.
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