Escrito por: ENRIQUETA CABRERA ( En acuerdo con la revista Proceso)
Ambos paÃses desafÃan a la Casa Blanca simultáneamente. Corea del Norte anunció que es un poder nuclear de facto, que ha fabricado armas nucleares para defenderse de Estados Unidos, “en respuesta a una polÃtica crecientemente hostil” de parte de Washington. Al mismo tiempo, anuncia que se retira indefinidamente de las pláticas internacionales sobre desarme que estaban suspendidas desde septiembre 2003, en las que negociaba con Estados Unidos, China, Rusia, Japón, y Corea del Sur. Advierte que podrÃa haber intenciones de derrocar al régimen de Kim Jong II.
Mohamed Jatami, presidente de Irán, rechazó la exigencia de Estados Unidos de suspender su programa de enriquecimiento de uranio utilizado para generar electricidad. Afirma que su gobierno garantiza que no producirá armamento atómico. Las negociaciones de Gran Bretaña, Alemania y Francia con Irán se tambalean, mientras Bush advierte que el “mundo libre” trabaja para enviar un mensaje claro: “No desarrollen armas nucleares.” Jatami acusa recibo del mensaje y advierte a Estados Unidos que involucrarse en Irán podrÃa tener muy altos costos.
Washington ha intentado llevar adelante estrategias diferentes para cada uno de los dos paÃses. En su discurso sobre el Estado de la nación, Bush tuvo un tono de menor confrontación relativa frente a Corea del Norte, al enfatizar la necesidad de cooperación internacional para resolver la crisis. Ahora su flamante secretaria de Estado, Condoleezza Rice, en gira europea endurece el discurso y advierte dos cuestiones: que Corea del Norte debiera reconsiderar su decisión de romper las pláticas, ya que esto podrÃa significar mayor aislamiento y sufrimiento para su pueblo, pero además le advierte que “con nuestra capacidad disuasiva en la PenÃnsula de Corea… Estados Unidos y sus aliados pueden enfrentar cualquier amenaza potencial de Corea del Norte, y creo que Corea del Norte lo entiende… pero tratamos de darle otro camino.”
Los temores de Washington se incrementaron esta semana, no sólo por la declaración de Corea del Norte advirtiendo que es una potencia nuclear, sino porque a partir de uranio encontrado en Libia, la administración se dio cuenta de que Pyongyang puede haber extraÃdo suficiente plutonio en los últimos dos años para una media docena de armas nucleares, lapso en que la Casa Blanca no puso atención al desarrollo del programa nuclear de Corea del Norte que no estaba en la agenda geopolÃtica del Nuevo Siglo Americano. Incluso se dice que Bush (según lo reportó el diario The New York Times) envió a Michael Green, director para Asia del Consejo de Seguridad Nacional, como emisario para entrevistarse la semana pasada con el presidente de China, Hu Jintao, con el fin de discutir cómo controlar a Corea del Norte.
Nicholas Kristof afirmó, el 9 de febrero en el New York Times, que Bush está paralizado porque las alternativas son aterradoras. Un bombardeo militar no tendrÃa sentido porque no se sabe dónde está el plutonio y el uranio, además que podrÃa desatar una nueva guerra en Corea que algunos consideran podrÃa costar algo asà como un millón de muertos. La situación es sumamente compleja si se considera que Corea del Norte se salió del Tratado de No Proliferación Nuclear en 2002 y rechazó los inspectores tras una disputa con Bush.
¿Cuál es el objetivo de Corea del Norte? En primer lugar busca obligar a Estados Unidos a reconocer que es una potencia nuclear y a tratarle en condiciones similares a las de China, Rusia, Pakistán o India y a tener pláticas bilaterales. Por lo menos China y Corea del Sur parecen tener una estrategia para transformar a Corea del Norte, alentando el capitalismo, los mercados, la inversión extranjera.
El tema preocupa grandemente a los paÃses asiáticos. Corea del Sur y Japón llamaron a Pyongyang el jueves 10 para que regrese a las pláticas de desarme. Mientras, en Washington, los demócratas, a través de Nancy Pellossi, comienzan a acusar a Bush de no haber atendido en los últimos tres años las amenazas que se veÃan venir de los programas de construcción de armamento nuclear por parte de Corea del Norte.
Pero Washington no negocia, amenaza. Y esa ha sido la tónica frente a Irán. En su discurso sobre el Estado de la nación, Bush, de manera inusual, se refirió especÃficamente a ese paÃs. “Hoy Irán continúa siendo el principal Estado en el mundo que apoya al terrorismo, persigue armas nucleares mientras priva a su pueblo de la libertad que ellos buscan y merecen…
El ayatollah Ali Khamenei respondió que Bush, como cualquier otro presidente estadunidense desde 1979, fracasarÃa en derrocar a la república islámica.
Washington no quiere negociar, seguramente el presidente Mohamed Jatami tampoco negociarÃa con Estados Unidos. Por el contrario, Francia, Gran Bretaña y Alemania han venido sosteniendo negociaciones con Irán, que incluso llevaron a la suspensión provisional del enriquecimiento de uranio. El Organismo Internacional de EnergÃa Atómica encabezado por Mohamed El Baradei realiza inspecciones y afirma que, por lo pronto, el enriquecimiento de uranio se utiliza para la generación de electricidad, pero que sà existe el peligro potencial de que pueda ser el inicio de un programa de armas nucleares.
La actitud de confrontación de Estados Unidos pone en entredicho las negociaciones y las inspecciones.
En su gira por Europa, Rice no sólo se niega a involucrarse en las negociaciones europeas, incluso las critica al afirmar que no han advertido con energÃa a Teherán acerca de que el asunto puede ser llevado al Consejo de Seguridad para evaluar las sanciones que deberán aplicarse. Rice afirma que continuará rechazando las demandas europeas de participar directamente en las negociaciones, ofreciendo incentivos para que Irán abandone lo que se sospecha pueda ser un programa de armas nucleares. Hasta ahora nada se ha confirmado.
Estados Unidos pide a otros que se desarmen mientras continúa con sus programas de armas nucleares. Los laboratorios nucleares de Estados Unidos han recibido la instrucción de diseñar una nueva lÃnea de cabezas nucleares más pesadas y de mayor duración a las existentes. Por ahora, el programa es un diseño, pero cuando se complete habrá presión para probar esas bombas. Después de eso posiblemente sea necesario gastar miles de millones de dólares para que un nuevo misil pueda transportar estas pesadas cabezas nucleares, advierte un editorial del New York Times publicado el jueves 10.
De cualquier manera, el mensaje de este programa al mundo tras el fin de la carrera armamentista de las superpotencias, es que Washington ve las armas nucleares como una parte importante de su estrategia militar contra Estados pequeños o de mediano tamaño. ¿Por qué extraña a la Casa Blanca que estos Estados desarrollen sus propias armas nucleares? El único paÃs que ha arrojado bombas nucleares es precisamente Estados Unidos en Hiroshima y Nagazaki, hace 60 años, nunca más han sido utilizadas en combate.
La pregunta que se plantean cada vez más paÃses es por qué no pertenecer al exclusivo club nuclear donde la legitimidad estará sólo del lado de los grandes y aceptados: Estados Unidos, China, Rusia, Francia, Gran Bretaña, y del tolerado socio Israel. Porque al fin y al cabo, paÃses como Pakistán o India están cada vez más cerca de ser aceptados como miembros forzados del club nuclear y socios de Estados Unidos. *
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