Actuaciones con mucha garra y calidad artística
En aquella oportunidad, la jornada comenzó con la actuación de Revista Mambo, posteriormente eliminada y debió suspenderse apenas terminada esta actuación, habida cuenta de la lluvia, por lo que el complemento quedó automáticamente reprogramado para la noche del jueves.
Este complemento se inició con muchas dudas, tal lo comentado en nota adjunta, a las 21:30 horas, con la actuación de murga Falta y Resto, Tronar de Tambores en negros y lubolos, y se cerró con la participación de murga Acontramano.
Falta y Resto
La magia, el magnetismo de un título que nace veinticinco años atrás, en una deliberada decisión de transformarse junto a otros, en voceros de un pueblo por entonces costreñido en sus posibilidades de expresión, volvió a adueñarse del Teatro de Verano y el estallido popular a la hora que Mario Ríos, anunció su aparición en el escenario, fue formidable.
Falta y Resto, tal su tradición, aborda el espectáculo con muchísima fuerza interpretativa y cantando por todo lo alto.
Enfundados en uno de los mejores vestuarios murgueros del Carnaval 2005, diseñados por Juan Mascheroni y realizados por Esther Barbero, la murga dirigida escénicamente por Juan Felipe Castro, responsable a su vez de los arreglos corales, entiendo que cumplió una presentación de gran nivel. Falta y Resto cantó mucho, siendo sus diálogos también cantados, con poco margen en su planteo a la palabra hablada.
Son destacables los arreglos corales de Juan Felipe, máxime en espectáculos encarados de esta forma, donde el margen «melódico» resulta acotado, porque la dificultad y responsabilidad para el componente es mucha.
Se requiere para un planteo como éste, un plantel muy homogéneo y compenetrado en su propuesta, como lo es indudablemente el que tiene la Falta.
Tiene la murga todos los aditivos que se exigen a la categoría, con críticas por momentos muy duras y mordaces al espectro político y mucha dirigida a la interna frentista, matizada con pasajes de humor que resultan de recibo casi permanente, para el público que se entusiasma con su actuación.
Falta y Resto, con un buen planteo escénico dirigido por Jorge De Nevi culmina su actuación con una muy emotiva despedida en homenaje a Raúl Sendic, recorriendo su historial guerrillero y la inenarrable crueldad de su reclusión.
Particularmente grata por lo bien cantada y su musicalización, resultó la bajada de la Falta que, a coro, canta toda la hinchada, con una línea melódica muy pegadiza.
La murga aparece cantando con un micrófono para cada componente, lo que trasmite una imagen no muy común en nuestro medio, demostrativo de una gran seguridad en los recursos vocales de todos los componentes. Este planteo lleva implícito, dificultades para el empastado del coro, y obliga a un control muy cuidadoso de los volúmenes, ya que no deberían regularse todos los micrófonos por igual, so pena de dejar a todos y cada uno de los componentes «al descubierto», a la más mínima falla a la hora de cantar.
Particularmente gratas me resultaron las voces de Javier Dewailli y Freddy Bessio, sólido aporte al planteo coral de la murga.
Tronar de Tambores
Con el estímulo que implica para cualquier comparsa llegar al concurso luego de haberse erigido en la mejor de Las Llamadas, Tronar de Tambores, con una propuesta estéticamente muy atractiva, basada en libretos de Gustavo Balta, entiendo resultó un gratísmo espectáculo, de los mejores de la categoría, que la prestigian y hace muy competitiva.
La gente de Julio Sosa, Piel Canela, transita el escenario con soltura, interpretando buenos temas cantados con aciertos coreográficos.
Los vestuarios de Tronar son sumamente atractivos, de buen gusto y por momento funcionales, que permiten cambios rápidos y sin dificultades.
Lourdes De Marco resulta nuevamente una vedette completa, bailando, cantando y actuando, todo en muy buen nivel.
Bueno también el aporte de Cristina Amaral y especialmente el de Nelsi Mattos, bailando con gran eficiencia y técnicamente impecable, luciendo muy bien y atractiva.
Por su parte resultó sólido el trabajo actoral de Charo Martínez, cantando con la jerarquía que le es caraterística, además de su responsablidad en la puesta en escena del grupo.
Actuando se destaca igualmente Jorge González y desde luego Lourdes De Marco.
La musicalización de Gustavo Balta vuelve a ser eficaz, componiendo además atractivos temas, entre ellos una habanera de hermosa concepción y muy bien interpretada.
Parráfo aparte como siempre, para Julio Sosa, por su sobriedad no exenta de espectacularidad al bailar, dejando muy claro la enorme adhesión y simpatía que genera en el público, sea o no simpatizante de Tronar.
Acontramano
La expectativa creada en torno a la actuación de Acontramano, no se vió defraudada habida cuenta del muy buen espectáculo murguero presentado.
La murga de Gustavo Cabrera, más allá de alguna muy aislada actuación deficitaria a lo largo de su trayectoria en Carnaval se ha caracterizado por presentaciones muy cuidadas, con figuras destacadas en todas sus cuerdas y muy buenos textos, por lo general siguiendo un lineamiento que equilibra con mucha corrección, lo poético, la crítica, el humor. También a nivel de componentes ha tenido por lo general excelencias, tanto en el canto como en la actuación que la destacan y jerarquizan.
Ninguno de estos merecimientos citados están ausentes de la muga este año.
Su planteo escénico creado por Albino Almirón y Pinocho Routin resulta impecable, así como las soberbias actuaciones, de una solidez y regularidad notables, tanto de Albino, como Pinocho y por si fuera poco de Pablo Barrios, integrando además un plantel muy parejo que funciona con gran corrección.
Creo que la murga realizó una actuación que sin disminuir los merecimeintos de su inicio, va ganando en solidez y atractivo, a medida que transcurre su actuación, para culminar con una despedida estupenda, un verdadero climax de la actuación, no despegada del resto, casi como un complemento, tal vez poética y musicalmente, deliberadamente más trabajada y como un hermoso tributo al público. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad