Complot: el director del Casmu dijo que se trata de una canallada de operadores
Los funcionarios han denunciado que el Casmu no ha cumplido con los planes de equilibrio. ¿Cuál es el estado financiero actual de la institución?
-Como el sistema mutual tiene que estar con problemas, lo digo así porque si alguien dice «el sistema mutual es una maravilla» está hablando de milagros, está fuera de los análisis científicos y técnicos de lo que debe ser un enfoque de largo plazo. He visto campanas al vuelo en algunos medios porque el mutualismo del Interior ha logrado un presupuesto de equilibrio, el Casmu también tiene un equilibrio operativo, pero eso no alcanza. Los pasivos acumulados por lustros -como consecuencia de la mala administración del Ministerio de Economía de temas relacionados, por ejemplo con la cuota mutual- exigen un superávit mucho más significativo y un reperfilamiento del pasivo para que las instituciones ahora equilibradas puedan a lo largo del tiempo absorberlo en plazos más largos para que no las inviabilice.
-Pero, ¿cuál es la situación concreta del plan de gestión del Casmu?
-El plan de fortalecimiento incluía cosas difíciles de cumplir para el Casmu. Por ejemplo, exigía la reducción de puestos laborales, esta es una institución de origen sindical no vamos a despedir, vamos a reacomodar funciones y revisionar los escalafones y cargos para que todos mantengan su puesto. Es difícil cuando un indicador dice que el Casmu es la institución con más puestos laborales y que se nos exija su reducción. Lo mismo con los medicamentos, somos los que más fármacos suministramos a los socios, luchamos porque se racionalice el uso de los mismos, pero no alterando el derecho de los médicos y de los usuarios. Hay otros factores parecidos que nos dificultan la adecuación a las exigencias del MSP. Pero el usuario debe tener la seguridad de que la continuidad es nuestro norte, pero acá nada está garantizado y se va logrando día a día.
-Hoy los funcionarios inician una serie de medidas reivindicativas frente a los centros del Casmu. ¿Qué análisis realiza de esto cuando falta tan poco tiempo para el cambio de gobierno?
-Creo que a contrapelo del momento esperanzado que vive la ciudadanía respecto a una salud más igualitaria para todos los uruguayos con la llegada del nuevo gobierno, hay algunos operadores políticos sindicales que están complotados contra las nuevas autoridades y están perpetrando una canallada en el Casmu. Hay una serie de hechos que constituyen una escalada ocurrida en el mes de enero, que vistos con perspectiva y en su totalidad permiten concluir que hay un operativo en marcha, en parte contra las nuevas autoridades de la salud y en parte contra el Casmu.
Contra las nuevas autoridades hemos encontrado que han llenado nuestros locales con carteles que incluyen diatribas soeces respecto al equipo de salud, al que se considera prácticamente nueva expresión del imperialismo y de la burguesía, y, aclaremos, ni los funcionarios del Casmu son el típico proletariado industrial ni los médicos somos los típicos burgueses; sociológicamente ambos somos sectores pequeño burgueses, somos dos sindicatos de la pequeña burguesía.
Pero este operativo contra las nuevas autoridades es profundamente antidemocrático porque está siendo impulsado por los partidarios de un sistema estatal único de salud, advirtamos que ellos ya perdieron las instancias de imponer este proyecto en la Federación Uruguaya de la Salud, en el propio Frente Amplio, pero ahora echan el resto, antes de que el proyecto se convierta en plan de gobierno.
Y esto de hablar de sectores de la salud antidemocráticos nos alarma mucho; recordemos el caso chileno cuando en los días previos al golpe de Estado contra Salvador Allende, dos sectores sindicalistas corporativistas le abrieron el paso a los golpistas, y uno de ellos era el de la salud, cuidado con el horizonte golpista de estos planteos antidemocráticos contra el proyecto de salud del nuevo gobierno.
-¿Ese «operativo» es el responsable de que las negociaciones con la Federación Uruguaya de la Salud no rindieran frutos y evitaran el conflicto?
-También hay un operativo contra el Casmu que lo podemos ver desarrollado a lo largo del mes de enero. Primero se van escalando mentiras demostrables y demostradas que aterrorizaron a los funcionarios. Se dijo que no se iba a dar el aumento votado por el Poder Ejecutivo, se dijo que se iba a enviar personal al seguro de paro, se dijo que iba a haber una rebaja salarial, nada de eso ha ocurrido y todo eso es falso. Por eso en una entrevista con la FUS tuvimos un diálogo, llegamos a ciertos acuerdos y a solicitud de FUS los acordamos por escrito ante el MTSS. Sin embargo, inmediatamente a posteriori, estos sectores estatistas promueven en el Casmu el conflicto deshonrando las posibilidades de acuerdo y abandonando el camino del diálogo; es una conducta contumaz.
¿Cómo se puede llegar al conflicto en una institución que a lo largo de todos estos años de dificultad no ha despedido a nadie, no ha rebajado los salarios y ha mantenido las fuentes laborales y la calidad asistencial? La explicación hay que hallarla por la mecánica política del pensamiento y la práctica de los ultra radicales. Por más que se llegue a acuerdos ellos luego lo deshonran haciendo planteos que resultan imposibles, impracticables. Pidiendo por ejemplo ya mismo una cantidad de millones de pesos, que no vale la pena expresar porque es inaccesible para cualquier institución, millones de pesos inaccesibles o el conflicto, o sea el conflicto. Con una visión exclusivista que solamente contempla intereses sectoriales. Y diría que con una modalidad virulenta se abalanzan sobre la yugular de su enemigo, en este caso el Casmu, tratan de trabar la recaudación de caja, tratan de destruir el prestigio de su empleador, tratan de destruir o dejar malherida a la institución que en estos momentos es la insignia de mutualismo. Por eso nos sabotean ante nuestros clientes, que son los convenios de asistencia que Casmu ha firmado con distintos sectores, tratan de desprestigiarnos ante los afiliados hablando de rebajas en la calidad asistencial, ignorando que hace poco tiempo se realizaron en el país auditorias técnicas que demostraron los altos niveles asistenciales de la institución. Y promoviendo medidas caracterizadas por el ruido escandaloso frente a locales asistenciales, que incluyen el desaseo y la presencia de patotas, o sea lo opuesto al clima de un establecimiento de salud que debe ser una casa amigable, sosegada, de protección a quien acude allí.
-¿Cómo actuará la directiva del Casmu ante las movilizaciones que se inician hoy?
-La manera de actuar frente a esto es hacer cumplir las normas de la Organización Internacional del Trabajo sobre conflictos gremiales en el área de la salud, que prohíben este tipo de medidas y habilitan las formas civilizadas de desarrollar actividades gremiales, que son las que siempre han aplicado la FUS y el SMU. Pero creemos que la explicación a esta aparente irracionalidad, a esta virulencia en Casmu es que tenemos partidarios del estatismo sorprendentemente dentro del mutualismo. Hay quienes proponen un sistema estatal único de salud, lo cual presupone la desaparición de mutualismo, y actúan desde dentro del mutualismo. Esa es la pista de explicación de estas conductas o de estas prácticas canallas. Canallas porque destruyen la fuente laboral de sus compañeros, pero además priva del derecho adquirido a lo largo de los años a sus afiliados -tratándose de una institución de prepago es antiético hacer desaparecer su fuente asistencial-, y también porque le hace el trabajo sucio a los grandes capitales de las aseguradoras de salud que una vez destruido el Casmu, y mucho más fácil el resto del mutualismo, hallarían el campo vir
gen para establecerse.
-En anteriores oportunidades se ha cuestionado la intervención de la directiva del Casmu en cuestiones sindicales…
-Sí, hay quien ha cuestionado nuestro derecho a hablar de temas sindicales y de paros, pero es claro que tenemos personería suficiente para intervenir en la polémica sindical en el área de la salud. En primer lugar porque somos un sindicato, el Casmu no es una empresa ni siquiera una cooperativa, es parte constitutiva del Sindicato Médico del Uruguay, está comprometido con las políticas de la Convención Médica Nacional. Y solamente nos ha acallado a lo largo de la historia una mano, la mano de la dictadura cuando intervino al Casmu y al SMU. Pero además, como sindicato que somos, en realidad más allá de esto puntual, tenemos una relación excelente con Afcasmu coparticipando -a través de comisiones bipartitas permanentes- en el estudio de los problemas de la institución. A lo largo de los años hemos establecido vínculos de sindicato a sindicato que perdurarán más allá de la acción de estos operadores políticos sindicales. *
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