Una pequeña ciudad flotante visitó ayer el Puerto de Montevideo
Silver Wind zarpó de Rio de Janeiro, fue a Punta del Este, siguió por Montevideo y en Buenos Aires realizará hoy el recambio de turistas para volver el miércoles a Montevideo. LA REPUBLICA dialogó con una de las tripulantes, que detalló algunas de las razones que motivan a los turistas a elegir esta opción de viaje: «Encuentran todo lo que precisan en un solo lugar: comida de restaurante, teatro, cine, piscina, tenis, spa, etcétera; además se cambia de sitio sin cambiar de hotel. Es muy relajante».
Los pasajeros provienen de Estados Unidos, Europa y México y les maravilló Rio de Janeiro, Punta del Este, Montevideo y el Palacio Legislativo, comentaron varios turistas, mientras retornaban por la zona de exclusión luego de su recorrida. La zona de exclusión, explicó Miguel Sum –oficial de protección de infraestructura portuaria–, está especialmente diseñada para que transiten exclusivamente personas autorizadas, tal cual establece el código de Protección del Buque e Infraestructura Portuaria (PBIP).
Afinar un piano
Los servicios que requiere el buque son gestionados por la Agencia Marítima Repremar, que es la que representa a la compañía Silver en el país. Las necesidades van desde agua potable, medicina, alimentos, combustible, productos para la maquinaria, hasta afinar un piano, afirmó el gerente de operaciones, Marcelo Martínez.
Transamérica Ship Suppliers es la empresa que se encarga de proveer los alimentos, productos para máquinas y cubierta de los buques, indicó Alejandro Tomicich, encargado de la operación. «Los alimentos la mayoría son de origen nacional e incluyen frutas, verduras, pescado, lácteos, vinos, y langosta y caviar desde Estados Unidos y Europa. Algunas frutas también se traen de Brasil y Chile». Descargaron en total tres camiones con alimentos. En cuanto a las provisiones para la maquinaria y la cubierta, Tomicich sostuvo que en general solicitan tablas, tornillos, productos químicos, rulemanes, entre otros. «Un barco es como una ciudad, precisan de todo», concluyó.
Las ventas
Mariel, vendedora callejera de colgantes en el Mercado del Puerto, manifestó que «los cruceros son un plus en la temporada, porque las ventas se incrementan en un 10 %, dado que de todos los cruceros tan sólo algunos turistas salen a pasear por su cuenta; los demás contratan tours».
Los turistas fueron recibidos por promotoras del Ministerio de Turismo, de casas de antigüedades, de cuero y prendas de vestir, cyber cafés, y la agencia Viajes Bueme’s que los llevaron a recorrer, en este caso, Ciudad Vieja, Centro, Parque Batlle, Carrasco, Prado, Palacio Legislativo, dijo Ellen Giucci, de Viajes Bueme’s.
Además Mariel señaló el comportamiento de los turistas que la visitan: «Los argentinos son los mejores compradores, ya que nos visitan constantemente y no regatean como los europeos y los norteamericanos».
Joaquín, quien ofrece colgantes, caravanas y pulseras artesanales con motivos florales naturales, señaló que «los europeos son los que aprecian más las artesanías, porque a otros no les resulta atractivo, como si no fueran curiosos».
Alejandro, otro vendedor de antigüedades, quien además trabajó en cruceros del Caribe, sostuvo a LA REPUBLICA que «tenemos mucho por mejorar en nuestras artesanías, servicios y arquitectura de la Ciudad Vieja». Además, consultado por el interés de los turistas afirmó que las antigüedades tan sólo le interesan a los coleccionistas. «Los otros turistas llevan chucherías, postales, llaveros, jarras de cerveza, platina para tazas de café, o chapas de auto que digan Montevideo», indicó.
Mariel agregó: «Es importante saber ofrecer lo que tenés en el idioma del turista, y a su vez si consulta sobre algo poder responderle y asesorarle». En cuanto a los precios los tres vendedores coincidieron en que «por debajo de U$S 10 se vende cualquier cosa». *
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