Uno de cada cinco niños es hijo de una madre menor de 19 años de edad

El embarazo adolescente se mantiene estable pero el VIH crece

De acuerdo a los datos proporcionados la situación general no difiere entre la capital y el interior del país, excepto en que en Montevideo la marginalidad es menos acentuada.

En lo que respecta en forma específica al embarazo adolescente se informó que en el 70% de los casos se trata de una procreación no planificada. Y responde al no uso de métodos anticonceptivos o a su uso en forma discontinua.

La sexóloga Mónica Lichtenstein, representante del interior del país, resaltó que «lo realmente preocupante es que un 30% de estas jóvenes hayan decidido tener un hijo. Ello muestra la falta de opciones que existe en su contexto socio cultural, por lo que el mejor método de prevención es dar proyectos de vida».

En términos biológicos el embarazo en la adolescencia afecta el desarrollo del organismo sólo en las mujeres menores de 15 años de edad, al tiempo que hay mayor probabilidad de que el niño nazca con bajo peso. Pero la mayor dificultad que presenta esta situación, y que es igual para todas las mujeres entre 10 y 19 años, es la afectación del desarrollo psicosocial.

En Montevideo

Concretamente en Montevideo las cifras se han mantenido estables en los últimos diez años. Los embarazos adolescentes registrados en el Hospital Pereira Rossell durante el año pasado alcanzaron el 24% del total de gestaciones controladas en el nosocomio. Y el 23% de estos casos fueron embarazos de pretérmino. Asimismo se constató las adolescentes realizan un mayor control prenatal que las mujeres adultas.

De los niños nacidos anualmente en Uruguay uno de cada cinco es hijo de una madre menor de 19 años. Otra de las tangentes preocupantes de este tema es que el 10% de estas jóvenes vuelve a quedar embarazada antes de que su primer hijo cumpla un año. Un relevamiento hecho por la Sugia entre las madres adolescentes que fueron asistidas en el sector privado revelo que a diferencia de lo acontecido en Salud Pública, el 100% de estas madres tenían estudios secundarios, ninguna había planificado el embarazo, sólo el 25% tenía entre sus planes consolidar su propia familia y el 30% eran hijas adoptadas. El principal objetivo de estas mujeres, previo a quedar embarazadas era seguir una carrera, sin embargo y pese a ser estimuladas para continuar con sus planes, el 80% desertó por vergüenza.

En el Interior

La problemática en el interior del país no presenta mayores variantes, excepto que las adolescentes proceden de clase media y baja, ya que la clase alta se encuentra extinguida.

No obstante, la mayor porción de los casos de embarazo adolescente se producen en las jóvenes con menores recursos socioeconómicos, quienes por otra parte tienen un muy bajo nivel de escolaridad.

Como ejemplo de la situación de esta porción del país se tomó el caso del departamento de Paysandú, donde el 25% de los adolescentes embarazadas se asistió en Salud Pública (de las cuales un alto porcentaje tenía gestaciones previas) y el 9% en el sistema mutual. Esta tendencia se mantiene estable desde hace cinco años.

Embarazo y VIH

La presidenta del Programa Nacional de VIH/Sida, Margarita Serra remarcó que la epidemia es cada vez «más joven y femenina» y que las investigaciones indican que esa tendencia se profundizará en los próximos años. Actualmente de cada tres casos uno corresponde a una mujer.

El desarrollo del VIH implica el transcurso de un plazo de 10 años desde el contacto con el virus, por ello el hecho de que la franja etaria más alta de afectados incluya a las personas entre 15 y 34 años de edad, revela que el contagio se produjo en los primeros años de la adolescencia. Por otra parte el porcentaje de contagios entre los adolescentes es superior a los registrados entre la población en general.

La profundización de estas características de la epidemia se explica a través del aumento del consumo de pasta base, que lleva a los adolescentes a la prostitución para poder adquirir la droga. Y aunque la transmisión del virus por vía sexual continua siendo la principal, entre los adolescentes la diferencia con la vía por drogradicción disminuye.

Prevención

Todos los actores participantes de la conferencia subrayaron como elemento fundamental de prevención la instauración de programas de educación sexual desde la escuela primaria.

Así como la implantación de planes informativos y educativos en centros sociales donde se concentran los jóvenes de menos recursos como los merenderos.

Sin embargo, tras finalizar las exposiciones, el doctor Bremen de Mucio, quién se encontraba entre el público asistente discrepó puntualizando que si no se insiste con el tema para que la población lo sienta como una problemática grave y puje junto a los médicos por la implementación de esos programas, «el año que viene continuarán presentando cifras similares».

A la vez, resaltó que «los depósitos de Salud Pública están llenos de preservativos», pero estos no se distribuyen de forma adecuada entre los usuarios, en algunos casos por decisión de las direcciones de los hospitales y en otros por falta de información de las personas.

Finalmente afirmó: «le venimos errando al biscochazo.

La sociedad civil es el socio principal para presionar a quién corresponda en este tema, pero estos eventos pueden ser notas efímeras en un diario sino hacemos propuestas serias que transmitan esta preocupación a la sociedad». *

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