Diálogo Alfiebrado
(«El gobierno siempre ha tenido una actitud de diálogo permanente y de búsqueda de soluciones.»)
– Buenos días.
– Es posible, yo diría que estamos en eso, pero no lo podemos asegurar ya que de hacerlo podría generar falsas expectativas en algunos sectores de la población. Además nosotros no acostumbramos a dar buenas noticias tan sólo con el ánimo de generar una tendencia positiva a nuestras propuestas.
– ¿Cómo anda?
– Desde su punto vista, seguramente influido por vuestra tendencia a dejar de lado los índices macro, es probable que usted pueda pensar que yo debería decir «vamos tirando» o también «y bien, en la lucha…», pero no necesariamente uno debe plantearse analizar una situación particular de tal manera que se pueda arriesgar una aseveración tan contundente para con la propia situación de uno mismo como ser humano, olvidando la responsabilidad que nos cabe al ocupar el puesto que uno ocupa propiamente dicho, ¿no?
– Eeehhh, sí… puede ser.
– Justamente eso es lo que debemos tratar de evitar en este tipo de relaciones. Me refiero, por supuesto, a la duda que paraliza y no permite que uno avance hacia delante y hasta pueda retroceder hacia atrás sin darse cuenta. Y lo que quizás sea peor, al insistir en el aspecto relativo de las cosas se puede estar promoviendo una manera de ver el mundo y la sociedad que no nos convenga para ser utilizada en este momento tan especial de la nación cuando debemos ver el mundo y la sociedad de manera tal que coincida con la forma que quieren que los veamos quienes han colaborado con la mejor solución de nuestros conflictos.
– Esteee…bue, fue un placer haberlo visto. Hasta la próxima.
– No le digo que el placer fue mío porque no quisiera que dicha frase se tome como una valoración de su persona o de su criterio, pero debo decirle que este intercambio de ideas ha sido muy valioso y que me ha resultado muy cómodo dialogar con usted. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad