Tiene la palabra

El terrorismo internacional busca la destrucción de la sociedad

Señor Director de  LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Entiendo que muchos movimientos de liberación han sido «mezclados» en la lista de los terroristas. A los detentadores del poder

les interesa que su propio y verdadero terrorismo quede oculto, por eso acusan de terroristas a los que se quieren liberar.

Sin embargo, hay un terrorismo internacional, es algo nuevo, que por ahora por suerte no existe en Uruguay y que esperemos no

aparezca. Ese terrorismo quiere la destrucción de las sociedades existentes y la creación de grandes califatos y/o de sociedades tipo «talibán». No quiere liberar a nada ni a nadie. Es Bin Laden.

En las ediciones del 3/9 y 4/9 de La Republica en la red aparecen descriptas en forma directa o indirecta las acciones terroristas del colegio de Beslan, la muerte de los niños, como algo de lo cual el gobierno ruso tiene la culpa.

Son muy pocos los gobiernos del mundo o los grupos religiosos que no han manifestado su abierto repudio y su solidaridad con el pueblo y gobierno ruso. Si inclusive Bush, pero no por eso tenemos que acusar a los que sufren el terrorismo.

No «Europa» como dice en el artículo de ustedes, «pide explicaciones» al gobierno ruso «por el asesinato de los niños» es sólo «La

presidencia holandesa de turno de la Unión Europea», al mismo tiempo que la mayoría de los gobiernos europeos manifiesta solidaridad con el gobierno y el pueblo ruso e incluso, -como en el caso del ministro de Estado noruego- ofrece ayuda.

La simpatía por las víctimas y por Rusia y su gobierno es amplia y clara, independientemente de lo que se piense de cómo se debe solucionar el problema checheno, que por supuesto no es sólo Chechenia, sino

que toda la zona del Cáucaso con diferentes etnias y religiones que hace muchísimos años que guerrean entre sí y en la que hay grupos que aspiran a la creación de un gran califato, Chechenia incluida y por otro lado gobiernos que quieren apoderarse de algunas zonas y materias primas por lo que arrojan leña en la hoguera. El problema es muy complejo.

Para profundizar esos problemas y contradicciones, los terroristas minan escuelas, dejan sin comida y agua a niños y padres, los asesinan, mucho antes de que las tropas rusas traten de salvar, quizá con errores, lo que se pueda salvar.

Definitivamente, es erróneo culpar al gobierno ruso de las acciones de los terroristas y también es erróneo culparlo de la aparición de los terroristas internacionales. Éstos tienen su propia dinámica.

Yo no pido que esto se publique, lo que pido es que repiensen vuestra posición.

Continuo por supuesto mi apoyo a La República en la Red.

RUBENS LAIÑO  – CIRCULO POLAR ARTICO NORTE

 

Cómo Uruguay no ¡ay!

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Si me permite expresar mi opinión (y Ud. siempre permite), desearía subrayar, además, con suma complacencia, ciertos rasgos sobresalientes e irrepetibles de la idiosincrasia de los uruguayos sobre todo en lo que concierne al orden de las prioridades con que nuestras autoridades estatales, municipales, ministeriales, etc., con tremenda inteligencia, resuelven los grandes problemas que afligen a este incontentable y desagradecido pueblo.

Prioridades que, en el próspero momento económico actual, en que según el Presidente y su ministro de Economía todo va viento en popa (aunque de puro tarados no nos damos cuenta por culpa de los venenosos discursos de esos marxistas-leninistas-tupamaros-derrotistas frenteamplistas que nos impiden disfrutar del prometedor bienestar emergente), no dejan de sorprendernos por la agudeza intelectual y capacidad política que reflejan. ¿Se puede pedir una idea más práctica y genial que la propuesta por King George Batlle en persona (¡y sin que nadie se la sugiriera!), de dotar a las escuelitas de los barrios pobres y de campaña de «una computadora en cada clase y que se enseñe inglés» a los gurisitos? Conste que se trata de esas escuelas con aulas que todos los días pierden un pedazo de techo o pared, no tienen ventanas ni agua en los baños (aunque sobra en las intransitables calles-cañadas circundantes) y la comida llega de vez en cuando. ¿Se imagina, Dr. Fasano, a los chiquilines, desnutridos y raquíticos mandando mails al Presidente: «Dear President: we need bread and milk ¡please!» Más de un George se pondría contento, por el hambre y por el idioma empleado que es el más adecuado para manifestarlo.

Y no sólo esto. En materia de prioridades, tenemos también el ejemplo de la destacada e importante propuesta del candidato colorado a la corona que, aunque parezca que está dormido (no como Fau, que siempre está más bien desmayado repitiendo «no tengo conocimiento») está bien lúcido, al punto de poder proponer, aparentemente en serio (al menos no se reía cuando lo dijo), que el candombe o la milonga (no me acuerdo cuál, de tan poco que me importa), sea declarada algo así como propiedad intelectual uruguaya. Y la IMM, por no ser menos, también se destapó con bruta iniciativa de importancia trascendental en lo que se refiere a prioridades. A nadie puede habérsele escapado, dado el imponente despliegue mediático alcanzado a todos los niveles, radio, diarios, TV, etc., que nuestra infatigable e injustamente controvertida Intendencia, a «furor de pueblo» (bueno, digamos más bien que a furor de un aristocrático sector de él, más «chic», más exigente, más «quítame-allá-esas-pajas») se decidió finalmente, después de años de resbalones y puteadas de algunos influyentes vecinos acostumbrados a caminar mirando la luna y no dónde meten los pies, a decretar normas de control sobre los esfínteres caninos, la materia que expulsan y la obligación de sus afeccionados amos de recogerla. Sea claro que no todo es tan simple como eso.

Según ha explicado en TV el arquitecto Igorra de la IMM, hay toda una escala de valores y condiciones. Por ejemplo, la severidad de la penalización por la no observancia de la norma, se «diluye» a medida que los eventuales perros cagones se alejan de los Centros Zonales que, para entendernos, llamaremos «chic».

Es decir, en los Zonales Chic «Serie A» como Pocitos, Carrasco, Centro (no el de la revolución colorada, se refiere a la zona), donde hay veredas lindas y sanitas, los vecinos usan zapatos finos de marca y estacionan autos brutales, la multa será la más alta. En los Centros Pichi «Serie B» (hasta la Z), como Borro, Casabó, Cerro Norte, Ituzaingó, Jardines del Hipódromo y/o asentamientos varios, no se controlará ni penalizará nada.

Según Igorra, como no hay veredas, la caca ni se ve, ni molesta a nadie, ni nadie se queja. Tiene razón.

Además, seamos sinceros, en los CZP (Centros Zonales Pichi), con saneamiento inexistente ¿qué sentido tendría tratar de evitar la caca perruna que yace por todos lados democráticamente mezclada con la humana a plena luz, donde los que se calzan mejor llevan alpargatas y a las ruedas de los carritos no les pasa nada si los perros (o la gente) las mean? Visto el nada discriminatorio celo demostrado por la IMM a la hora de tener contentos y limpitos a los «distivecinos» de los CZC «Serie A», e importarles un puto carajo los de los CZP «Serie B», en demostración de solidaridad con tan democráticas políticas comunitarias de salud, quiero proponer un par de sugerencias como ser: incluir a los caballos que, después de todo, cuando se deciden a cagar, se lo toman muy en serio y se mandan unas montañas que no te digo. Sugiero que así como se les ata a la cabeza una bolsa que les llega hasta la boca con algo para comer, se les p
onga algo similar debajo de la cola para recoger lo que se desploma en el acto de «descomer». Se entiende que esta medida se aplica sólo en las «Zonas Serie A».

Cuando vuelven a los ranchos de las Zonas «Serie B», se les quita la bolsa y que caguen en paz donde les parece, con la bendición de Dios, que los hizo así y sabrá porque.

Otra sugerencia: aprovechando el momento político, pedir y juntar todas las listas posibles de candidatos que se regalan por todas partes (las listas, no los candidatos), sobre todo las que vienen con bolsitas de nailon. Son excelentes para recoger la caca de las mascotas.

La mayoría de los candidatos ni se ofenden, ni se dan cuenta; están en su elemento, no hay problema. Las elecciones pasadas, en la Plaza Libertad, me dieron tantas que me duraron hasta junio. La chica que repartía las de Magurno estaba asombrada de las ganas locas que intuyó en mí de votarlo y votarlo y votarlo; tantas le pedía.

Y por último, estoy pensando en el nombre que se le podría poner a los inspectores que parece que la IMM va a poner para fiscalizar el caguerío que les espera. Creo que así como hay Policía e Inspectores de Tránsito, de Bromatología, de Turismo, etc., dadas sus bien definidas funciones, se les tendría que denominar «Inspectores de Mierda», bien clarito en un brazalete con un logotipo parecido a un pan con grasa un poco quemadito ¿Qué le parece?

CHELA MICHELINI

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