El tabaco es el único producto que mata al 50% de sus consumidores
En los países de ingresos altos, los costos de la atención de salud para tratar las enfermedades causadas por el tabaco constituyen entre el 6 y 15% de todos los gastos sanitarios. Se calcula que EEUU pierde 82.000 millones de dólares anuales en productividad debido a las muertes por tabaco. En nuestro país la pérdida es de 96 millones de dólares anuales de producción potencial a causa de las muertes prematuras de tabacodependientes.
En materia laboral está demostrado que, por un lado, la actividad tabacalera genera escasos puestos de trabajo (en Uruguay ocupa en forma directa a poco más de 500 personas), y por otro, que cuando la población deja de gastar dinero en tabaco, lo gasta en bienes y servicios generando un importante número de fuentes de trabajo.
Las familias pobres pagan
Las familias pobres gastan un mayor porcentaje de sus ingresos en tabaco. Como el tabaquismo es una adicción, lo que comienza como una libre elección, pronto se convierte en una necesidad cara.
En Uruguay, una encuesta realizada en un asentamiento de la ciudad de Montevideo muestra que esos hogares invierten promedialmente un 14% de sus ingresos en tabaco. Esa misma encuesta también constató que muchos de esos hogares están recibiendo ayuda alimentaria de fuentes públicas y/o privadas. Este último extremo no es menor si tomamos en consideración que en nuestro país con lo que se gasta en una cajilla de cigarrillos de la marca más vendida pueden comprarse 3 litros de leche o 1,5 kg de arroz o 3 panes flauta o 2 kg de azúcar. Como corolario de este desglose podemos señalar que el consumo de una cajilla de estos cigarrillos por día representa al mes un 68% del sueldo mínimo nacional.
Los cultivadores y el ambiente también pagan
La nicotina de la hoja del tabaco y los plaguicidas dañan la salud de los cultivadores de tabaco produciendo vómitos, debilidad, irritación de piel y ojos, daño renal y respiratorio. Como compensación material tenemos una ecuación que no es precisamente una igualdad: un cultivador medio en Brasil tardaría seis años en ganar lo que el director de la British American Tobacco gana en un día sin arriesgar para nada su salud.
El ambiente también paga porque sólo en América Latina se pierden anualmente 37.200 hectáreas de vegetación natural debido al tabaco. En nuestro país el cultivo de tabaco es responsable del 40% de la deforestación anual, lo que puede dar una idea de lo grave de nuestra situación. El cultivo de tabaco empobrece el suelo agotando los nutrientes clave y la industria tabacalera mundial produce unos 2.000 millones de kg de desechos y 209 millones de kg de residuos químicos, sin olvidar los plaguicidas para cultivar tabaco que contienen tóxicos que se vierten en las aguas subterráneas, en el arrastre de la lluvia y el agua potable.
Fumadores Pasivos Uruguayos, a la defensa del fumador involuntario
«Nuestra meta es lograr la protección de los no fumadores a la exposición involuntaria al humo del tabaco de los demás y conseguir ambientes libres de tabaco para todo el país. Procuramos fomentar la norma social de no fumar y para ello propendemos a sensibilizar a jóvenes, adolescentes y niños para que desarrollen emprendimientos informativos hacia sus pares y adultos sobre las consecuencias del humo del tabaco», afirma María Inés Roca, integrante de Fumadores Pasivos Uruguayos (FPU), una asociación civil que procura concienciar a la población de las terribles consecuencias que acarrea para la salud y la economía del país la adicción al tabaco.
«No estamos en contra de los fumadores porque ellos son víctimas de esa droga. Pretendemos defender la vida y el respeto a la salud de quienes no quieren fumar», agrega Roca. «En nuestro país fallecen por día 15 personas, de las cuales 2 son fumadores pasivos, porque el humo del tabaco enferma y mata a quien convive, estudia o trabaja con un fumador. Separar áreas para fumadores y no fumadores no soluciona el problema, porque es como estar dentro de una piscina en la que haya una zona en la que se permita orinar y otra en la que no. ¿Usted entraría?», concluye preguntando María Inés Roca.
Concurso para 6º año escolar
FPU lleva adelante un concurso con importantes premios para los niños de todo el país que estén cursando el 6º año escolar denominado: «Por un Uruguay con ambientes libres de humo de tabaco». El objetivo del certamen es que los niños vayan tomando conciencia de las terribles consecuencias que derivan de esta adicción.
Dicho concurso es auspiciado por la OMS (Organización Mundial de la Salud), SMU y FEMI y patrocinan entidades públicas y privadas. Cada grupo de 6º año seleccionará un trabajo que lo represente para participar en el concurso. Los trabajos se compondrán de una imagen inédita y una frase relacionada con el tema del concurso que pueda ser utilizada como frase publicitaria. No se podrá hacer uso de nombres comerciales de empresas tabacaleras. Sólo se utilizarán medios gráficos convencionales, aceptándose cualquier técnica pictórica manual. Para la realización de los trabajos se utilizará papel de cualquier tipo de dimensiones no mayores a 50 cm X 70 cm y no se aceptarán trabajos enmarcados ni montados en superficies rígidas. Los trabajos tendrán un seudónimo que figurará en la parte posterior de los mismos. Al seudónimo se le agregará al final un número de tres cifras. Cada trabajo se presentará adjuntándole un sobre donde figure en el exterior el seudónimo y en su interior los siguientes datos: Escuela Nº, Nombre, Localidad, Departamento, Teléfono, Fax, Email, Docente orientador y sello de la escuela. Los trabajos podrán entregarse hasta el 30 de julio de 2004 en la Comisión de Tabaquismo del SMU sita en la calle Bulevar Artigas 1515.
1er. Premio: Para el 6º año ganador: Paseo de fin de año por dos días al Parque de Vacaciones UTE-Antel, con estadía y traslados incluidos. Una calculadora científica para cada niño. Para la escuela: un PC. Para el docente orientador: paquete a Buenos Aires para dos personas, que incluye pasaje de ida y vuelta a Buenos Aires y dos noches de alojamiento con desayuno.
2do. Premio: Para el 6º año ganador: paseo de fin de año por dos días al Parque de Vacaciones UTE-Antel con estadía y traslados incluidos. Para la escuela: un PC. Para el docente orientador: paquete a Termas del Daymán para 2 personas que incluye pasaje de ida y vuelta a Salto, dos noches de alojamiento con desayuno incluido y dos entradas al parque acuático «Acuamanía». Entrega de premios: en la ciudad de Montevideo en fecha a coordinar oportunamente. Por más información dirigirse a la página web: wwwficnet.org/onet
Los fumadores pasivos esperan que el Parlamento apruebe el Convenio Marco para el control del Tabaquismo que ya fue ratificado por 192 países. El próximo 6 de julio los diputados nacionales tendrán una nueva oportunidad para demostrar que la salud de la población realmente les importa.
Una última reflexión: mientras usted lee esta nota, alguien fumará su próximo y último cigarrillo. *
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