Denuncias de trabajadores en CAIF
Docentes y asistentes sociales realizaron diversas denuncias apuntando a la presidenta del Centro CAIF del Cerro y Oeste relacionadas a persecución laboral y mal manejo de los fondos de las partidas que se reciben, planteamientos a los que se le sumó un grupo de padres de los niños que allí concurren. En diálogo con LA REPUBLICA un grupo de ex funcionarios enumeró los hechos irregulares que comenzaron a suscitarse a partir de febrero de 2001 al asumir la nueva presidenta del Centro CAIF del Cerro y Oeste que comenzaron con el desmantelamiento del plan de trabajo que allí se desarrolla con los niños y sus familias, a los que le siguieron manejos poco cristalinos de las partidas en dinero y de comestibles que se reciben, sumados a una persecución ideológica al personal. Desde 2001 docentes integrantes del Equipo Técnico del CAIF Cerro y Oeste denunciaron los hechos en primera instancia a la Secretaría Ejecutiva del Plan CAIF y posteriormente en una serie de documentos a la Junta Departamental de Soriano que viene analizando el tema. En mayo de 2001 los integrantes del Equipo Técnico del CAIF Cerro y Oeste elevaron una nota a Secretaría del Plan CAIF, expresando «que nos hemos sentido destratados, no tenidos en cuenta a la hora de tomar resoluciones que nos involucran, desconociendo y por lo tanto no respetados como personas y profesionales». Acotando que «quien ha ejercido este maltrato psicológico y abundando de su poder es la señora Nora Scarone, quien ocupa el cargo de presidenta», donde además de «soportar discursos falaces» en un clima que «ya no puede sostenerse más tiempo, repercutiendo directamente en la atención que reciben los niños y las familias; ya que por más esfuerzo que se haga el estado de ánimo y la presión constante afecta al personal influyendo negativamente en el trabajo». Los seis integrantes del Equipo Técnico que firmaron esta nota, por diferentes vías dejaron de pertenecer al CAIF del Cerro y Oeste, algunos por haber renunciado y otros directamente por ser despedidos. Situaciones que acarrearon también una serie de denuncias de parte de vecinos y padres de ex alumnos del Centro CAIF, que vienen siendo analizadas por la Junta Departamental donde se «desmanteló toda la institución que trabajaba muy bien, y lo peor del caso es que todos los superiores estaban enterados y nadie hizo nada. Asimismo a los escasos recursos provenientes de las partidas de Iname para «los niños carenciados» se dio el lujo de malgastarlos pagando despidos sin ton ni son en vez de destinarlos a alimentos», preguntándose «¿ningún superior ni asesor pudo frenarla?». Agregando más interrogantes: «¿Por qué se juega con la chapa de niños carenciados para usar el dinero en provecho propio? ¿Hasta cuándo impunidad? ¿Para qué existen los supervisores y asesores?». *
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