39% de los trabajadores uruguayos están "en negro"
Esta cruel y dura realidad uruguaya fue analizada en profundidad, días pasados, en el Banco de Previsión Social, sucursal Minas, por los representantes de los trabajadores y del sector empresarial, los directores Ariel Ferrari y Mario Menéndez, respectivamente. Los datos del Instituto Nacional de Estadísticas revelan que casi el 40% de las personas que trabajaron en 2003 lo hicieron «en negro». «Sin seguridad social esa gente no se podrá jubilar, porque ahora hay que tener registro y aportes para tener ese derecho. También para el BPS son recursos que no entran y se trata de una competencia desleal para el empresario que cumple con su obligaciones», dijo Ferrari a la prensa.
Trabajadores sin protección
El delegado de los trabajadores recalcó que el tema sería abordado esta semana en el seno del Directorio y que se tratarán de impulsar algunas acciones, entre ellas coordinar con otros organismos estatales políticas focalizadas inspectivas de contralor, así como mejorar el mecanismo de denuncia para que el trabajador pueda hacerlo cuando aún está en actividad.
Recordó que hay cerca de 6.000 denuncias formuladas en su mayoría por trabajadores, el 95% hechas luego de que se quebrara el vínculo laboral. «El trabajador no tiene protección para hacerlo cuando aún está trabajando en negro, lo hace posteriormente. Hay que ver cómo se pueden resolver esos atrasos, buscar los medios legales para hacerlo», aseguró. El tercer punto a promover será una mayor eficiencia en las fiscalizaciones. «Tenemos un buen cuerpo inspectivo pero pequeño para las necesidades que hay hoy».
Todos tenemos que pagar
Por su parte, el director Mario Menéndez atribuyó la realidad del trabajo «en negro», por un lado a la presión fiscal, por otro a la crisis financiera desatada a mediados de 2002.
«No todos los comercios son del mismo porte, no todos han podido tolerar esto (la crisis) que ellos tampoco crearon. Pero tampoco tenemos que perder de vista que las leyes se han hecho para cumplirlas, y que cuando alguien no paga otro tiene que estar pagando por él», dijo. En este sentido recordó a los medios de prensa minuanos y corresponsales capitalinos que parte de lo recaudado por el IVA es destinado a las arcas del BPS. «Somos injustos si no miramos lo que tenemos que mirar y es que todos tenemos que pagar». Menéndez dijo que esto es imprescindible si se pretende que el BPS tenga recursos para cumplir con sus obligaciones para con la sociedad.
A su vez se manifestó proclive a «darle duro» al empresario que evade sus obligaciones en forma endémica y enfatizó: «Todos tenemos que pagar y es obligación de los que están para eso de que todos paguen, pero no para arruinarle la vida a nadie sino para que cada uno entienda que esto es una comunidad en la que hay derechos y obligaciones».
Consideró además que es necesario que el Estado envíe mensajes claros relativos a la forma en que son utilizados estos aportes.
Hay que dar facilidades
Es un hecho que, debido a la gran carga fiscal, pequeñas y medianas empresas de todo el país se ven en dificultades para tener en planilla al menos a los trabajadores que recién ingresan. Muchas veces optan por «balconear» la situación y, si mejora, estos dependientes pasan a estar afiliados. Esto no siempre se cumple y la etapa de trabajo «en negro» puede llegar a ser eterna.
Consultado sobre si debería otorgarse algún tipo de facilidad a estas pequeñas empresas para que puedan blanquear y legalizar la situación del o los dependientes, el director Ariel Ferrari -delegado de los trabajadores- opinó, en las sierras, que sí, aunque acotadas a determinados rubros.
«Es cierto que en las pequeñas empresas muchas veces no hay condiciones para (efectuar) los aportes mínimos. Pero salvo en los servicios y en el comercio, en los demás sectores de la producción y de la vida laboral del país los aportes patronales están prácticamente en cero. Por lo tanto, cuando no se vuelca aporte, es la parte del sueldo del propio trabajador de la que se apodera de alguna forma la empresa. No es que sea una carga para la propia empresa…», sostuvo.
Aclaró que la instrumentación o no, «no depende de nosotros, los temas tributarios tienen que ver con la iniciativa privativa del Poder Ejecutivo».
Al que evade hay que darle duro
Sobre este tema el director Mario Menéndez -representante de los empresarios- señaló a los medios, que había diferentes situaciones.
«No todos (los empresarios) tienen el mismo motivo, unos porque si pagan (los aportes) no comen, otros porque su afán es evadir y a ese hay que darle duro».
Sobre si habría que otorgar facilidades a algunos sectores señaló en primer término que no es resorte de los directores del BPS, sino del ámbito legislativo, «fundamentalmente en defensa de quien paga, que lo hace con muchísima dificultad y hasta privaciones», aseguró. *
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