Diálogo con clase
-Buenos días, ¿Aquí es donde dan el carné de dirigente sindical?
-Así es. Se lo damos con garantía y todo. Pero con fecha de vencimiento, porque uno nunca sabe, ¿entiende?
-¿Es que algunos con el tiempo pueden echarse a perder, cambiar el sabor, el color y hasta perder sus propiedades?
-¡De ninguna manera! Propiedades, ninguna. Un verdadero dirigente sindical no debe tener ninguna propiedad.
-Yo hablaba de cualidades. Pero, después de todo, a ser dueño de una casita no le veo problema.
-Según qué barrio. Casita con techo de tejas a dos aguas, no se puede. Demasiado burgués. Apartamentos más allá del tercer piso, están prohibidos. La altura puede hacerles creer que ellos están por encima de los demás.
-Traigo algunos casos para que usted me los autentifique. Este que tengo acá, por ejemplo, se compró unos championes de marca.
-¡Toc! (SONIDO DEL SELLO QUE DICE «DENEGADO», AL GOLPEAR CONTRA EL ESCRITORIO) Falta grave. Sólo se pueden usar alpargatas. Y, ¡ojo, que no sean de esas con cordones o con tela de jean! Esas, serían una clara señal de que se valoriza más la forma que el contenido.
-Aquí tengo otro que se compró una bicicleta con cambios, luces, ojos de gato y hasta con un canasto.
-¡Con canasto! ¡Toc! ¿Qué pretende darnos a entender? ¿Qué la usa para ir al supermercado? ¿Capaz que alguna vez hasta compra rúcula o endivia? ¡Já! Así empiezan y después terminan apoyando que corran a los niños que piden en los estacionamientos. ¡Toc, toc, toc!
-Hay otro que es rubio y de ojo celestes.
-Aaaggghhh! (AL AUTENTIFICADOR LE VIENE UN PASMO)
Ni me lo muestre, ni me lo muestre. ¡kaplúm! (SONIDO, CASI DE DETONACIÃN, DE SELLO QUE DICE: «TRAIDOR»)
-No me mostraría alguno de los dirigentes del sindicato de esta oficina, así aprendo cómo deben ser.
-Es imposible, aquí está prohibido sindicalizarse. No lo necesitan. ¿Para qué lo quieren? Nosotros, puros e inmaculados, les enseñamos cómo son las cosas. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad