LABORABAN PARA UNA EMPRESA DENUNCIADA POR EVADIR APORTES PATRONALES AL BPS

Tres hombres se infectaron con "Fiebre Q" trabajando en la zona oeste de Maldonado

Aún no fue localizado el foco de contagio de esta enfermedad, luego de que fuera descartado que estuviese en la Reserva de Fauna del Cerro Pan de Azúcar.

Denunciaron que otros tres trabajadores de la empresa de aseo urbano «Limpark» se encuentran hospitalizados en Maldonado, presentando síntomas de padecer Fiebre Q, mal que ya afectara a otros trabajadores de la misma empresa en el mes de diciembre.

La edila del Encuentro Progresista – Frente Amplio, Lourdes Ontaneda, confirmó a LA REPUBLICA que tres operarios de esta empresa se encuentran internados en dos sanatorios privados, presentando los mismos síntomas que varios compañeros afectados en el mes de diciembre, luego de realizar tareas de limpieza en distintos recintos de animales de la Reserva de Fauna del Cerro Pan de Azúcar.

El pasado 6 de febrero quedaba descartado que el foco de contagio de esta enfermedad –y también de la Mycoplasma Pneumoniae detectada–, estuviera en este emblemático paseo situado entre las ciudades de Pan de Azúcar y Piriápolis, sobre la ladera Este del cerro Pan de Azúcar.

Ese día, un equipo multidisciplinario encabezado por el doctor Víctor Lyfor-Pike (director de Laboratorios Veterinarios del MGAP), tras una inspección de las instalaciones, extrajo varias muestras de sangre de animales de la reserva, constatando que todos se encontraban en perfecto estado sanitario y, confirmando que allí no estaba el foco de las enfermedades.

Horas más tarde, la Intendencia de Maldonado reabrió el paseo que estuvo clausurado durante una semana, mientras las inspecciones tendientes a determinar dónde estaba el foco de contagio apuntaron a un basurero municipal situado junto al Castillo de Piria, ubicado sobre la Ruta 37, a seis kilómetros del balneario de Piriápolis, lugar donde se depositan podas, cortes de pasto y otros residuos.

Sin embargo, ya ha pasado un mes de aquellas actuaciones, y ninguna autoridad ni municipal ni del MSP (que tuvo activa participación en las investigaciones) han revelado el origen de la Fiebre Q y de la Mycoplasma Pneumoniae.

 

Pedido de Informes

En medio de esta situación y mientras varios trabajadores se encontraban hospitalizados, las edilas encuentristas Lourdes Ontaneda, María del Carmen Salazar y Mary Araújo efectuaron el 2 de febrero un pedido de informes a la Intendencia de Maldonado, para saber la forma en que la comuna controla el cumplimiento de distintas obligaciones que tiene la empresa «Limpark», que realiza por licitación trabajos de barrido de calles y limpieza de espacios verdes en las ciudades de Pan de Azúcar y Piriápolis desde hace varios años.

Las edilas tienen la certeza de que sus trabajadores no están inscriptos ante el BPS, lo que quedó confirmado luego, cuando todos los trabajadores que padecieron la enfermedad fueron asistidos en nosocomios de Salud Pública.

La edila Ontaneda aseguró que sin recibir aún ninguna respuesta al pedido de informes, antes de carnaval nuevamente una cuadrilla de la empresa «Limpark» ingresó a la Reserva de Fauna del Cerro Pan de Azúcar a realizar tareas de limpieza y que, curiosamente, cuando salieron, ya presentaban síntomas de haber contraído Fiebre Q.

«Volvieron a introducir operarios en el lugar a trabajar dentro del recinto de los ñandúes, y esos operarios supuestamente ya estaban infectados; pero cayeron enfermos, justamente, da la casualidad, en la Reserva. Y nosotros tenemos la total tranquilidad de que la Reserva no es el foco infeccioso», dijo Ontaneda.

A este respecto precisamente, la Dirección de la Regional Este de Salud, a través de su máxima autoridad, la doctora María Emilia Alvarez, confirmó en el mes de febrero que de los análisis efectuados al azar a cinco de los veinte funcionarios municipales que trabajan regularmente en la Reserva, «el resultado ha dado negativo para las dos enfermedades».

 

No están en regla

La edila Lourdes Ontaneda volvió a insistir en la situación irregular en que se encuentran los trabajadores de esta empresa que trabaja para la Intendencia de Maldonado. «Nosotros ya sabemos el tipo de comportamiento que tiene la empresa, que no tiene y no ha tenido a sus funcionarios en regla como corresponde, y esto se ha demostrado en el hecho de que han tenido que ser atendidos en Salud Pública. En los últimos días sabemos que los funcionarios que cayeron enfermos tienen cobertura particular, no cobertura de la empresa».

Para Ontaneda existe el riesgo de que la Intendencia de Maldonado quede como rehén, si los organismos estatales competentes tomaran cartas en el asunto, «porque es una empresa que contrata o subcontrata la Intendencia, por lo tanto la Intendencia tiene que hacer los controles cada vez se le va a pagar a esta empresa».

A todo esto, la empresa «Limpark» no ha salido a rebatir la serie de denuncias formuladas en su contra, ni tampoco la comuna de Maldonado, a la que se le solicitaron informes sobre el tema el 2 de febrero pasado.

«Estas empresas se aprovechan de las licitaciones departamentales para dar precios menores para ganar, después no tienen a la gente en caja, le pagan miserables sueldos, porque esa gente está arriesgando la vida por no más de tres mil pesos en muchos casos», denunció la edila.

 

El BPS no actúa

A pesar de que las denuncias se han realizado desde fines del mes de enero, el Banco de Previsión Social tampoco ha actuado en consecuencia como correspondería.

«Yo creo que aquí tendría que estar la denuncia penal por parte de los funcionarios, que ya tenían que haber hecho gestiones ante el Ministerio de Trabajo», insistió Ontaneda, quien agregó que «cuando uno denuncia estas cosas públicamente, los organismos del Estado tienen que accionar los resortes de hecho, así como una jueza actúa de hecho porque tuvo conocimiento por la prensa o como sea».

Sin embargo cabe la posibilidad de que estos trabajadores estén bajo el régimen de changas, pero las excepciones en los aportes abarcan sólo a quienes realizan jornales por menos de trece días. O puede ocurrir que se estén declarando menos jornales de los que en realidad se cumplen.

«Nosotros hemos podido constatar que hay funcionarios que hace siete meses están trabajando en la empresa, y que si bien hay algunos que hacía sólo un mes que estaban cuando se enfermaron, hay otros que hace más, y sabemos que además trabajan los treinta días del mes», concluyó la edila Lourdes Ontaneda, quien seguramente replanteará el tema en el seno de la Junta Departamental de Maldonado. *

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